Artículos y Discursos
- MICRONACIONES, CYBER-ESTADOS, CYBER-DINASTÍAS Y CYBER-INSTITUCIONES:
- PALABRAS DEL PROF. ANÍBAL GOTELLI DURANTE EL ACTO DE INAUGURACIÓN DE LAS
3ras. JORNADAS INTERDISCIPLINARIAS DE ACTUALIZACIÓN Y PRÁCTICAS
INNOVADORAS EN GESTIÓN DE CEREMONIAL, RELACIONES INSTITUCIONALES Y COMUNICACIÓN ORGANIZACIONAL.
27 de mayo de 2004
- 10º ANIVERSARIO DEL DIA NACIONAL DEL CEREMONIAL
- DISCURSO AGRADECIENDO AGUILA BICEFALA - Por el Prof. Aníbal Gotelli
- DISCURSO PROF. ANÍBAL GOTELLI - 1ras. Jornadas
- DISCURSO PROF. ANÍBAL GOTELLI - 2das. Jornadas
- EL ESPÍRITU ANTI-BELGRANIANO - Por el Prof. Aníbal Gotelli
- RECUERDO POR BLANCO VILLALTA - Por el Prof. Aníbal Gotelli
- PROPUESTA LEGISLATIVA PARA EL CEREMONIAL DE LA BANDERA NACIONAL.
- DICTAMEN POR LA BANDERA DE TIERRA DEL FUEGO
- DICTAMEN LLAVE DE LA CIUDAD DE RAWSON (CHUBUT)
- Propuesta FIAV - Varsovia 1995 - Por el Prof. Aníbal Gotelli
- LA ORGANIZACIÓN PROTOCOLAR DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES
- ROSAS, URBANIDAD PUNZÓ.
- Bandera de la Ciudad de Santa Fe de la Vera Cruz
- Organización Internacional de Ceremonial - Opinión desde Plus Ultra - PEREZ COLMAN
- A proposito del Congreso internacional de Ceremonial de 2005 PEREZ COLMAN
- Algo mas sobre el VI Congreso Internacional de Ceremonial y Protocolo
- APOSTILLAS AL CEREMONIAL PALACIEGO Y DIPLOMATICO
- ATENCION...ESPEJITOS NO MAS... Javier Perez Portabella i Maristany
- CEREMONIAL VATICANO GRAMAJO
- BODA REAL - ESPANA - DR. MARCOVECCHIO
- Celebración de la Cumbre de las Americas
- Ceremonial escrito
- Ceremonial Gastronomico - Koutoudjian
- CEREMONIAL GASTRONOMICO (2 parte)
- El Ceremonial de todos los dias - ROSARIO JIJENA SANCHEZ
- Congreso de Vexilologia FIAV XXI BUENOS AIRES - VEXILOBAIRES 2005
- CORAZONES SIN FRONTERA Ceremonialistas solidarios
- Creacion del Consejo Profesional de Ceremonial 2004
- CULTURA AFRICANA - Gotelli
- EL ARTE DE SENTAR INVITADOS A UNA MESA - NOLLA BERNADO - BARCELONA
- El Escudo de MI familia - Gustavo Tracchia - New York
- EL CEREMONIAL EN LA MESA
- EL CEREMONIAL EN LA MESA 2da parte
- El Ceremonial Militar desde la perspectiva de un Regimiento Historico
- El Emblema del Mercosur
- El Escudo de Buenos Aires
- LA CASA MILITAR DE LA PRESIDENCIA DE LA NACION
- EL MONUMENTO DE LA PATRIA A SU BANDERA EN EL ROSARIO
- Entrevista a la Esposa del Canciller Bielsa
- HERALDICA INSTITUCIONAL ARGENTINA
- JORNADAS DE CEREMONIAL 2005 - Gotelli
- LA DEFERENCIA HISTORICA HACIA LA MUJER
- Reflexion ante la vigencia del Ceremonial - Javier Perez-Portabella i Maristany
- LA CORTESIA VERBAL
- MEDALLA NEUBECKER 2005
- MUJERES DESTACADAS
- Orientaciones practicas sobre invitados y presidencias - Javier Perez Portabella i Maristany
- Origen del Dia Nacional del Ceremonial
- Una Bandera para Sud America - Gustavo Tracchia - NEW YORK
- Regalos empresarios - Gotelli
- REPORTAJE A GOTELLI - REVISTA INTERNACIONAL DE CEREMONIAL
- REPORTAJES A LOS OTROS PROTAGONISTAS DEL CEREMONIAL
- UN SIMBOLO SANTAFESINO EN EL FORO INTERAMERICANO DE CEREMONIAL
- Un toque de comprension tambien es educacion - ALDO SANCHEZ
- EL PERFIL DEL CEREMONIALISTA - MARCOVECCHIO
- VOCACION, CAPACITACION Y TRABAJO
- DISCURSO DIPLOMA AL MERITO
 
 
 
 
10º ANIVERSARIO DEL DIA NACIONAL DEL CEREMONIAL



10º ANIVERSARIO DEL DÍA NACIONAL DEL CEREMONIAL Y DEL DECRETO PEN 2072/93, por su creador el Prof.
Aníbal Gotelli.


Publicado en el Boletín Informativo del Foro Permanente de Funcionarios de Ceremonial de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires - Nro. 4 - Junio 2003

El pasado 28 de mayo celebramos el 10º Aniversario de la oficialización del Día Nacional del Ceremonial, llevada a cabo a través del Decreto PEN 1574/93. La ocasión sirvió para que volvieran a mi memoria aquellos días de 1993 en que propuse a mis colegas reunidos en las 1ras. Jornadas Nacionales de Ceremonial la declaración del 28 de mayo como Día Nacional para la Profesión y los profesionales del Ceremonial. Fueron días gloriosos. Fueron los días iniciales del ahora proceso irreversible hacia el Ceremonial Logístico.

Se consolidaba un viejo anhelo mío de llevar a la práctica y a la aceptación generalizada de mis colegas la nueva y original concepción de la Gestión Protocolar. Ya todos saben que elegí el 28 de mayo porque en 1810 la Primera Junta emitió en esa fecha la "Instrucción para su Despacho y Ceremonial". Pero quizás muchos no sepan que en aquellas 1ras. Jornadas Nacionales nos reunimos a trabajar durante tres días todos los funcionarios de Ceremonial nacionales, provinciales y municipales para debatir sobre otro proyecto mío, el de reforma del Decreto PEN 510/76, que luego se convirtió en el Decreto PEN 2072/93, que actualmente rige la organización y la interpretación protocolar de nuestro país.

Desde entonces hasta nuestros días, han pasado diez maravillosos años en los que pude ver realizados más sueños profesionales de los que había soñado. Desde entonces, fueron muchos los decretos que escribí, muchas las disertaciones y cursos que impartí y muchos los encuentros profesionales y académicos que presidí. Pero a pesar de ello, no puedo recordar sino con una gran emoción aquellos primeros días iniciales del Ceremonial Logístico, en los que todavía me sentía prácticamente en soledad, enfrentado a la concepción tradicional y clasista del Ceremonial que, por entonces, era la comúnmente imperante.

Todavía no he perdido esa emoción, esa sensación inexplicable que sólo pueden sentir en su espíritu conturbado los seres vocacionales.

Y es desde esa emoción profunda, que no quería dejar de escribir estas breves líneas para recordar el 10º Aniversario de los Decretos PEN 1574/93 y 2072/93, pero sobre todo, para agradecer a todos aquellos que han comprendido, adoptado y difundido mi concepción del Ceremonial, como disciplina técnica, organizativa, comunicacional y logística.




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DISCURSO AGRADECIENDO AGUILA BICEFALA - Por el Prof. Aníbal Gotelli
DISCURSO DEL PROF. ANIBAL GOTELLI, EN AGRADECIMIENTO DEL COLLAR DEL AGUILA BICEFALA, OTORGADO POR EL EMB. D. JORGE G. BLANCO VILLALTA, PRESIDENTE DEL INSTITUTO ARGENTINO DE CEREMONIAL "JOSE DE SAN MARTIN". (10-mayo-2000).

Cuando a poco de asumir la Coordinación del Protocolo de la Presidencia de la Nación fui notificado de la intención de concederme el Collar del Aguila Bicéfala como Presidente de la Asociación de Profesionales del Ceremonial de la República Argentina, una gran conmoción sobrevino a mi espíritu.

Era una conmoción muy profunda, que venía de mi propio pasado, como una representación instantánea de innumerables recuerdos y claras sensaciones de vivencias personales.

Era una conmoción extraña, provocada -seguramente- por la inminencia de la entrega de la distinción que se me concedía, y por el hecho de tener que buscar las palabras justas para agradecerla, expresando la real magnitud de mis sentimientos.

Fue entonces que, tratando de buscar esas palabras, recordé un breve pero revelador pasaje de nuestra tradición bíblica.

Recordé que contaba San Lucas que hubo una vez un sembrador que salió a sembrar su semilla. Al sembrar, una parte de la semilla cayó al borde del camino, donde fue pisoteada y se la comieron los pájaros del cielo.

Otra parte cayó sobre las piedras, y al brotar, se secó por falta de humedad.

Otra parte cayó entre las espinas, y éstas -brotando al mismo tiempo- la ahogaron.

Pero otra parte cayó en tierra fértil, brotó y produjo su fruto al ciento por uno.

Y tras recordar estas palabras, me di cuenta que había encontrado la forma más simple y más evidente de entender mi propia historia y de expresar mi agradecimiento por el honor que se me confería.

Me dí cuenta -casi sin proponérmelo- que el sembrador en mi vida profesional había sido un prestigioso embajador, un hombre que se había animado antes que nadie a sistematizar los conocimientos protocolares de aquel entonces, y que -además- albergó en su espíritu la grandeza de querer transmitirlos.

De la misma manera, también me dí cuenta que la tierra fértil había sido el corazón de un joven ceremonialista vocacional, que decidió dejarlo todo por seguir el impulso irrefrenable que lo llevaba -inexorablemente- hacia las mieles y los acíbares de la labor protocolar.

Un joven, que a mediados de los ochenta, cruzó los umbrales del viejo palacio de la Universidad Notarial para sentarse en los primeros bancos de aquel salón de clases en el que, semana tras semana, se reunían los discípulos a escuchar y disfrutar las clases y las anécdotas de su viejo maestro.

Y de la misma manera, me di cuenta que ese joven que estaba viendo era yo mismo. Que luego de años y años de transitar un gozoso pero fatigoso camino de avatares protocolares, había finalmente llegado a conseguir el reconocimiento de quien -a pesar de los diferentes caminos y concepciones epistemológicas que tomaron nuestras vidas- había sido otrora su mentor y paradigma.

Y me di cuenta también, que el camino para llegar hoy a recibir esta distinción que se me entrega, no me había resultado nada fácil.

Desde aquellos años de la Notarial, muchos fueron los esfuerzos, mucho el trabajo y no pocos los sacrificios que tuve que hacer para mantenerme y avanzar en la carrera protocolar.

Sobre todo, desde que comencé a descubrir que en mi espíritu se hallaba íncito el germen fundacional de lo que hoy se acepta -casi naturalmente- como Logística Protocolar o Ceremonial Pragmático.

No fue fácil separarme del maestro. Yo quería seguirlo en su camino por la Universidad Católica y el Círculo Militar como lo habían hecho otros tantos discípulos.

Pero no podía. Y él lo comprendió.

Entendió que en mí había un torrente inagotable, una fuerza que iba más allá de lo racional y de la calma de la espera.

Vió pacíficamente cómo el discípulo iba alejándose de su maestro. No como Judas, sino como un afanoso Pedro que estaba llamado a difundir y sembrar sus enseñanzas en otras tierras y frente a otros auditorios.

El maestro comprendió que su discípulo estaba llamado a reunirse con otros de su especie, y que esa especie era la de los ejercientes cotidianos del Ceremonial.

Los más pedestres, los que sufrían los imprevistos, el desarraigo, las ingratitudes de sus superiores y la incomprensión de las demás áreas de las reparticiones, instituciones y empresas en las que prestaban tareas.

El maestro comprendió, y lo dejó caminar solo hacia el primer Congreso de Ceremonial del 88, hacia las Jornadas Nacionales del Ceremonial y hacia la creación de la primera Asociación Profesional de los Ceremonialistas en octubre del 95.

El maestro comprendió y se sentó a contemplar cómo progresaba su discípulo. Lo vió proponer -un 28 de mayo- la declaración de un Día Nacional para los ceremonialistas; lo vió crecer en su profesión de ceremonialista y en su profesión de capacitador de otros discípulos.

El maestro comprendió que una nueva escuela protocolar podía convivir con la suya, que el progreso de los tiempos y de los discípulos no era para mal de nadie, sino -por el contrario- para bien del propio Ceremonial.

Y el discípulo también comprendió.

Comprendió que la distancia que había puesto entre ellos el maestro no era más que una distancia contemplativa; que no tenía otra finalidad que la de constatar que no se había equivocado cada vez que lo animaba a entregarse por entero al Ceremonial.

Y el discípulo también comprendió que las diferencias epistemológicas no los separaban, sino que -por el contrario- habían servido para llegar a reconocerse -al final del camino- como profesantes de una misma "religión laica del arte de la vida", igual de salvífica e igual de valiosa, pero con dos sedes apostólicas: una en la Roma logística y estoica, y la otra en la Bizancio fundacional y brillante.

Y hoy, pasados los años del crecimiento, hallándome en ejercicio de una de las más altas funciones protocolares de nuestro país y presidiendo la Asociación de los Profesionales del Ceremonial de la República, me llega la noticia de que aquel maestro, que había sido mi mentor y paradigma, y al que hacía tanto tiempo no veía, había resuelto entregarme su más alta distinción institucional.

Con su actitud, maestro, usted ha vuelto a enseñarme.

Me ha enseñado que, aún sin coincidir, puede caminarse en el mismo rumbo.

Me ha hecho comprender, de manera definitiva, el porqué de su elección del águila bicéfala, más allá de una pura y simple predilección bizantina.

He comprendido que el águila bicéfala que hoy me confiere, tiene más de una cabeza por razones que van más allá de una histórica concepción heráldica.

Su águila bicéfala, maestro, es oriente y occidente, es alfa y omega, es Ceremonial Ciencia y Arte, pero también es Ceremonial Logístico y Pragmático.

En definitiva, maestro, he comprendido que su águila bicéfala es la representación de usted y de mí mismo; dos mentes unidas al mismo cuerpo del Ceremonial y transportadas por las mismas alas de un sueño común.

En esa convicción recibo este collar.

Con la íntima convicción de que, quienes seria y vocacionalmente nos hemos dedicado al Ceremonial, debemos caminar juntos; sin claudicar nuestras convicciones, pero con el norte puesto en la actualización, la capacitación, la difusión y la defensa de la labor protocolar.

En nosotros están, Maestro, puestas las esperanzas de nuestros respectivos asociados. Muchos de ellos, son socios -a la vez- del Instituto y de la Asociación.

Y de ello me congratulo, porque veo que nuestra prédica se ha entendido.

Porque hemos podido expurgar, cada uno desde su vertiente epistemológica, a quienes tomaron por asalto el Ceremonial para su propio provecho y su lucimiento personal.

A quienes -llamándose ceremonialistas- no duraron (por ejemplo) en trabajar en programas cómicos de la televisión a cambio de unos pocos minutos de dudosa popularidad.

Me congratulo profundamente, maestro, en que nuestras instituciones sean de las más antiguas que aún subsisten en el ámbito protocolar.

Usted y yo sabemos que no es casualidad.

Sabemos que no es fácil hacer frente al correr de los tiempos y a los no pocos contratiempos financieros que depara nuestra economía a los dirigentes institucionales del tercer sector.

Sabemos que no es fácil hacer frente a las intrigas, a la maledicencia, a la envidia y a la difamación. Usted y yo lo sabemos.

Nadie nos lo ha contado.

Lo hemos sufrido en nuestra propia carne y lo llevamos grabado en lo más profundo de nuestro espíritu.

Pero nada nos ha doblegado, hemos seguido en la brecha y en ella seguiremos por muchos años todavía.

Porque a pesar de los años y los desengaños, maestro, aún no hemos conocido los límites del cansancio ni del conformismo.

Los ceremonialistas somos incansables e inconformistas, somos hombres y mujeres de acción en la búsqueda cotidiana de la superación personal y profesional. Y por ello, si somos verdaderos ceremonialistas, no puede sino alegrarnos el éxito del colega y su desarrollo permanente.

Yo de ésto estoy convencido.

Como también sé que muchos de los discípulos que permanecieron junto a usted pueden decirle que este Collar es demasiado premio para el Pródigo.

Pero sé, Maestro, que usted va a acompañarme cuando les conteste que a diferencia del Pródigo Bíblico, yo no he malgastado la herencia del padre, sino que he tratado de multiplicarla, porque he tratado en todo momento de fructificar, profundizar y difundir -a través de mis obras- cada enseñanza y cada conocimiento que me fue dado por el Maestro hace casi 15 años.

El Maestro sabe que la semilla que plantó en el espíritu de su discípulo ha dado, o al menos ha tratado de dar, su fruto al ciento por uno.

Tal como el Maestro se lo propuso cuando le regalaba al discípulo cada uno de sus libros con visionarias dedicatorias, casi como previendo todo lo que estaba por venir.

Maestro, el próximo día 18 de este mes, cuando me encuentre inaugurando las 6tas. Jornadas Nacionales de Ceremonial, contaré a mis colegas reunidos en Plenario que hoy he visto consolidado un nuevo tiempo del Ceremonial Argentino.

El tiempo del encuentro y del re-encuentro. Un tiempo, en el que el Maestro-Sembrador y su discípulo han comenzado a poder disfrutar juntos la cosecha. Muchas gracias.



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DISCURSO PROF. ANÍBAL GOTELLI - 1ras. Jornadas

PALABRAS DEL PROF. ANIBAL GOTELLI EN EL ACTO DE APERTURA DE LAS 1ras. JORNADAS INTERDISCIPLINARIAS DE ACTUALIZACIÓN Y PRÁCTICAS INNOVADORAS DE GESTIÓN EN CEREMONIAL, RELACIONES INSTITUCIONALES Y COMUNICACIÓN ORGANIZACIONAL (5 y 6 de septiembre de 2002).

Publicado en el Boletín Informativo del Foro Permanente de Funcionarios de Ceremonial de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires - Nro. 1 - Septiembre 2002 "


Introducción.

Se celebran estas Jornadas en el marco del 1er. Aniversario de la creación del Foro Permanente de Funcionarios de Ceremonial de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, establecida por el Decreto 1596 suscrito el año pasado por el actual Jefe de Gobierno porteño, Dr. Aníbal Ibarra.

De acuerdo con lo dispuesto en el referido Decreto, el Foro Permanente ha sido establecido para convocar periódicamente a todos los funcionarios, jefes, directores o encargados de Ceremonial, Protocolo, Relaciones Públicas o denominaciones análogas para actualización, cooperación y coordinación protocolar con sede en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

También en virtud del Decreto 1596, a este Foro podrán ser convocados los colegas de otras jurisdicciones.

El marco normativo trazado por este Decreto, ha permitido el nacimiento de una nueva manera de hacer Logística Organizativa Protocolar en la República Argentina, a través de la complementación, de la colaboración y del intercambio informativo permanente entre quienes nos hallamos a cargo de las Relaciones Institucionales y la gestión protocolar de los poderes e instituciones públicos de la Ciudad de Buenos Aires.

A partir del Decreto 1596, las oficinas de Ceremonial de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires trabajan mancomunadas para la optimización y la mejor coordinación de las manifestaciones públicas formales que organizamos, sin lugar para las tradicionales competencias y recelos que fueron la marca distintiva de la labor protocolar en el antiguo Ceremonial pre-logístico en el que muchos de nosotros nos formamos y en el que comenzamos hace ya muchos años a desarrollar nuestra labor profesional.

En efecto, quienes hace casi dos décadas que trabajamos en la gestión, la capacitación o el desarrollo del Ceremonial argentino, somos hijos de aquel Ceremonial que no se concebía como Gestión Protocolar ni como Logística Organizativa.

Somos hijos de aquel Ceremonial en el que el colega organizador sufría la modificación pertinaz de los dispositivos protocolares que disponía porque manos anónimas, y a veces no tan anónimas, terminaban modificándolo todo, aún cambiando y haciendo desaparecer "misteriosamente" las tarjetas de ubicación de los principales invitados.

También somos hijos de aquel Ceremonial que no tenía, ni quería tener, relación alguna con el mundo empresario, ni con los relacionistas públicos, ni con los comunicólogos ni con los relacionistas institucionales.

Y también somos hijos, por qué no decirlo, de aquel Ceremonial que siempre discutía sobre las mismas cosas y entre la misma gente, como si nuestra tarea fuese un coto cerrado de caza sólo para una minoría de pseudo-iniciados que pasaban horas analizando dispositivos teóricos, sin aplicación práctica en nuestra labor cotidiana, y por supuesto, condenados al fracaso apenas se veían contrastados con nuestra realidad profesional.

Yo mismo ya lo he escrito en el Prólogo de mi libro: el nuestro es un nuevo tiempo y la nuestra es una nueva escuela profesional, porque partimos de la concepción básica de que la nuestra "ya no es la labor típica de los maleteros genuflexos de sumisión canina, ni la de los bebedores de champagne y otros elixires de élite, ni la de los despachantes de vuelos para parientes y amigos del funcionariato, ni la de los transmisores circunspectos de los pésames y los plácemes de compromiso".

De allí, la trascendencia del Foro Permanente y de estas Jornadas en particular. Y quien ésto dice, que fue testigo y protagonista del proceso de evolución del Ceremonial a la Logística Organizativa, puede dar fe de que las Jornadas que celebramos no son un encuentro profesional o académico más.

Si el 88 fue el año que marcó el inicio de las reuniones profesionales periódicas. Si el 93 fue el año de la reforma protocolar y el año en que un decreto del Poder Ejecutivo hizo oficial un proyecto de mi autoría declarando el 28 de mayo como Día Nacional del Ceremonial.

Si el 95 fue el año de la capacitación protocolar pública y gratuita; y el año en que comenzamos a intentar nuestro agrupamiento profesional.

Si el 98 fue el año en que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires incluyó en el Nomenclador de Especialidades a la función de Técnico en Ceremonial.

Si el 2001 fue el año de la aceptación internacional del carácter comunicacional del Ceremonial y las Relaciones Institucionales y, además el año de la organización protocolar de la Ciudad de Buenos Aires y de sus Sistema de Información Protocolar como un paradigma posible.

El año 2002 es el año de la celebración de estas Jornadas, que marcan la consolidación del Foro Permanente de los ceremonialistas de Buenos Aires y de un tipo de reunión profesional que apuesta por una verdadera temática de avanzada, que apunta a la actualización y a las prácticas innovadoras de aplicación en nuestra actividad.

Temario.

Pueden tener la seguridad los asistentes a estas Jornadas, de que no vamos a discutir obviedades tantas veces trilladas, como la importancia de la puntualidad, las cualidades quasi-cosméticas del profesional del Ceremonial o la intensidad en el brillo de la moharra de nuestra Bandera Nacional.

Por el contrario, hemos elaborado la temática con una columna vertebral coherente y conductiva, con un eje que va desde la tecnología aplicada en le organización hasta la humana problemática de la discapacidad enfrentada tantas veces a los dispositivos del Ceremonial tradicional.

La muestra de que algo está cambiando en nuestra profesión, radica en que -precisamente- este último tema, es decir el de las capacidades diferentes en la Gestión Protocolar, ha debido ser nuevamente incluido en este encuentro a pedido de numerosos colegas y a raíz del éxito que tuvo su tratamiento en el Congreso Iberoamericano del año anterior.

Recuerdo que ya dijimos en la apertura de dicho Congreso, que el tratamiento en nuestra profesión de una temática como las capacidades diferentes, demuestra que no estamos equivocados cuando afirmamos que la nueva Logística Protocolar, la Comunicación y las Relaciones Institucionales según nuestra concepción "son para todos, sin barreras ni distinción o discriminación de modestia o de riqueza, de clase social, de color de piel, de ubicación geográfica, de pseudo-limitaciones físicas o de prejuicios".

En estas Jornadas, quedará reafirmado nuestro convencimiento -tantas veces pregonado- de que el Ceremonial, la Logística Protocolar y las Relaciones Institucionales ya no son ciencias de la frivolidad, la ambientación y la mera cordialidad, sino disciplinas modernas, tecnificadas y comunicacionales de la organización, el respeto y la integración.

Pero no sólo por ser fruto de nuestro Foro Permanente, ni por su temario ni por la cantidad y la calidad de sus disertantes estas Jornadas merecen ser tenidas como un producto profesional y académico de relevante significación.

Estas Jornadas, también presentan otras características diferenciales dignas de ser destacadas.

Gratuidad.


En primer lugar, debemos destacar una característica de estas Jornadas que ustedes ya han podido comprobar al inscribirse.

Debido a su gratuidad, estas Jornadas no sirven únicamente como hecho académico y profesional, sino además, como demostración de nuestro compromiso permanente por una capacitación protocolar, relacionista y comunicacional para todos y al alcance de todos.

Tal vez sea éste un testimonio más de la vigencia, entre nosotros, de aquella manera de pensar y de dar sentido y contenido a la vocación y académica y profesional de los organizadores de reuniones.

Es la misma vocación que en 1995 nos condujo a la creación (en el ámbito de la Secretaría de Educación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires) de la primera (y hasta ahora única) Carrera Terciaria Oficial Pública y Gratuita de Ceremonial, y de la cual yo mismo tuve el honor de haber sido su primer profesor titular de Ceremonial Público.

Y es la misma vocación y la misma convicción que animó a la actual gestión gubernamental de la Ciudad de Buenos Aires, cuando el año pasado impulsamos y obtuvimos la constitución de nuestro Foro Permanente y del Sistema gratuito de Información Protocolar -SIPROBA-, y en este 2002, cuando iniciamos la capacitación gratuita en materia de Gestión Protocolar Legislativa con la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.

Quienes hemos organizado estas Jornadas desde el Foro Permanente, deseamos de manera ferviente que el esfuerzo que han hecho las instituciones que cada uno de nosotros representa, sea debidamente conocido y reconocido en toda su magnitud.

Demás no está decir que la crisis sobre la que vamos a hablar en estas Jornadas, afecta presupuestariamente de manera principal a cada una de las instituciones que conforman el Foro.

Pero tampoco está de más decir que, pese a ello, no hemos bajado los brazos y hemos conllevado la organización de estas Jornadas haciendo todos los esfuerzos que fueron necesarios en el convencimiento de que la capacitación protocolar puede ser libre y puede ser gratuita, y en que los tiempos del clasismo protocolar iniciados por Lünig, von Rohr y Küchelbecher (y que tan mal le hicieron en nuestro país a la fama y difusión de nuestra Profesión hasta no hace muchos años) se encuentran prácticamente acabados.

Para nosotros, el éxito de la organización no radica sino en la ecuación que resulta de la vocación y la capacitación.

Disertantes y moderadores.

Otra de las características diferenciales de estas Jornadas es la multiplicidad y profesionalidad de sus disertantes y moderadores.

Tendremos 16 disertantes y otros tantos moderadores de reconocida y acreditada trayectoria o especialización en las materias sobre las cuales van a disertar o moderar.

En estas Jornadas disertan los especialistas y los practicantes cotidianos de cada uno de los temas sobre los cuales van a disertar.

Una simple lectura del temario y de la nómina de los especialistas invitados basta para comprobar lo que estamos afirmando.

Y esto es así, porque quienes hemos organizado estas Jornadas no hemos optado por la mecánica simplista de juntar un grupo de conocidos con "animus disertandi" para luego preguntarles de qué prefieren hablar.

Esto de por sí es un logro en sí mismo, ya que en estas épocas de creciente complejidad en los dispositivos organizativos que debemos coordinar, de vanidades crecientes y de prestigios decrecientes, de una crisis colosal y generalizada, y de una necesidad de respuestas técnicas y profesionales de alta tecnificación, no podemos seguir escuchando sino a disertantes altamente especializados, y que no se encuentren lanzados a la aventura educativa por la sola y única motivación de completar sus ingresos o satisfacer sus ansias de figuración institucional.

Los organizadores profesionales de reuniones, los OPR de la nueva generación, ya somos tan profesionales como lo son nuestros colegas de nuestras profesiones hermanas y complementarias: los comunicólogos, los organizadores profesionales de congresos y los relacionistas públicos e institucionales.

Complementación de las disciplinas tratadas.

Otra de las características diferenciales de estas Jornadas radica en la definitiva complementación que puede quedar consagrada entre las disciplinas de la organización y el relacionismo institucional.

Los organizadores protocolares y los relacionistas institucionales somos -igualmente- hombres y mujeres de acción, profundamente comprometidos en los procesos de comunicación de nuestras reparticiones, empresas e instituciones.

Unos y otros, somos todos en mayor o en menor medida, profesionales de la Comunicación. Y somos un grupo especial de comunicadores.

Porque somos un grupo de comunicadores con un evidente valor agregado, el cual no es otro que nuestro alto capital de riesgo y nuestra necesidad de creciente tecnificación.

Recuerdo que también alguna vez ya lo he dicho y hoy vuelvo a afirmarlo: "la Logística Protocolar y las Relaciones Institucionales son disciplinas organizativas y comunicacionales, son un complejo repertorio metalingüístico, que contribuye -definitivamente- al relacionamiento y a la imagen de nuestras reparticiones, empresas e instituciones; que requieren una gestión profesionalizada y una planificación técnicamente estructurada, basada en la inter-relación con múltiples disciplinas complementarias".

Quizás haya llegado la hora de que los ceremonialistas y los relacionistas institucionales comencemos a trabajar juntos en la formación de un marco institucional común, como profesionales de la comunicación que somos, y porque también somos, unos y otros, organizadores profesionales de reuniones y emisores permanentes de los mensajes, tanto internos como externos, de nuestras reparticiones, empresas e instituciones.

Quizás esa visión integradora que trataremos de definir con las Relaciones Institucionales en el transcurso de estas Jornadas, nos permita -en el corto plazo- comenzar a transitar un camino asociativo en común, porque unos y otros, no sólo desarrollamos una evidente tarea en común, sino además, otras tareas disociadas pero altamente complementarias.

Quien ésto les dice, es un profesional profundamente convencido de que un nuevo marco asociativo es posible. Es un momento óptimo para ello.

Porque es un momento óptimo para que pueda ser constituido un ámbito institucional de una generosa amplitud, que nuclee a los profesionales de la comunicación con el objetivo común de trabajar con una visión integradora y complementaria; para la actualización, el desarrollo, la protección y la difusión de todas las disciplinas de nuestro común interés.

Existe un axioma ejecutivo que nos dice que "un cambio no es más que una suma de tendencias". Sepamos aprovechar nosotros, que somos generadores de tendencias, esta franca vocación de cambio y de suma que hay entre muchos de nosotros.

Y sobre todo, sepamos aprovechar el marco inmejorable de estas Jornadas, en el que toda construcción es posible.

Cantidad y perfil de los participantes.


Otra de las razones que nos han llenado de orgullo a los organizadores ha sido la cantidad y el perfil de los participantes a estas Jornadas.

En primer lugar, porque hemos logrado una convocatoria que ha superado todas nuestras expectativas iniciales.

Tanto ha sido así, que nos hemos visto obligados a cerrar la matriculación con casi dos semanas de anticipación.

El alto excedente de inscripción, ha debido ser consignado en carácter de condicional; y la repercusión a nivel institucional, empresaria, oficial y sectorial en general ha sido de una magnitud que no habríamos podido imaginar, ni aún en los supuestos más optimistas.

Este indicador de alta matriculación no puede dejar de ser resaltado.

En primer lugar, porque los participantes han venido de casi todo el país, y aún, del extranjero.

Y en segundo lugar, porque resulta evidente que los participantes a estas Jornadas han optado por oponer a los virus físicos y espirituales de la crisis y la desesperanza, los anticuerpos de la actualización y de la capacitación.

Ello vuelve a demostrar que los profesionales de la Comunicación, de la Logística Protocolar y de las Relaciones Institucionales somos hombres y mujeres de la Cultura, profundamente comprometidos con la elevación de la imagen cultural de la Nación y de las reparticiones, empresas e institucionales en las que prestamos tareas.

También resultan dignos de mención los perfiles grupales de los participantes de estas Jornadas. Primero, debemos destacar la llamativa paridad entre participantes de la Ciudad de Buenos Aires y del interior del país; lo que demuestra no sólo el carácter federal de estas Jornadas, sino además, el alcance nacional de su convocatoria.

En efecto, el 33% de los participantes proviene del interior del país, el 19% del Gran Buenos Aires y el 47% de la Ciudad de Buenos Aires.

Sin embargo, no podemos dejar de mencionar también que se encuentra presente un reducido, pero significativo para nosotros, porcentaje de participantes extranjeros, ya que algunos de ellos han venido desde la República Oriental del Uruguay.

También debemos destacar el alto porcentaje de participantes del ámbito empresario, que en un llamativo 24% se incorporan de manera esperanzadora a un tipo de encuentro como éste, que antes y por lo general, sólo se veía poblado casi mayoritariamente, por participantes del ámbito oficial.

Del mismo modo, resulta llamativo el hecho de que el 65% de los participantes hayan declarado, en su ficha de inscripción, desempeñar tareas de organización u otras tareas afines a la organización.

Y por último, también podemos observar, a través del estudio de los perfiles grupales, que sólo la primera minoría de participantes organizadores y afines a la organización, (con un 31% de aquel 65%) corresponde a profesionales del Ceremonial y a personas que desempeñan, de cierto modo, alguna labor protocolar. Otros sectores que se han incorporado, de manera esperanzadora y en cantidades significativas, son el sector de las Relaciones Públicas con un 12% de los participantes; el sector de la Gastronomía, la Hospitalidad y los "eventos" (con perdón del sentido contra-semántico de la palabra) con un 12%; el sector de las Relaciones Institucionales con un 8%; el sector de la docencia en Ceremonial y sus disciplinas conexas con un 3%; el sector de los ejercientes de tareas afines a la organización dentro de las administraciones públicas con un 24%; y -por último- se encuentra el sector de los que no revistan en área de Relaciones Públicas o Institucionales, pero que realizan tareas afines a la Comunicación, la Atención o la Organización dentro del ámbito empresario, con un significativo 10%.

Auspicios Institucionales.


No podría finalizar estas palabras sin resaltar los importantes auspicios institucionales que han recibido estas Jornadas.

Ello demuestra el fuerte apoyo que ha obtenido este encuentro, tanto de organizaciones internacionales, como de institucionales nacionales y extranjeras.

Pero también demuestra que el Foro Permanente es una entidad que ha nacido con una fortaleza inicial que nos llena de orgullo y nos alienta a emprender nuevos y mayores desafíos profesionales y académicos para el futuro.

Los auspicios, recibidos de prestigiosas entidades de la Comunicación y de nuestras disciplinas colegas, nos ayudan a fortalecer el convencimiento de que no estamos solos cuando hablamos de la complementación y del carácter comunicacional de nuestras disciplinas.

Agradecimientos.

Por último, no me queda sino expresar una serie de agradecimientos indispensables hacia quienes han hecho posible la organización y la celebración de estas Jornadas.

En primer lugar, a mis colegas de la Mesa Directiva del Foro Permanente: Rosana Manzo y Rodrigo Estévez Andrade.

Porque con ellos hemos constituido, en la Ciudad de Buenos Aires, una tríada organizativa ejemplar, en un plano de total, absoluta y cordial igualdad.

Del mismo modo, agradezco a mi amiga y colega María Laura Arnejo, Coordinadora Adjunta del Sistema de Información Protocolar de la Ciudad de Buenos Aires -SIPROBA-, porque con su dedicación y con su habitual compromiso profesional, ha llevado a cabo la coordinación logística de la organización de estas Jornadas.

También en nombre del Foro Permanente, debo agradecer al Prof. Juan Carlos Alvarez, Jefe de Relaciones Públicas del Banco de la Ciudad de Buenos Aires, porque nos ha brindado su colaboración profesional con una predisposición digna de ser destacada.

Asimismo, deseo reconocer, en nombre del Foro Permanente, la labor de confección, de difusión y de conservación de Símbolos Patrios que desarrolla la Dirección de Ornamentación del Gobierno de la Ciudad; como así también, el esfuerzo cotidiano y el espíritu de cooperación puestos de manifiesto, tanto por su director como por todos sus colaboradores desde el primer momento de nuestra gestión.

Cuando hace casi dos años nos pusimos a pensar, con Miguel Angel Barbieri -su Director- tareas efectivas de acción y difusión patriótica, dimos origen a la Muestra Itinerante de Símbolos Nacionales, Provinciales y Originarios, la que se ha convertido hoy en uno de nuestros mayores orgullos y, quizás, en uno de los mayores indicadores de presencia institucional de la Ciudad de Buenos Aires en el interior de nuestro país. Ustedes pueden ver, en estas Jornadas, parte del material de la Muestra, la que no pudo ser desplegada en su totalidad por razones de espacio.

Asimismo, agradezco a mi permanente colaboradora, María Julia Arnejo, quien ha llevado a cabo la difusión, la comunicación y las acciones de enlace de las Jornadas.

También a mis colaboradores en la Fundación CIDEC, especialmente los del área de informática que trabajan junto a María Julia Arnejo, porque han aportado la base de datos que permitió difundir este Encuentro.

Del mismo modo, quiero expresar un reconocimiento especial en nombre de los Directores que integramos la Mesa Directiva del Foro, al personal que presta servicio en todas las Direcciones a nuestro cargo, tanto por su esfuerzo, como por el acompañamiento permanente que vienen haciendo de nuestra gestión.

Y también agradecemos al Banco de la Ciudad de Buenos Aires y a Autopistas Urbanas S.A. -AUSA- por el apoyo institucional que nos han brindado y a todas las instituciones académicas y profesionales que han auspiciado y apoyado, de alguna u otra manera, la celebración de estas Jornadas. Final.

Estimados colegas y futuros colegas organizadores: Para dejar inauguradas estas Jornadas, permítanme finalizar estas palabras recurriendo a un pensamiento que no es de mi autoría, pero que sirve para reafirmar y dar cierre a todo lo que hasta aquí he dicho.

El pensamiento es de un piloto que no sólo ha logrado volar con aviones, sino además, con el vuelo de su mente y de su espíritu.

Ese hombre es un escritor norteamericano llamado Richard Bach, autor de "El Don de Volar", de "Nada es Azar" y de "Juan Salvador Gaviota"; y es uno de los seres humanos irrepetibles que nuestra profesión me permitió conocer.

No hace mucho, he vuelto a leer que en la dedicatoria de sus "Mensajes para Siempre" me escribió lo siguiente: "No es el desafío lo que define quiénes somos ni qué somos capaces de ser, sino cómo afrontamos ese desafío: podemos prender fuego a las ruinas o construir un camino, a través de ellas, paso a paso, hacia la libertad".

Colegas y futuros colegas organizadores:


El destino nos ha puesto en este tiempo a ejercer la más libre y maravillosa de las profesiones en la peor y la más crítica de las épocas. Quiera Dios que estemos a la altura del desafío y no dejemos de ser nunca constructores de caminos. Muchas gracias."


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DISCURSO PROF. ANÍBAL GOTELLI - 2das. Jornadas

PALABRAS DEL PROF. ANÍBAL GOTELLI DURANTE EL ACTO DE INAUGURACIÓN DE LAS 2das. JORNADAS INTERDISCIPLINARIAS DE ACTUALIZACIÓN Y PRÁCTICAS INNOVADORAS EN GESTIÓN DE CEREMONIAL, RELACIONES INSTITUCIONALES Y COMUNICACIÓN ORGANIZACIONAL. 29 de mayo de 2003

Publicado en el Boletín Informativo del Foro Permanente de Funcionarios de Ceremonial de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires - Nro. 4 - Junio 2003 Señoras y Señores,


Introducción.

Es para mi un gran honor darles la bienvenida a estas 2das. Jornadas Interdisciplinarias de nuestro Foro Permanente.

Lo hago, desde el placer que me provoca haber constatado la gran expectativa y la gran adhesión que ha despertado la organización de estas Jornadas en toda la comunidad de ceremonialistas, relacionistas y organizadores de nuestro país.

Y he dicho placer, porque cuando a mediados del año 2001 solicité al actual Jefe de Gobierno de la Ciudad la creación del Foro Permanente de Funcionarios de Ceremonial de Buenos Aires, no podía pensar -siquiera remotamente- que la criatura intelectual que entonces se gestaba con tanto optimismo iba a llegar hoy a ver la luz de manera tan magnífica, dentro de este marco universitario y con la seguridad de que estas 2das. Jornadas redoblan las apuestas y las esperanzas que habíamos cifrado tanto en nuestro Foro como en el Encuentro anterior.

La primera de las evidencias del éxito genético de estas Jornadas radica en que las estamos celebrando en co-organización con la Universidad Argentina de la Empresa, la UADE.

El prestigio de esta Casa de Altos Estudios transmite prestigio a estas Jornadas, pero además, transmite prestigio a nuestro Foro Permanente.

En efecto, nuestro Foro ya no sólo se ve consolidado por el trabajo mancomunado de los funcionarios que integran su Mesa Directiva, sino además, porque la UADE ha confiado en nosotros lo suficiente como para acompañarnos en el arduo y siempre arriesgado camino de la co-organización institucional de un encuentro de estas características.

Pero la segunda de las evidencias del éxito genético de estas Jornadas, radica también en que, seguramente, la confianza de nuestros co-organizadores universitarios no ha sido tan sólo providencial.

El Foro Permanente, creado por Decreto 1.596/2001, y que lleva dos años de trabajo paciente y constante, con la idea de cumplir de manera cada vez más exhaustiva los objetivos para los cuales ha sido creado.

El Foro Permanente ha sido creado para que nos coordinemos, para que nos actualicemos y para que cooperemos.

Hoy podemos decir con orgullo que si una Universidad como la UADE confía en nosotros, es porque finalmente hemos demostrado una labor confiable, en constante coordinación, en mutua cooperación y con proyectos constantes de actualización y de capacitación, para todos aquellos que necesitan capacitarse o actualizarse en Ceremonial y sus disciplinas conexas, tanto en organismos públicos, como en empresas o instituciones privadas y organizaciones no gubernamentales.

Es evidente que nuestro Foro se ha consolidado, porque ya es una entidad pública reconocida en materia de Ceremonial, no sólo por nuestros colegas que recurren a nosotros en busca de información, de actualización o de capacitación, sino además, por el hecho trascendente de que una Universidad como la UADE haya aceptado co-organizar las Jornadas con nuestro Foro.

En tercer lugar, el éxito de estas Jornadas va todavía más allá. Su éxito, marca también el éxito de nuestra concepción del Ceremonial y de sus múltiples posibilidades de cooperación con otras disciplinas conexas de la comunicación, la organización y la representación institucional, más allá de lo puramente protocolar o de lo logístico.

En efecto, muchos de ustedes recuerdan que en la apertura de las Jornadas anteriores yo hacía un breve relato del proceso evolutivo desde el Ceremonial pre-logístico hasta la Logística Organizativa, comunicacional y relacionista de nuestros días.

Recuerdan que hacía una brevísima relación de fechas y de hechos evolutivos puntuales:

El año 88: 1º Congreso Argentino de Ceremonial.

El 93: 1ª Reforma protocolar profunda. Decreto 2072. Nacido de las 1ras. Jornadas Nacionales de Ceremonial que organizamos en conjunto la Presidencia de la Nación y el Instituto Nacional de la Administración Pública.

Además, el 93: Decreto PEN 1.574, hizo oficial un proyecto de mi autoría declarando al 28 de mayo como Día Nacional del Ceremonial.

Decía también, entonces, que el 95 fue el año que nos condujo a la creación (en el ámbito de la Secretaría de Educación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires) de la primera (y hasta ahora única) Carrera Terciaria Oficial Pública y Gratuita de Ceremonial.

Decía que el año 98 fue el año en el que Gobierno de la Ciudad incluyó en el Nomenclador de Especialidades a la función de Técnico en Ceremonial.

También decía que el 2001 fue el año de la aceptación del carácter comunicacional del Ceremonial, porque los ceremonialistas argentinos fuimos reconocidos como profesionales de la Comunicación y del Relacionismo por una de las más prestigiosas organizaciones internacionales de nuestro sector: es decir, la Confederación Iberoamericana de Comunicación y Relaciones Públicas, la CIRP. Y además, que el 2001 fue el año en que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires contó con su primera reglamentación protocolar, oficializada por el Decreto 1596.

Por este Decreto no sólo hemos organizado el Ceremonial de la Ciudad de Buenos Aires, sino que además, dimos nacimiento a este Foro Permanente, a la Red de Enlace y Coordinación Protocolar y al Sistema de Información Protocolar de la Ciudad de Buenos Aires, el SIPROBA. Y por último, recuerdo que también decía que el 2002, año en que se celebraban las 1ras. Jornadas, marcaba el tiempo en que comenzaba a consolidarse el Foro Permanente, no sólo por la organización del encuentro anterior o porque habíamos comenzado en la Legislatura de Buenos Aires acciones efectivas de capacitación protocolar legislativa, sino además, porque habíamos podido comenzar a reunirnos con un espíritu netamente interdisciplinario, complementario y relacional.

Y es hoy, sin temor a equivocarnos, que podemos decir que en el 2003, estamos llevando a cabo la apertura de unas Jornadas que significan un nuevo jalón, un punto evidente de no retorno, en la evolución histórica de nuestra Profesión.

El 2003 es el año en que no sólo nuestro Foro se ve consolidado, sino que es además el año en que los Ceremonialistas nos hemos decidido a trabajar definitivamente en conjunto con los demás profesionales de la Representación y de la Comunicación Institucional.

Estas Jornadas que hoy se inauguran, han dejado de ser un Encuentro dedicado únicamente al Ceremonial, para Ceremonialistas y Organizadores.

Estas Jornadas han ido más allá.

Han ido más allá todavía del Ceremonial, de las Relaciones Institucionales y de la Comunicación Organizacional, que son las disciplinas dentro de cuyo marco han sido convocadas. Y es por ello, como no podía ser entonces de otra manera, que debemos aprovechar tanto la ocasión como el ámbito inmejorable de estas Jornadas, para realizar el anuncio formal de que, por una iniciativa en la que me han acompañado mis colegas del Foro Permanente, se ha constituido en la Ciudad de Buenos Aires, el día 27 de mayo pasado, el CONSEJO PROFESIONAL DE DISCIPLINAS DE REPRESENTACIÓN Y COMUNICACIÓN INSTITUCIONAL.

Nuestro Consejo Profesional, tiene por objeto reunir y registrar a todos los profesionales, funcionarios, ejecutivos, formadores y agentes que, tanto en organismos públicos como en empresas y entidades privadas y organizaciones no gubernamentales, prestan funciones profesionales o docentes en áreas de Representación y Comunicación Institucional en un ámbito de interrelación y de actualización permanentes.

Por primera vez en el devenir evolutivo de nuestras disciplinas, contamos con un Consejo Profesional donde vamos a reunirnos y a matricularnos todos los profesionales del Ceremonial, las Relaciones Institucionales, las Relaciones Gubernamentales, la Organización de Eventos, la Logística Organizativa, la Comunicación Organizacional, el Liderazgo, la Motivación y la Dinámica Grupal, las Técnicas de Comunicación Verbal y No Verbal, las Estrategias Organizacionales, la Negociación Intercultural, el Asesoramiento en Imagen y las Disciplinas de la Hospitalidad. Temario.

Y es precisamente esta consolidación del espíritu interdisciplinario y de esta nueva y definitiva vinculación que iniciamos entre las disciplinas de la Representación y de la Comunicación, lo que nos ha permitido confeccionar un temario todavía mucho más completo e innovador que el temario confeccionado para las Jornadas anteriores.

En efecto, el Temario de estas 2das. Jornadas no sólo vuelve a tener una columna vertebral coherente y conductiva, sino además, un contenido abarcativo, complementado con profusa temática relacionista y comunicacional en general. Una vez más, porque ya lo decíamos en la apertura de las anteriores Jornadas, los asistentes a este 2do. Encuentro vuelven a tener la seguridad de que no vienen a escuchar obviedades trilladas ni a discutir lo que a esta altura ya resulta indiscutible.

Hemos confeccionado un temario partiendo de la base de que el Ceremonial y sus disciplinas conexas son disciplinas de la Organización, de la Comunicación y de la Representación Institucional.

Circunstancia ésta que no sólo da coherencia y cariz comunicacional al Temario, sino además, que otorga a nuestras disciplinas un prestigio mayor, porque ya quedan alejadas -de manera definitiva, y sin posibilidad de retorno- de la antigua concepción cosmética, frívola, artística y recalcitrante del Ceremonial.

Queda claro, a partir del Temario de estas Jornadas, que los Ceremonialistas y nuestros colegas de las disciplinas conexas, ya no somos los seres circunspectos de los pésames y los plácemes de impostación flemática, ni somos ya los acomodadores ávidos de condecoraciones fictícias o de intercambio.

Al menos NO la mayoría de nosotros.

Queda claro que somos comunicadores vocacionales, que somos logísticos y que somos hombres y mujeres altamente tecnificados.

Somos profesionales que, día a día, demostramos y aplicamos nuestros conocimientos en la acción y la emergencia organizativa, ante los éxitos y los fracasos, ante lo previsto y ante lo imprevisto, Y SOBRE TODO, frente a las agendas atiborradas de compromisos casi imposibles de cumplir, en la cantidad planificada para cada jornada.

Gratuidad.

Otra de las características diferenciales de estas Jornadas vuelve a ser su gratuidad.

Este Encuentro, como todas las actividades del Foro Permanente, vuelve a ser gratuito y es puesto al alcance de todos los participantes sin otro requisito que el interés por su actualización o su capacitación.

Vuelve a quedar demostrado así nuestro permanente compromiso por una capacitación protocolar, relacionista y comunicacional para todos y al alcance de todos, libre y gratuita, tal como lo hace el Gobierno de la Ciudad a través de la Carrera Terciaria de Ceremonial, impartida en el CENT 22, y el Foro Permanente a través de los cursos de Logística Protocolar Legislativa, impartidos en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.

Disertantes y moderadores.

Otra de las características diferenciales de estas Jornadas vuelve a ser la cantidad, variedad y profesionalismo de sus disertantes y moderadores.

Tendremos más disertantes y moderadores que en el Encuentro anterior, y con una mayor carga horaria.

Y como siempre, todos con una trayectoria reconocida o con una especialización ampliamente acreditada en aquellas materias sobre las cuales van a disertar o moderar.

Muchos de los aquí presentes recuerdan que en el acto de apertura de las anteriores Jornadas, tratábamos de dejar absolutamente en claro cuál es nuestra mecánica para elegir a los disertantes de nuestros Encuentros.

Ustedes recuerdan que entonces decía que quienes organizamos las Jornadas no optamos jamás por la mecánica simplista de juntar un grupo de amigos y conocidos con "animus disertandi", para luego preguntarles de qué quieren hablar.

Queda claro, una vez más, que nuestra metodología de acción organizativa es absolutamente diferente.

En nuestras Jornadas no se habla sin saber de qué va a hablarse, no se habla sin saber para qué va a hablarse, y no se habla si no se tiene la capacitación, la experiencia o el prestigio suficientes para hablar.

El profesionalismo de nuestros disertantes, pues, es una característica fundamental de las Jornadas del Foro Permanente de los Ceremonialistas de Buenos Aires, sobre todo en estos tiempos en que el Ceremonial argentino parece correr el serio riesgo de convertirse en una Profesión devaluada y en default.

El Ceremonial argentino, es una Profesión que corre el grave peligro de dejar de honrar su deuda con la Logística Organizativa general, porque corre serios riesgos de dejar de cumplir con sus objetivos y con sus deberes ontológicos, deontológicos y epistemológicos.

El Ceremonial, y hablo del Ceremonial porque es la Disciplina que más conozco, porque no sólo es mi vocación sino mi función laboral cotidiana desde hace casi 20 años, es una Profesión que corre el serio riesgo de devaluarse, porque se está plagando de pseudo-profesionales y docentes improvisados, de conferencistas teóricos y de entidades virtuales. Alguna vez hemos dicho, haciendo uso de una resignada ironía, que la Argentina quizás posee el triste record de contar con la mayor cantidad de ceremonialistas e instituciones de Ceremonial por metro cuadrado que cualquier otro país del mundo.

El Ceremonial argentino sufre de una intoxicación protocolar severa, que hace que capacitarse o actualizarse en nuestra Materia resulte, hoy, casi una verdadera aventura.

La oferta es tan variada y, por lo general, tan falta de entidad académica y profesional, que decidirse por un curso, un seminario, un congreso, una jornada o cualquier actividad académica es una decisión realmente aterradora, de la que sólo llega a comprenderse la verdadera dimensión cuando ya se han abonado la matrícula y la primera de las cuotas.

A veces me imagino a un potencial alumno o participante, que quiere asistir a un congreso, a una jornada, o simplemente elegir un curso o una institución donde cursar estudios de Ceremonial o cualquiera de sus disciplinas conexas.

Lo imagino, y a veces hasta me da pena, porque lo imagino abrumado y desorientado frente a un diario o a los folletos de distintas instituciones.

Para el neófito, todos los profesores y todas las instituciones son iguales y los cursos, jornadas y congresos son iguales de contenidos y todos bien ofrecidos.

El dolor de cabeza viene después, cuando ya es demasiado tarde. Cuando el alumno comienza a entender que ha caído en una de las tantas aventuras comerciales pseudo-académicas que inundan actualmente nuestro medio.

El Ceremonial es hoy, en Argentina al menos, una profesión de ejercicio anómico, que gira sin eje en un mar de incertidumbres.

La intoxicación de instituciones, actividades y pseudo-profesores ya es tan severa, que el Ceremonial, y sigo hablando del Ceremonial porque es mi profesión pero sé que muchas de nuestras profesiones colegas están en la misma situación, se encuentra ante un serio peligro de desprestigio.

Y ante el evidente default en que ha caído el Ceremonial argentino, en lugar de procurarse una mayor seriedad para nuestra profesionalización y para nuestra capacitación, se ha desencadenado, ÚLTIMAMENTE, una pasión desenfrenada por crear academias, medallas, órdenes caballerescas, masters y maestrías "contra-universitaria-natura" (1), licenciaturas, asociaciones y organizaciones nacionales, internacionales, regionales, barriales y zonales de Ceremonial, en su mayoría antagónicas entre sí y muchas nacidas con el sólo objeto de confrontar con otras instituciones, en contra de alguien o para vender más cursos que la otra.

Este estado de cosas, no le hace bien a nadie.

Nadie está siendo original y se corre el grave peligro de seguir abaratando a nuestra Profesión y de provocar el éxodo de los colegas de disciplinas conexas que se nos habían acercado.

En ese marco, que nuestras Jornadas cuenten con respaldo universitario y con Disertantes de profunda capacitación y de reconocida experiencia, no es un dato menor; sino quizás, el mayor de sus éxitos y la más grande de sus ventajas genéticas.

Decimos "contra-universitaria-natura" porque hemos advertido el ofrecimiento de estudios de Ceremonial como Masters, Maestrías o Posgrados.

Debemos tener en cuenta que los posgrados son estudios de cuarto nivel, propios de la Educación Superior, es decir, que se realizan luego de una carrera universitaria.

Los posgrados se clasifican en Maestrías (de allí "Master" -ingl.- o "Magister" -lat.-: Maestro) y Doctorados.

La Ley de Educación Superior, que lleva el número 24.521 y fue sancionada en 1995, en su artículo 39 establece que las carreras de posgrado (entre las que se encuentran las maestrías y doctorados) deben ser acreditadas por la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU) o por entidades privadas que se constituyan con ese fin y que estén debidamente reconocidas por el Ministerio de Educación (conf. Art. 45).

Los objetivos del proceso de acreditación de las carreras de posgrado son los siguientes: Propiciar la consolidación y calificación del sistema de posgrado conforme a criterios de excelencia reconocidos internacionalmente; Promover el mejoramiento de la calidad de la oferta de posgrados; Promover la formación de recursos humanos altamente calificados, tanto para las actividades académicas de docencia e investigación, cuanto para la especialización profesional; y Ofrecer a la sociedad información confiable acerca de la calidad de la oferta educativa de posgrado, a fin de ampliar su capacidad de elección.

Los posgrados sin reconocimiento oficial carecen de valor tanto académico como curricular y profesional y jamás serían tomados en cuenta por instituciones, reparticiones, organismos y empresas de prestigio en la búsqueda de profesionales de primer nivel, válida y altamente capacitados.

Los ejecutivos y funcionarios de mandos medios y superiores, que son los dadores de trabajo o que citan y conducen entrevistas laborales, toman como posgrados válidos sólo aquellos emitidos por entidades educativas evaluadas y reconocidas de acuerdo con la normativa vigente de la Educación Superior y cuyos programas han sido debidamente aprobados en consonancia con las citadas normas.

Cantidad y Perfil de los participantes.


Otra de las razones que vuelve a llenarnos de orgullo a los organizadores, ha sido ha cantidad y el perfil de los participantes a esta nueva edición de las Jornadas.

En primer lugar, porque hemos vuelto a lograr una convocatoria que ha superado todas nuestras expectativas.

Se han inscripto a estas Jornadas: 541 participantes; 200 más que en las anteriores Jornadas. No sólo han vuelto los participantes de las Jornadas anteriores, sino que se ha desbordado la inscripción con casi dos centenares de estudiantes, los cuales, para que no queden afuera de este Encuentro, han debido ser inscriptos en la modalidad de Video-Conferencia. No es un dato menor, que hayamos tenido que rechazar casi 300 inscripciones más. Pero, no sólo la cantidad de los participantes merece ser resaltada.

El Perfil de los participantes es de un altísimo nivel.

La mayoría de ellos son profesionales, ejercientes, docentes y estudiantes de las disciplinas a tratarse, y que provienen de casi todo el país.

Auspicios Institucionales.


Y una vez más, no puedo finalizar estas palabras sin resaltar los importantes auspicios que vuelven a recibir estas Jornadas.

De esta manera, vuelve a quedar demostrado el fuerte apoyo que vuelve a obtener el Foro Permanente, ahora hermanado con la Universidad Argentina de la Empresa, tanto de organizaciones internacionales, como de instituciones nacionales y extranjeras del sector.

Los auspicios, vueltos a recibir de prestigiosas entidades de la Comunicación y de nuestras disciplinas colegas, vuelven a fortalecer nuestro convencimiento de que no estamos solos cuando hablamos, una y otra vez, de la complementación y del carácter comunicacional de nuestras disciplinas.

Agradecimientos.

Por último, sólo me queda expresar aquellos agradecimientos que resultan irrenunciables hacia quienes han hecho posible la organización y la celebración de estas Jornadas.

En primer lugar, debo agradecer a la UADE, en la persona el Director de su Departamento de Comunicación, pero también, en la persona de mi amigo, y colega relacionista, el Lic. MARIANO BRONENBERG.

Gracias al apoyo del Lic. Bronenberg, a su confianza y quizás a la historia de luchas que tenemos en común, es que estamos hoy aquí, luego de haber luchado tanto y de haber pregonado tanto que nuestras disciplinas eran conexas, no se si hermanas, pero al menos que eran primas, y que -además- teníamos mucho trabajo para hacer en común.

La presencia de Bronenberg en estas Jornadas fortalece mi convencimiento en que siempre puede trabajarse de manera complementaria entre nosotros, aún en el disenso, como seguramente lo verán cuando protagonicemos, dentro de un rato, el debate que nos debíamos y que nos hemos prometido para estas Jornadas.

También, debo y quiero agradecer a mis colegas de la Mesa Directiva del Foro Permanente, porque una vez más hemos demostrado que en Ceremonial puede trabajarse en conjunto, sin recelos y sin inútiles competencias.

Del mismo modo, quiero y debo agradecer a mi amiga y colega María Laura Arnejo, Coordinadora Adjunta del Sistema de Información Protocolar de la Ciudad de Buenos Aires -el SIPROBA-, porque con su vocación, con su dedicación y con su incondicional compromiso profesional, ha vuelto a llevar a cabo la coordinación y el enlace logístico de estas Jornadas.

Asimismo, deseo volver a reconocer, en nombre del Foro Permanente, la labor de confección, de difusión y de conservación de Símbolos Patrios que desarrolla la Dirección de Planeamiento y Producción (Ex Ornamentación) del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires; como así también, deseo agradecer nuevamente el esfuerzo cotidiano y el espíritu de cooperación puestos de manifiesto, tanto por su Director Miguel Angel Barbieri como por todos sus colaboradores.

Hace ya casi tres años, cuando recién llegaba yo a mi actual función oficial, nos pusimos a pensar tareas de reafirmación patriótica con Miguel Angel Baribieri, y dimos origen a la Muestra Itinerante de Símbolos Nacionales, Provinciales y Originarios que en estas 2das. Jornadas puede ser vista en su total magnitud, tal como fuera concebida y como es normalmente exhibida en todo el país.

Del mismo modo, deseo agradecer a mi permanente colaboradora, María Julia Arnejo, porque ha sido ella quien ha llevado a cabo la difusión, la comunicación y la notificación de estas Jornadas.

Muchos de ustedes ya se han convertido en viejos amigos de María Julia, porque es ella quien pacientemente ha respondido sus correos electrónicos y ha evacuado todas y cada una de las preguntas que ustedes nos mandaban.

Asimismo, no puedo olvidarme de agradecer al Banco de la Ciudad de Buenos Aires y a AUSA (Autopistas Urbanas S.A.), por el apoyo institucional que nos han brindado y a todas las instituciones académicas y profesionales que han auspiciado y apoyado la celebración de estas Jornadas.

Y por último, quiero agradecer a todos ustedes por su presencia; sobre todo, teniendo en cuenta que muchos de los que están hoy aquí han de ausentarse de su provincia o municipio por algunos días, haciendo esfuerzos económicos y personales encomiables, para poder participar de estas Jornadas. Final.

Y ahora si.

Mis estimados colegas y futuros colegas ceremonialistas, organizadores y demás profesionales de las Disciplinas de la Representación y la Comunicación Institucional: Para dejar inauguradas estas Jornadas, les pido que me vuelvan a permitir finalizar estas palabras utilizando un pensamiento que no es de mi autoría, pero que sirve para reforzar y para dar cierre a todo lo que hasta aquí he dicho.

Es un pensamiento anónimo que me entregaron colegas y alumnos en un viaje a Catamarca.

El pensamiento se titula "RIESGOS", y dice así:

"Reír es arriesgarse a parecer tonto o estúpido.
Llorar es arriesgarse a parecer sentimental e irracional.
Buscar a otro es arriesgarse a involucrarse...
Exponer los sentimientos es arriesgar a exponer tu propio yo.
Exponer tus ideas, tus sueños ante una persona o multitud es arriesgar a parecer loco, o a su pérdida. Amar es arriesgarse a no ser amado.
Vivir es arriesgarse a morir.
Tener esperanzas es arriesgarse a una decepción.
Las personas que no arriesgan nada, no hacen nada, no tienen nada, no son nada.
Ellas pueden evitar el sufrimiento y la pena, pero no pueden aprender, sentir, cambiar, crecer, amar, vivir.
Sólo quien arriesga es libre".

Colegas y futuros colegas: Los ceremonialistas somos hombres y mujeres de acción, y la acción protocolar es riesgo puro.

Sigamos siendo capaces de arriesgarnos, y no dejemos nunca de ser organizados, pero LIBRES.

Muchísimas gracias.



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EL ESPÍRITU ANTI-BELGRANIANO - Por el Prof. Aníbal Gotelli

EL ESPÍRITU ANTI-BELGRANIANO Acerca de la reglamentación de los Símbolos Nacionales. Para que todos sepan de qué se habla.

Por el Prof. Aníbal Gotelli
, Director General de Relaciones Internacionales, Consulares y Cooperación del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a/c de la Dirección de Ceremonial; Presidente del Centro Interdisciplinario de Estudios Culturales -Fundación CIDEC- para el Estudio del Ceremonial, la Comunicación y las Relaciones Institucionales desde 1990. Miembro de Honor del Instituto Argentino de Ceremonial por el Emb. Jorge G. Blanco Villalta (2000) y Académico Correspondiente de la Academia Hispánica de Ceremonial (i.a.) Ha sido autor, entre otros, de los siguientes decretos: a) Decreto Poder Ejecutivo Nacional Nro. 2072/93, del 7 de octubre de 1993, que organizó el Sistema Protocolar de la República Argentina, orden de precedencia nacional, normas de interpretación, de competencia y de representación protocolar. b) Decreto Poder Ejecutivo Nacional Nro. 1574/93, del 23 de julio de 1993, que declaró al 28 de Mayo de cada año como Día Nacional del Ceremonial. Esta declaración fue, asimismo, una propuesta del Prof. Aníbal Gotelli durante la ceremonia de clausura de las 1ras. Jornadas Nacionales de Ceremonial, en 1993. c) Decreto del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires Nro. 1596/2001, del 19 de octubre de 2001, que organizó el Sistema Protocolar de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, orden de precedencia de la ciudad, normas de interpretación, de competencia y de representación protocolar. d) Decreto del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires Nro. 1706/02, del 18 de diciembre de 2002, que reasignó sus denominaciones históricas a la Dirección Ejecutiva y a la Dirección de Planeamiento y Producción (ex Dirección de Festejos y ex Dirección de Ornamentación) del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

1) Introducción.

El 2002 no fue sólo un año económica, política y socialmente triste. También fue un año en extremo triste para la Vexilología, ya que la naturaleza, la significación histórica y la representación vexilográfica de nuestros Símbolos Nacionales, y en especial de nuestra Bandera, se vieron amenazados y corrieron el peligro de ser desnaturalizados de forma irremediable por un espíritu profundamente anti-belgraniano.

Por omnipotencia o por ignorancia supina y contumaz, ambos motivos igualmente lamentables para el ejercicio de la función pública, fueron presentados tres proyectos de ley en nuestro Congreso Nacional que trataron de reglamentar de manera definitiva la caracterología, significación, representación y ceremonial de nuestros Símbolos Nacionales. Tales fueron los proyectos que, acerca del régimen sobre Símbolos y Distintivos patrios de la Nación Argentina, pasaron a la historia legislativa de nuestro país como Proyecto Torres Molina (361-D-2001), Proyecto Pepe (950-D-2001) y Proyecto Sierra Morales (1992-D-2001).

Más aún, y como era de esperar, en el mágico crisol de los avatares legislativos, que quien ésto escribe conoce tanto y tan bien, los tres ingredientes citados en el párrafo anterior dieron como producto un dictamen conjunto de las Comisiones de Defensa, de Educación y de Legislación General que, como toda mixtura engendral, terminó conteniendo un poco de cada uno, pero sin dejar satisfecho absolutamente a nadie.

Hoy en día, el proyecto que recibió media sanción de la Cámara de Diputados el 27 de noviembre de 2001 se encuentra girado a la Comisión de Legislación General de la Cámara de Senadores, donde -bajo el número 143/2001- deseamos siga durmiendo el sueño de los injustos. Las gestiones oficiales que hemos llevado a cabo al respecto y que seguiremos haciendo de ser necesario, nos alientan a pensar que podremos conseguir el archivo histórico del proyecto hasta que se realice un trabajo más minucioso, más técnico y más respetuoso de los valores nacionales y de la opinión y dictamen de los expertos.

Pero: ¿qué nos dejó como enseñanza a los vexilólogos y ceremonialistas el año 2002?.


Primero.
Que no se puede ir contra la evidencia histórica ni contra el espíritu mismo de quien concibió, animó y sostuvo con valentía la necesidad de contar con nuestros propios Símbolos Nacionales: D. Manuel Belgrano.
Segundo.
Que no se puede legislar sobre Símbolos desoyendo o careciendo del asesoramiento técnico profesional de vexilólogos, heraldistas, ceremonialistas, historiadores y demás especialistas en materia de estudios cromáticos.
Tercero.
Que no podemos volver a soportar otra oleada de opinólogos y de opinología de poca monta o sin sustento técnico y práctico, tal como ocurrió en muchas de las disertaciones que intoxicaron el ambiente vexilo-protocolar durante el año 2002. Muchas de las charlas, disertaciones, jornadas, cursos, cursillos, conferencias y ciclos de conferencias se llevaron a cabo sin repartir a los participantes, alumnos y oyentes siquiera copias de los proyectos de ley y del dictamen final sobre el cual se estaba hablando o discutiendo. Es decir, no sólo muchos no sabían exactamente de sobre qué estaban disertando, sino que -además- muchos tampoco sabían acerca de qué les estaban hablando exactamente.
Cuarto.
Que no se puede legislar ni opinar acerca de la necesidad de reglamentar nuestros Símbolos Nacionales sin tener en cuenta las incidencias económicas y las imposibilidades prácticas que traería como consecuencia la sustitución de banderas, escudos, escarapelas y demás especies en todo el territorio nacional y en todas las representaciones, delegaciones y oficinas oficiales, institucionales y diplomáticas de nuestro país en el exterior.

2) Simbología Nacional "contra belgraniana natura" y "contra legislativa natura".


El intento de reglamentar los Símbolos Nacionales argentinos no sólo se llevó a cabo "contra legislativa natura", sino además, "contra belgraniana natura".

Durante el año 2002, todos los debates parecieron ceñirse al aspecto del color proyectado para nuestra Bandera, si era celeste o azul, y -a su vez- si era celeste, su matiz o la numeración de IRAM o PANTONE que debía utilizarse.

Pero, lejos de ser aquél el único aspecto objetable de la legislación proyectada, lo que fue peor ha sido que la reglamentación de nuestros Símbolos Nacionales quiso llevarse a cabo desatendiendo las evidencias históricas y desconociendo o sin la debida comprensión y el respeto patriótico y profundo del espíritu belgraniano.

En efecto, no escapa al conocimiento de los argentinos estudiosos de nuestra historia nacional y de los diversos aspectos de la obra, pasión y vida de Manuel Belgrano, que el creador de nuestra Bandera Nacional se hallaba imbuido de una profunda convicción religiosa y de una notoria devoción por la Virgen María.

Coincidimos con Vicente M. Quartaruolo al afirmar que existen otros elementos de juicio en el historial belgraniano anterior a 1812 como para asegurar que la idea de que los colores nacionales sean el celeste y el blanco no era nueva en Belgrano.

El Consulado de Buenos Airees, del que Belgrano fue Secretario, tuvo como distintivo una bandera celeste y blanca que habría sido ideada por el propio creador de nuestra Bandera Nacional.

Nada es casual sino causal en la coherencia inobjetable del pensamiento belgraniano. Aún si quisiéramos hacer provenir los colores de nuestra Bandera Nacional como tomados por Belgrano de la Real Orden de Carlos III, no podríamos sino reconocer también la evidencia de que la banda de la referida distinción dinástica borbónica se encuentra dividida en tres franjas iguales, la del centro blanca y las dos laterales de color azul-celeste, los que también fueron tomados del manto y vestimenta de la Inmaculada Concepción.

En fin, sea cual fuere la motivación belgraniana para la elección del blanco y del celeste como derivación del azul, lo cierto es que sea por devoción Mariana autónoma o por sujeción al espíritu pro-borbónico fernandino revolucionario de mayo (Orden de Carlos III), las dos vertientes desembocan en un mismo resultado, porque ambas son aspectos distintos de una misma cosa.

Al respecto, no podemos sino coincidir con Miguel A. Scenna cuando expresamos nuestro convencimiento de que la Orden de Carlos III recibió sus colores del manto y vestimenta de la Inmaculada Concepción, ya que era Patrona de España y de las Indias, de las que las Provincias Unidas del Río de la Plata formaban parte. También es Scenna quien consigna la dedicación Mariana, bajo la advocación de la Inmaculada Concepción, del Consulado de Buenos Aires que integraba Belgrano. Y no menos atendible resulta para quien esto escribe el aporte que realiza Ricardo O. Jacob, quien afirma que las cintas celestes y blancas aparecían hacia julio de 1810 en las bocas de los fusiles de la primera expedición al Alto Perú.

Y para abonar aún más nuestro convencimiento acerca de la tonalidad celeste del azul elegido por Belgrano para nuestra Bandera Nacional, no podemos dejar de recordar una comunicación reproducida hasta el hartazgo por toda la historiografía nacional en la materia. Dicha comunicación es la que cursa al Triunvirato haciéndole saber el enarbolamiento de la Bandera confeccionada de acuerdo con los colores de la escarapela nacional. Por supuesto, dicha comunicación no será reproducida en este breve ensayo para no contribuir al hartazgo general, ya que quizás fue éste el único elemento que blandió la mayor parte de la opinología vernácula para sostener varias decenas de horas-reloj de disertaciones.

Quizás resulta mejor transcribir el decreto del Triunvirato que autorizó la escarapela de las Provincias Unidas del Río de la Plata, con la cual hizo coincidir Belgrano los colores para la confección de su bandera. El borrado del decreto de fecha 18 de febrero de 1812 establece que "el gobierno en acuerdo de hoy ha resuelto, se haya, reconozca y use por las tropas de (tachado: la Patria y agregado) de las Provs. Unidas del Río de la Plata de Escarapela Nacional que deberá componerse de los dos Colores blanco y azul, (agregado entrelínea: celeste) quedando abolida desde esta fha. la (entrelínea: roja) con q.e antiguam.te se distinguían". Lo que históricamente resulta indispensable para la comprensión de la interpretación del espíritu y accionar de Manuel Belgrano es tener en cuenta que en el párrafo transcripto, el redactor agregó entrelíneas el término celeste, dejando así aclarado para toda la posteridad el tipo de azul que debería emplearse. No existe contradicción entre el pensamiento de Belgrano y el pensamiento del Triunvirato al autorizar la escarapela. Dicha coherencia es evidente como también es evidente la incoherencia de los proyectos de leyes presentados, no sólo "contra belgraniana natura" sino además "contra legislativa natura".

Veamos ahora la antinaturalidad legislativa de los proyectos y del dictamen en cuestión. El primero de los problemas que hemos advertido a las autoridades correspondientes es que el Dictamen sometido a la aprobación futura del H. Senado de la Nación es un refrito que no convence a ninguno de los que seria e históricamente estudiamos el tema, cuyo texto -como si lo primero ya no fuera bastante- no guarda siquiera relación con los proyectos que le han dado origen y con los antecedentes que citan.

La Dirección General a mi cargo ha presentado el 27 de noviembre de 2002 ante la Comisión de Legislación General del H. Senado de la Nación, un muy extenso estudio llevado a cabo a través de nuestra área de Planeamiento y Producción con el que hemos tratado de llamar la atención respecto de varios aspectos del dictamen en discusión y de los proyectos que le dieron origen.

No transcribiremos los proyectos y el dictamen en cuestión, ya que los reproducimos íntegramente como anexo al final del ensayo. Lo que sí haremos, por el contrario, es destacar los aspectos que del dictamen final nos han parecido llamativamente lamentables y que nos han llevado a adoptar una posición abiertamente contraria a toda legislación sobre los Símbolos Nacionales, tal y como se venía gestando en sede legislativa.

Vamos el Dictamen conjunto de Comisiones HCD-OD 3406 del 22 de noviembre de 2001. El informe que acompaña al proyecto ya establece ab initio una cláusula en extremo irritante. Dicho informe, producido por Miguel Angel Toma consigna que ha resultado conveniente "modificar las propuestas originales en la búsqueda de un sano consenso, unificando en un solo criterio los mencionados proyectos de ley...". ¿Pero de qué "consenso" se está hablando?. Obviamente, se está hablando del consenso entre proyectos de diversos diputados. No se hace mención a la opinión ni al dictamen de ninguna comisión de expertos ni de ninguna institución vernácula técnicamente entendida en materia de Vexilología, de Heráldica, de Historia o de Ceremonial.

El dictamen establece cuáles son los tres Símbolos Nacionales y, cuando habla de nuestra Bandera, lo hace aclarando "contra histórica natura" que la bandera es la creada por Belgrano en 1812 (correcto), aprobada por el congreso de Tucumán en 1816 (celeste) y confirmada por el mismo congreso en 1818 cuando ya se encuentra instalado en Buenos Aires (azul). En lo referente al color de la Bandera Nacional, el proyecto consigna las normativas IRAM de acuerdo con las cuales deberían ser reproducidos los colores azul (azul celeste cerúleo), amarillo y castaño. En cuanto al celeste que el proyecto consigna diremos que, en pos quizás de aquel "sano consenso" del que hablara el Dip. Toma en el informe que acompaña al proyecto, los dictaminantes finales optaron por una combinación final de azul celeste cerúleo que no tiene ninguna fundamentación. Igual de infundamentadas eran las opciones de celeste que daban los proyectos de Torres Molina y de Sierra Morales y de azul que daba el proyecto de Pepe. Pero nada importó. Lo cierto es que se tomaron criterios de Torres Molina y de Sierra Morales, Lix Klett y Bussi para optar por el celeste, pero por un celeste lo suficientemente oscuro como para dejar también conforme al diputado Pepe que había propuesto el azul.

Más adelante habla del Himno, cometiendo una aberración lamentable, que no encuentra antecedente en ningún país de la comunidad internacional organizada. El artículo 12 establece que la ejecución musical del Himno "podrá ser adecuada y arreglada de acuerdo al tipo de ceremonia u ocasión festiva o artística, dependiendo de los instrumentos a utilizarse y de la inspiración del autor ejecutante; no pudiendo ser interpretado en publicidades comerciales de cualquier índole o con manifiesto agravio a su carácter de símbolo nacional. En ceremonias oficiales deberá interpretarse con arreglo a su versión tradicional". ¿Qué quiere decir todo ésto?.

Para un ceremonialista y para cualquier espíritu patriótico acendrado la sola lectura del artículo consignado precedentemente va además contra toda "lógica natura. ¿Qué quiere decir "adecuada y arreglada de acuerdo al tipo de ceremonia u ocasión festiva o artística"..."dependiendo de los instrumentos a utilizarse y de la inspiración del autor ejecutante". En primer lugar, el legislador tendría que haber tenido en cuenta que el único autor de la música del Himno es D. Blas Parera. Nadie, salvo en los hervideros de mentes afiebradas, puede pensar que el himno puede re-escribirse cada vez que se ejecuta. No puede haber "autores ejecutantes", sino que el proyecto debería decir "ejecutantes". Pero además, debe tenerse en cuenta que un Himno no puede cambiar de acuerdo a los "instrumentos a utilizarse". El Himno es el Himno, lo ejecute la Filarmónica, se toque en un simple piano o se sople en un humilde tonete. Tampoco un Himno puede variar de acuerdo con la "inspiración" del ejecutante. ¿Quién tiene el medidor de inspiración?. ¿Cuál es el límite querido por los legisladores para la inspiración de nuestros músicos nacionales?. Y como si todo esto fuera poco: según el proyecto la ejecución del Himno podría "adecuarse y arreglarse" de acuerdo "al tipo de ceremonia u ocasión festiva". Señoras y señores legisladores: un país civilizado -y el nuestro lo es, al menos su pueblo llano, sus intelectuales y sus profesionales- tiene siempre el mismo Himno, se toque éste en una parada militar, en una visita de estado, en una fiesta escolar, en una fiesta callejera, en un encuentro deportivo, en una fiesta de carnaval o en la actuación de una tradicional y festiva murga. No menos contrario a toda natura es el párrafo final del artículo 12, cuando se establece que en ceremonias oficiales el Himno "deberá interpretarse con arreglo a su versión tradicional". Entonces, ¿qué quieren los señores legisladores?, ¿que cuando no se ejecute en una ceremonia oficial el Himno pueda ser ejecutado de cualquier manera?. ¿Para qué sirve un Himno si todos los presentes no pueden cantarlo de la misma manera, como si fuesen una misma voz?. ¿De qué sirve la genialidad de un cantante o ejecutante del Himno si los presentes deben escuchar callados sin poder cantarlo porque no conocen para dónde va a disparar cada acorde de la música?.

Otro punto lamentable. El art. 17 establece las banderas de ornato. El Proyecto establece que las banderas de ornato "tendrán el mismo diseño y colores que se describen en los arts. 2, 3 y 4, pudiendo adecuar sus medidas y proporciones a las necesidades que surjan del ámbito interior o exterior a ornamentar". Veamos qué dicen los arts. 2, 3 y 4 para entender este entuerto legislativo. El art. 2 habla del color azul-celeste y blanco. El art. 3 habla del sol que debe llevar la Bandera Nacional en el centro de la franja blanca. El art. 4 habla de la normativa IRAM aplicable para cada color. Es decir, que para el proyecto en cuestión, una bandera de ornato . . .LLEVA SOL. ¡Por Dios!. ¿Nadie consultó a un ceremonialista?. ¿Nadie pudo decir en algún momento que las banderas de ornato no llevan sol?. Si lleva sol, señores legisladores, la bandera NO ES DE ORNATO. Lo contrario sería reglamentar la bandera de ornato "contra protocolar natura".

¡Y qué decir del artículo 18, consagrado a la Escarapela Nacional!. Dicho artículo dice que la "escarapela" . . . "podrá adoptar forma de cinta vertical, horizontal, circular, moño u otras, adecuadas al uso personal". Señores legisladores: si no es circular no es escarapela en el sentido tradicional, histórico y ceremonial de la palabra. La cocarde francesa, aquella que llevaban los revolucionarios de 1789 era redonda. Las escarapelas han sido redondas. Cuales son las "otras" formas que puede adoptar la escarapela según el proyecto de ley en un artículo tan abierto: ¿perrito, gatito, caballito, galletita, cuál, por Dios, cuál?. Además, ¿cómo puede adecuarse el uso de una escarapela al "uso personal"?. ¿Qué quiere decir "uso personal"?. ¿Quizás en la medida de un poncho, de una sábana, de un cobertor, de una alfombra, de un botón?.

Y nada más. El proyecto aprobado por la H. Cámara de Diputados no tiene nada más. Pero tampoco nada menos. Como puede verse no sólo el asunto del color irrita en este proyecto. El color es sólo un ingrediente de una receta que no sacia ni llega a convencer a nadie.

Así es el proyecto tan discutido: sólo 18 artículos de fondo y dos más de forma. El Proyecto Torres Molina tenía 8 artículos. El de Pepe 1. Y el de Sierra Morales 20. Veamos un poco más el de Sierra Morales, que no era más feliz (por cierto), pero al menos despejaba algunas de las dudas protocolares clásicas. Este proyecto avanzaba sobre los "atributos presidenciales" y consignaba algunas cuestiones de particular interés para los ceremonialistas. El art. 5 del proyecto borraba cualquier diferencia del inconsciente colectivo respecto de la bandera de guerra o de paz. El art. 10 habla de la ubicación de la Bandera Nacional de acuerdo con las "reglas del Ceremonial". El art. 11 establece que la bandera de ceremonia debe ser aplaudida tanto a su ingreso como a su egreso. En este último punto radica una de las más viejas luchas de quien este ensayo escribe, ya que siempre hemos aclarado -hasta el hartazgo- que el sentido del aplauso a los símbolos es el mismo sentido del aplauso de júbilo de los griegos. El art. 12 establece que la bandera puede lavarse, porque debe ser siempre exhibida "en su mejor condición de limpieza". El art. 14 establece que el Himno Nacional tendría carácter "inalterable, por lo cual se adoptará una sola canción y música". ¿Qué sano consenso, entonces, llevó a los dictaminantes finales a adoptar la postura legislativa del artículo 12 del proyecto aprobado?. ¿El "sano consenso legislativo"?. El proyecto de Sierra Morales en sus arts. 16 a 19 establecía los atributos presidenciales argentinos. Al respecto, quien este ensayo escribe ha visto con gran beneplácito que la legisladora autora del proyecto haya adoptado en el art. 19 una terminología que hace varios años intento imponer. "Bandera de Presencia". Yo comencé a utilizar dicha expresión a mediados de los ochenta y sobre el particular, escribí un artículo publicado por la N.A.V.A. ("NAVA NEWS", Estados Unidos de América) ca. 1995 que se llamó "The Presidential Flag of Argentina".

¡Si todo el problema hubiese sido sólo el color!. Pero no fue sólo el color, fue mucho más que el color, fue la conculcación de los más elementales principios de coherencia legislativa, de respeto por los antecedentes, de estudio de historia nacional y, sobre todo, de comprensión del espíritu, del sentir y del vivir de don Manuel Belgrano.

3) El asunto del color. Aporte de nuestro Estudio técnico sobre el aspecto cromático.

En la Introducción decíamos que la segunda de las enseñanzas que nos había dejado el año 2002 era que no se podía legislar sobre Símbolos desoyendo o careciendo del asesoramiento técnico profesional de vexilólogos, heraldistas, ceremonialistas, historiadores y demás especialistas en materia de estudios cromáticos.

Para abonar tal afirmación, habremos de referirnos a algunos aspectos que, sobre el tema particular de la cuestión cromática, hemos presentado a la Comisión de Legislación General del H. Senado de la Nación.

¿Por qué el celeste del proyecto final dio más cerca del azul que del celeste histórico?. Del Estudio de referencia queda claro que a comienzos del año 1971, el Presidente de la Junta de Sistematización del Material de las Fuerzas Armadas, dependiente del Ministerio de Defensa, solicitó a los Comandantes en Jefe de las tres Fuerzas Armadas una investigación que permitiese determinar los colores de la Bandera Nacional.

La misma fue derivada a los responsables de estudios históricos de cada Fuerza, los que elevaron sus conclusiones por separado, coincidiendo todas en proponer el "azul-celeste" para nuestra Bandera Nacional.

Posteriormente, dichos informes fueron derivados a la Academia Nacional de Bellas Artes, al entender que era el organismo adecuado para determinar la composición de los matices sugeridos.

No sabemos por qué el tema fue derivado a la Academia Nacional de Bellas Artes. De hecho, no éramos muy grandes en aquel entonces como para saberlo. Pero lo cierto es que dicha actitud ha sido coherente con la inclinación histórica por convertir a la confección, elección y oficialización de cualquier bandera en un concurso de manchas.

Nuestro informe aclara que el azul celeste propuesto correspondía al azul cerúleo, y había sido establecido primero por una escala cromática, la del sistema OSTWALD. A juicio de los Departamentos de Estudios Históricos de cada Fuerza Armada, el azul cerúleo es el color del cielo de Buenos Aires cuando está despejado, y coincide también con el que aparece en la banda de la Orden de Carlos III de los reyes borbónicos de España.

Tampoco sabremos nunca exactamente qué quiere decir "... el color del cielo de Buenos Aires cuando está despejado...". Dicha expresión es técnicamente un amorfo. El color celeste del cielo despejado no es el mismo que se hallaba sobre las riberas del río Paraná en 1812, ni el que se hallaba sobre los techos de Buenos Aires en tiempos de su incipiente revolución industrial, ni el que se halla sobre nuestros rascacielos en las actuales épocas de polución y de chimeneas industriales.

En el Estudio presentado ante el H. Senado de la Nación hemos dejado en claro que, cuando finalmente el 28 de julio de 1972 la Academia Nacional de Bellas Artes presentó el dictamen que se le había solicitado, optó por un criterio eminentemente plástico pero no vexilológico, heráldico o histórico. En efecto, dicho dictamen asociaba el color celeste que el Congreso de Tucumán aprobó para la Bandera Nacional el 20 de julio de 1816 al de la banda de la Orden de Carlos III, pero tal como aparece en los retratos que hizo Goya sobre la Familia Real española. También lo asoció al color de los cuadros del pintor viajero Emeric Essex Vidal, que retrató en varias oportunidades ciudad y las costas de Buenos Aires en tiempo real. El dictamen de la Academia y los dictámenes de los institutos de estudios históricos de cada Fuerza Armada fueron coincidentes en el mismo sentido, pero nada dijeron acerca de cómo era finalmente "el cielo de Buenos Aires en los días despejados". El dictamen establecía la tonalidad del celeste de acuerdo con el sistema OSTWALD, por lo que luego el Ministerio de Defensa dió intervención al IRAM para que, de acuerdo con su carta de colores, asignara valor a los colores finales para la reproducción del símbolo.

El IRAM estableció la valoración siguiente:


Para el celeste, AZUL CERÚLEO: 08-1-055 (brillante)
Para el celeste, AZUL CERÚLEO: 08-3-055 (mate)
Para el amarillo: AMARILLO: 05-1-030 (brillante)
Para el amarillo: AMARILLO: 05-3-030 (mate).

Es precisamente la primera de las normativas para celeste consignadas en este dictamen del IRAM la que fue utilizada para el dictamen conjunto de Comisiones que fue aprobado por la Cámara de Diputados de la Nación y que luego con media sanción fue girado al H. Senado. En efecto, El proyecto consignado en el Orden del Día 3406 consigna para el celeste, la definición de "azul-celeste cerúleo" IRAM 08-01-055. Y esa, es una tonalidad de celeste en extremo obscura. En tal sentido, también se pronunció en su momento Osvaldo M. Helman, en su análisis de los símbolos argentinos y americanos (octubre, 1989).

En el Estudio presentado al H. Senado hemos consignado que lo que en el proyecto aprobado por la H. Cámara de Diputados figura como "azul celeste cerúleo", sin que apareciese su fundamentación histórica, es realmente el "azul cerúleo" que en la década del setenta intentó, sin éxito, quedar como matiz de azul para nuestra Bandera.

Más tarde, hacia 1980, el dictamen producido por la Academia Nacional de Bellas Artes y las tres Fuerzas Armadas fue convertido en proyecto de ley y elevado al Poder Ejecutivo por iniciativa de los ministros de Defensa y del Interior de aquél entonces. En dicho proyecto se consignaba la codificación OSTWALD para las disposiciones cromáticas pero el proyecto no prosperó.

Es decir, que para nosotros es claro que el proyecto que hoy duerme el sueño de los injustos en la H. Cámara de Senadores de la Nación, no hizo más que cobijarse al abrigo de un informe que pareció más "serio", "técnico" e "inobjetable", es decir, un informe producido hace 30 años por militares y académicos de las Bellas Artes, y no por especialistas de la Vexilología, la Heráldica o el Ceremonial como debería haber sido. Eso sí, la especificación del color fue tomada de dicho dictamen, pero en los antecedentes no fueron consignados tales orígenes. ¿Pudor quizás?. ¡Quién lo sabe!.

Entonces: ¿cuáles han sido los antecedentes sobre los que fueron fundamentados cada uno de los proyectos de ley originarios que dieron origen al proyecto de ley definitivo?. Este es un dato curioso, y no menor (por cierto); sobre todo porque tales antecedentes no fueron jamás consignados en la versión pública del Orden del Día 3406.

En el Estudio presentado ante el H. Senado de la Nación por nuestra Dirección General el 27 de noviembre de 2002, fue consignado que la fundamentación del Proyecto de Torres Molina principia con la mención del Decreto 858/99, el cual -a su vez- se refería al Decreto 10.302/44, que es el que estableció los patrones de los Símbolos Nacionales. Sugiere luego derogar el Decreto de 1999 basándose para ello en la falta de determinación exacta de las proporciones de la Bandera. La fundamentación continúa con una serie de citas de hechos históricos, como los que se enumeran a continuación: el General Belgrano y los conceptos con que acompañó la creación de la Bandera en 1812, la descripción que hizo el Triunvirato de la escarapela, que había sido establecida nueve días antes que la enseña patria, y a la que define como "blanca y azul celeste". También consigna el Congreso de Tucumán cuando el 25 de julio de 1816, a través del proyecto de Chorroarín, menciona el "blanco y el azul" para la Bandera ("en el modo y forma hasta ahora acostumbrada"). Del mismo modo, propone como distintivo de la bandera de guerra un sol pintado en el medio de ella. Hay referencias sobre el azul y el celeste, a través de distintas fuentes históricas. Menciona luego el Decreto 943 del 9 de agosto de 1895, que estableció el azul-celeste y blanco, el Decreto del 24 de marzo de 1907, que sancionó el celeste y blanco para la bandera, y el Decreto 10.302/44, que recogió dichos datos. Hace concordar estas informaciones con el cuadro del General Belgrano, pintado en 1815 por Carbonier, donde aparecer la Bandera celeste y blanca pintada "... con esos colores por indicación de Belgrano". La fundamentación asegura luego que "...nuestra bandera es celeste y no azul, y toda referencia al azul, que puede encontrarse en documentos históricos, está referida al color y no al tono que es el celeste" (página 533). Vuelve luego sobre el Decreto 858/99, cuyo pedido de derogación es reiterado en distintos momentos, y menciona que estableció un tipo determinado de tela, siempre para el celeste y blanco; dice que en su propia propuesta establece colores y proporciones de la bandera, eliminando las dos que aún subsisten, la "bandera oficial" o "bandera mayor" o "de guerra", con sol y la que no lleva emblema. Menciona la ley 23.208 que autorizó a los particulares a usar la bandera con sol, lo que estaba expresamente prohibido hasta 1985 y propone en consecuencia como única bandera de la Nación la que lleva sol, al no existir más las razones que motivaron los dos tipos distintos de pabellones. A esta altura de la exposición de su proyecto, Torres Molina menciona el aporte del capitán Jorge A. Messmer para el tema de los colores y proporciones de la bandera. Diferencia su proyecto del Decreto de 1999 en cuanto al reemplazo de las banderas que no cumpliesen con la norma: para este último el 20 de junio del año siguiente a la publicación del Decreto era la fecha máxima para el reemplazo de las banderas que no respetaban la norma propuesta, en tanto en el de Torres Molina se contempla el desgaste natural como causa de su cambio. Sigue haciendo hincapié en el Decreto de 1999 al mencionar las diferentes proporciones que mantenía como vigentes, mientras que su propio proyecto acude a la proporción 1:1,6 basada, según expresa, en antecedentes históricos y en la legislación de otros países, aunque sin entrar en mayores especificaciones. Termina mencionando las normas IRAM para los colores.

Del mismo modo, y en el mismo Estudio fueron consignados los fundamentos del Proyecto del diputado Pepe. He aquí cuáles han sido: En primer término menciona a Rivadavia, quien en 1813 y en nombre del Triunvirato, al saber a través del Gobernador Pico de Jujuy sobre la bendición de una bandera azul y blanca hecha en aquella provincia por Belgrano, citó a la Soberana Asamblea como la autoridad que debía ser consultada para avalar ese proceder. Dice que la Asamblea aprobó todos los símbolos nacionales: el escudo, la bandera, el himno, la moneda, el sello oficial y la banda del Director (por supuesto aquí hacemos la salvedad de que la Asamblea aprobó el sello y no el escudo...). Hace mención luego a diversas fuentes históricas que se refieren al empleo del azul y blanco para nuestra bandera, e incluyen el siguiente listado: La Convención Provincial de Entre Ríos (año 1821); la banda del Director Supremo (establecida por la Asamblea de 1813); el Segundo Congreso Constituyente de Tucumán (1816) para el cual menciona al diputado Gajeón (presumimos que se trata de Gascón); el Congreso Constituyente reunido luego en la ciudad de Buenos Aires (1819); el proyecto de Chorroarín para la bandera de guerra (1818); la banda de Director Supremo con el sol (1818) y finaliza reproduciendo conceptos de Juan Bautista Alberdi. Sigue luego la enumeración de países americanos que tienen color azul, tales como Venezuela, cuando en 1811 creó la bandera de la Gran Colombia; Las Provincias Unidas de Centroamérica, en 1823: el primer Pabellón de Bolivia, en 1825. A esta altura de su exposición trae como referencia el Decreto 10.302/44, pero no lo hace en cuanto a la adopción del celeste y blanco que estableció para la Bandera la norma de marras, sino expresando que un decreto no puede establecer características de símbolos nacionales, ya que dicha acción es facultativa únicamente del Poder Legislativo. He aquí un curioso manejo de las fuentes, soslayando lo que hace a la esencia del Decreto, que es establecer el celeste y blanco para la Bandera, lo que se contrapone a lo sustentado por el mismo Dip. Pepe en su proyecto. Luego continúa con una enumeración de los escudos de ciudades sudamericanas que tienen los colores del nacional, algunos ejemplos de la utilización de los colores azul, amarillo y rojo y, en general, con el uso del azul y blanco en toda América. En efecto, aparecen como ejemplos los siguientes: Caracas (1797), la bandera de Miranda (1806), el estandarte del cura Hidalgo en México (1810), el de fray Morelos en 1811.Trae como referencia a Bartolomé Mitre cuando, en su "Historia de Belgrano", se refiere al azul y blanco, pero no menciona que, posteriormente a esa época, Mitre volcó su postura hacia el azul-celeste. Aparece como fuente histórica que apoya su postura por el azul la representación de una comedia sobre América en el Teatro de la Ranchería, en 1812, en la que se describía una nueva bandera "azul y blanca". Cita nuevamente al gobernador de Jujuy, Pico, quien en el año 1813, informó a las autoridades de Buenos Aires con respecto al paseo de una bandera en reemplazo del Pendón Real, la describe como "azul y blanca". Menciona el pronunciamiento de la Academia Nacional de la Historia, que en 1958, al pronunciarse sobre las banderas de Macha, que son descriptas como de color "...azul, blanco y azul... y blanco, azul y blanco". En 1817, dice, nace la bandera de los Andes, de San Martín en Mendoza, y cita al general Espejo, quien la describió como "azul y blanca". Cabe señalar aquí que el mismo Mitre tuvo una larga polémica con el general Espejo, traducida en los artículos periodísticos que reproducían sus cartas, y en la que le criticaba no recordar los colores de la bandera del Ejército de los Andes, que no era azul. Cita Pepe a la Academia Nacional de la Historia, en relación a un dictamen sobre el cuadro de la batalla de Maipú de 1856, en el que se ve una bandera de dos franjas, azul y blanca, igual que en el cuadro de Rugendas de 1843. Menciona la bandera que llevó el Almirante Brown en Guayaquil (1817), la del Combate de los Pozos (1816), el código de señales de la Escuadra de las Provincias Unidas de Sudamérica (1814), la bandera azul y blanca de Guayaquil (1821), lo que denomina como "batalla" de Obligado (tradicionalmente citado "combate de la Vuelta de Obligado") de 1845. Cita luego variantes "regionales" con el rojo: el Paraguay de Francia, Chile (en 1818), Artigas en el Uruguay (1815), la Liga del Litoral (1815/1821), Estanislao López en Santa Fe (1831). Termina la fundamentación del Proyecto Pepe con la cita de los autores tomados como referencias bibliográficas. Este proyecto no indica, como los otros dos, si contó con el asesoramiento de algún especialista, ya sea en temas de vexilología como en el manejo de las fuentes históricas. No aparecen en este Proyecto, como en los otros mencionados, una mejor descripción del color propuesto, la conocemos por artículos periodísticos en los que el diputado Pepe alude al sistema OSTWALD de cartas de colores.

El Estudio continúa consignando los antecedentes que fundamentaron el Proyecto de la diputada Delia Pinchetti de Sierra Morales, quien fuera acompañada por los diputados Roberto Ignacio Lix Klett y Ricardo Argentino Bussi. Se consigna en el Estudio presentado que los fundamentos comienzan haciendo historia acerca de la Bandera oficial de España, aprobada por el rey Carlos III luego de un concurso público mediante el cual se sustituyó la bandera blanca de los Borbones (que no se distinguía en alta mar) por la amarilla y roja que se mantiene hasta hoy en día. Los autores concurren en tecnicismos heráldicos y los aplican de manera inconstante e irregular. En el texto descriptivo se mezclan términos de la Heráldica con otros más cotidianos. En efecto, por ejemplo, incurren en la incorrección de decir roja y gualda, y no roja y amarilla, o gules y gualda, que sería lo heráldicamente correcto. Menciona luego el proyecto que, en 1806, la Corona distinguió al Regimiento de Patricios por su actuación frente a la invasión inglesa concediéndole una bandera de honor, aspada, con el escudo de la ciudad de Buenos Aires en cada extremo, que figura ya en color (con el cielo celeste). Vale destacar que esta bandera es la primera en la cual aparece el escudo de la Ciudad de Buenos Aires como símbolo. Señalan que desde 1810 en adelante, al ser nombrado Belgrano al frente de los Patricios y advertir en 1811 el uso de una misma escarapela entre los patriotas y realistas, pide al Triunvirato que defina una que evite la confusión entre las distintas fuerzas. Así surgió, consigna el proyecto, en 18 de febrero de dicho año, la aprobación de la escarapela nacional. Los autores también mencionan el origen borbónico de los colores escogidos por Belgrano (Real Orden de Carlos III). Respecto del diseño original de nuestra Bandera Nacional, citan el diseño utilizado por el General San Martín para la Bandera del Ejército Libertador de los Andes. Terminan los fundamentos con otras referencias históricas de la bandera, que incluyen el hallazgo de la Bandera de Macha, el Congreso de Tucumán de 1816, la propuesta del diputado Gascón sobre una bandera para los ejércitos, buques y fortalezas. Luego cita también el antecedente de 1818 y otros tantos más para fundamentar la tonalidad celeste de la Bandera Nacional. Como párrafo que merece cierto destaque dentro de la fundamentación general, podemos citar el que consigna el Estudio presentado por nuestra Dirección General en el punto II, "Denominación del Pabellón". En efecto, dicho párrafo resalta que los autores del proyecto manifiestan no estar de acuerdo con el término "bandera oficial de la Nación", porque la ley 23.208 dispuso una única bandera, al autorizar a los particulares a usar la que lleva el sol, si bien en su texto continuó empleando lo de "bandera oficial de la Nación". Dicha contradicción, que no ha sido ni la primera ni la última, ni en este proyecto ni en los anteriormente analizados, no ha obstado para que los autores continúen largamente fundamentando su proyecto haciendo mención varias veces la expresión "bandera oficial de la Nación" y otras "bandera nacional argentina". También propiciaron que tanto al escudo como al himno se los denominase con la expresión completa de escudo "argentino" e himno "argentino".

4) Opinología vexilológica.

También en la Introducción de este breve ensayo testimonial decíamos que otra de las enseñanzas que debíamos obtener del 2002 era que no puede volver a permitirse ni a soportarse la oleada de ciertos opinólogos que, sin ningún sustento técnico y práctico, compitieron y compartieron estrados con los verdaderos especialistas, haciendo de la Opinología Vexilológica una nueva vertiente de la aventura académica. Quien esto escribe se ha negado sistemática y reiteradamente a participar en paneles de opinología vexilológica junto con opinólogos vexilológicos sin ninguna trayectoria académica o profesional.

Si bien a la edad que tenemos ya nada puede sorprendernos, no menos cierto es que durante el año 2002 no pudimos perder nuestra más elemental capacidad de asombro por las múltiples aventuras vexilológicas que hemos presenciado o de las cuales hemos sido avisados y alertados por información de muchos colegas serios y profesionales.

Es cierto que la Vexilología es una disciplina relativamente reciente, producto de la inquietud profesional y vocacional de un colega y maestro de quien ésto escribe, el Dr. Whitney Smith, quien a mediados de los cincuenta compendió y sistematizó todos los conocimientos vexilológicos existentes hasta esa fecha.

También es cierto que la Vexilología es (o al menos debe terminar siendo) una disciplina profesionalizada y altamente tecnificada que debe ser enseñada y perfeccionada en ámbitos e instituciones académicas del más alto nivel, tanto públicas como privadas.

Recuerdo todavía las primeras experiencias como vexilólogo capacitador en Vexilología, tanto en la Fundación CIDEC, iniciadas en marzo de 1990 como en el Instituto Nacional de la Administración Pública (INAP), iniciadas en abril de 1991. Fueron experiencias altamente significativas que abrieron el camino a las profundizaciones técnicas y académicas que encaramos luego y que se prolongaron a través de todos los años que transcurrieron desde entonces de manera creciente. De tales primeras experiencias informábamos ya a la comunidad vexilológica internacional a través de un artículo que titulamos "Teaching Vexillology in Argentina" (in "N.A.V.A. NEWS", N.A.V.A., may/june, 1993, page 3).

También podemos recordar que fuimos de los primeros en proclamar nacional e internacionalmente la necesidad de contar de manera creciente con estudios más tecnificados de Vexilología y de reglamentaciones vexilológicas normativas, cuando el suscrito participó como primer delegado argentino asistente a un Congreso Internacional de Vexilología, organizado por la Federación Internacional de Asociaciones Vexilológicas (FIAV), en Varsovia -Polonia- en 1995.

El informe que presentábamos entonces a la comunidad vexilológica internacional en el Salón de Convenciones del Palacio de la Ciencia y la Cultura, tenía por título el siguiente: "Bases et propositions pour le progrès de la Véxillologie et l´organisation de la Communauté Véxillologique Internationale".

Decíamos entonces y lo sostenemos todavía, que para profesionalizar a la Vexilología y alejarla de los aventureros académicos y de los opinólogos de ocasión, debíamos tener en cuenta una serie de precisiones que, ya desde entonces, nos parecían evidentes.

En primer lugar, debemos profesionalizar a la Vexilología porque esta última es una disciplina técnica autónoma, y no una disciplina auxiliar de la Historia, tal como se la viene -por lo general- considerando.

En efecto, decíamos en nuestra presentación al Congreso Internacional de la F.I.A.V. que :

"Nosotros -en tanto que vexilólogos- debemos reconocer y difundir el carácter autónomo de la Vexilología; es decir, que la Vexilología no es una ciencia auxiliar de la Historia. La nuestra, mis queridos colegas, es una ciencia salida de la Historia, pero que ha terminado yendo más allá de la Historia, para establecer principios y reglas técnicas y protocolares para el presente y para el futuro. La Vexilología es -evidentemente- una ciencia actual, vigorosa, en perpetua evolución, tal como lo es el mundo en el cual vivimos. Es decir, que la nuestra no es una ciencia del pasado. Por el contrario, la Vexilología es una ciencia tributaria de la Historia. Es evidente que el objeto de nuestra ciencia es de aportar una porción de los ingredientes cotidianos que serán parte de la historia de nuestra Cultura. Hay muchas acciones vexilológicas cuyo carácter es absolutamente cotidiano: el saludo matinal de los escolares a la bandera nacional, izar y arriar la bandera en las escuelas, los edificios públicos, las embajadas y los cuarteles militares, la ubicación de las banderas en nuestros despachos y la elección de un lugar de honor para la bandera nacional sobre el estrado de una ceremonia oficial, la ubicación de una bandera sobre un automóvil oficial, etc.. Las controversias suscitadas por los objetores de conciencia y de religión son, hoy en día, acciones vexilológicas prácticamente cotidianas. En virtud de su importancia social y cultural, dichas acciones y otras tantas, no pueden ser abandonadas al "laisseferismo vexilológico", y todos los vexilólogos y sus conciudadanos deben conocer todas las reglas técnicas y protocolares que gobiernan la realización de tales acciones. Es decir, que sólo reconociendo el carácter autónomo y la utilidad cotidiana de nuestra disciplina, nosotros podremos desarrollar una Vexilología dinámica, una Vexilología eficaz, perdurable y general. En fin, sin descuidar los elementos de explicación que ofrece el estudio del pasado, demos poner el acento sobre la realidad vexilológica contemporánea, a fin de programar y de proteger el futuro de la Simbología de los estados. La programación y la protección de nuestras banderas deben ser convertidas en una cuestión de estado, en una cuestión pública de interés nacional prioritario, cuya necesidad e importancia no pueden sino consolidarse -cada día más- en los años por venir."


Otra de las acciones que deberían encararse de manera inmediata para evitar la proliferación de los opinólogos vexilológicos sin preparación o actuación profesional en la materia, también ya la expresábamos en nuestra presentación de Varsovia. En efecto, entonces ya decíamos que muchos de los problemas en tal sentido se venían produciendo provenían de que muchos vexilólogos profesionales desean mantenerse asépticos, incontaminados de los demás colegas profesionales de otras disciplinas. De este modo, al no unirse todos los profesionales serios y tecnificados, se dejaba lugar a los aventureros y a los opinólogos de ocasión que tanto mal le hacían no sólo a la Vexilología, sino además a todas las demás disciplinas conexas.

En nuestro informe de Varsovia decíamos, con absoluta claridad


que "Otra de las controversias epistemológicas que conspiran contra el desarrollo y la difusión de la Vexilología es la diferenciación que suele hacerse entre instituciones de investigación, capacitación, difusión e intercambio puramente vexilológicas, e instituciones que, aunque se dedican a la investigación, a la capacitación, a la difusión y al intercambio en materia de Vexilología, no son instituciones exclusivamente vexilológicas. Esta controversia se funda, básicamente, en los diferentes puntos de vista que se adoptan para medir la fortaleza de los lazos y de la necesidad existencia mutua entre la Vexilología y las demás Ciencias Tradicionales. Sobre este tema en particular los vexilólogos debemos comprender y convencernos de que todos nosotros, absolutamente todos nosotros, sin importar cuál es la disciplina tradicional a la que nos dedicamos con mayor intensidad, somos miembros de una misma familia: la antigua y abarcativa familia de las Ciencias Emblemáticas. Nosotros, en tanto vexilólogos, pero fundamentalmente hombres de la Cultura de nuestros respectivos países, debemos reconocer que esta antigua y abarcativa familia de las Ciencias Emblemáticas incluye a todas las Ciencias Tradicionales en un mismo grado de igualdad, porque ninguna de las Ciencias Emblemáticas puede existir sin la asistencia permanente de las otras. Muchos vexilólogos han escrito acerca de esta relación familiar entre las Ciencias Tradicionales Emblemáticas; y no pocos de ellos han escrito artículos y ensayos en los que trataron temáticas interdisciplinarias o analizando la comunión operativa y epistemológica entre la Vexilología, la Heráldica, el Protocolo, la Phalerística, la Numismática y la Sigilografía. Asimismo, para reforzar la creencia en la necesidad de no discriminar las instituciones vexilológicas de aquéllas que no lo son, podemos recordar que en el último Congreso Internacional de Vexilología, que tuvo lugar en la ciudad de Zürich, , no pocos delegados de la Asamblea de la F.I.A.V. expresaron su desagrado por cualquier separación entre Vexilología y las disciplinas relacionadas, es decir de lo que llamamos Ciencias Emblemáticas. Respecto de aquellas expresiones de desagrado, podemos recordar que el Secretario General de la F.I.A.V. puso en evidencia y criticó el arbitrario método con el que son clasificadas las instituciones miembros de la F.I.A.V.. En aquella oportunidad, el Secretario General destacó la necesidad de contar con una sola categoría de miembros, para no incurrir en injusticias y continuas disputas. También podemos recordar la reacción de desagrado que expresó nuestro destacado colega Dr. Günther Mattern cuando, en su primera sesión de incorporación, la Asamblea General de la F.I.A.V. rechazó la incorporación como miembro de pleno derecho de la antigua y prestigiosa HERALDISCHER VEREIN ZUM KLEEBLATT, una institución que realizó durante más de cien años importantes publicaciones y contribuciones científicas, no sólo en materia de Heráldica -su objeto primario-, sino además en materia de Vexilología. Fue precisamente nuestro colega Dr. Günther Mattern quien subrayó enfáticamente la necesidad de considerar a la Vexilología y a la Heráldica como ciencias complementarias. Otro de los destacados vexilólogos que se pronunció por la necesidad de terminar con toda controversia fue nuestro colega Roman Klimes, quien en el mismo Congreso Internacional expresó su convicción acerca de que no hay ninguna separación entre -por ejemplo- Vexilología y Heráldica. Del mismo modo, también podemos tomar en consideración que muchos de nuestros más ilustres colegas no han agotado su actividad científica en la Vexilología. No podemos dejar de mencionar aquí que uno de los más grandes vexilólogos de nuestra época, fue también uno de los más grandes heraldistas de todos los tiempos: nuestro recordado Maestro, el Dr. Ottfried Neubecker. Debemos tener en cuenta que los más importantes libros vexilológicos, contienen también numerosas referencias a la Heráldica, el Protocolo Vexilológico, la Phalerística, la Sigilografía y la Numismática. Por ejemplo, el libro "FLAG" de William Crampton contiene numerosas referencias e ilustraciones de escudos, sellos y símbolos, y además un capítulo especialmente dedicado a los escudos de armas, es decir, a la Heráldica. También el libro "ARMOIRIES ET DRAPEAUX DE LA SUISSE" de Louis Mühlemann contiene numerosas referencias a sellos y escudos. Y en lo que a mi especialidad primaria se refiere, es decir el Protocolo, no puedo dejar de destacar aquí que el libro "FAHNEN UND IHRE SYMBOLE" escrito por Peter Mäder y Günther Mattern, no sólo contiene numerosas referencias a escudos, sellos y monedas, sino además un capítulo especialmente dedicado al uso de la banderas de la Confederación Helvética y que sus autores titulan "Fahnen und Flaggen und ihre korrekte Verwendung". Por último, no podemos dejar de mencionar aquí que uno de los más importantes libros vexilológicos, utilizado como obra de consulta en todos nuestros países y como referencia obligatoria al momento de dictaminar o enseñar algún aspecto de la Vexilología: "FLAGS THROUGH THE AGES AND ACROSS THE WORLD" escrito por nuestro Fundador el Dr. Whitney Smith, contiene un capítulo especialmente dedicado al Protocolo Vexilológico o "Flag Etiquette". En este capítulo, que se titula "Customs and Etiquette", el Dr. Smith expone con absoluta claridad que la aparición del Protocolo Vexilológico es tan antigua como la aparición de la propia Vexilología, y que el ingrediente protocolar es tan importante como cualquiera de los demás ingredientes de la Vexilología."


Y recuerdo que, fuimos contundentes en Varsovia, expresando con absoluta claridad que :


" En definitiva, ninguno de nosotros considera posible la existencia de una Simbología Estatal sin bandera o sin escudo, de una Sigilografía sin Heráldica, de una Heráldica sin una Vexilología y de una Phalerística sin Numismática. Tampoco podemos considerar posible la existencia de un símbolo, de una bandera, de un escudo o de una medalla sin las correspondientes reglas de respeto social que conforman el Protocolo. Y esto es así, porque ninguna bandera o escudo es puramente símbolo de una comunidad si esa comunidad no siente el general respeto hacia ellos; y ese respeto sólo se mantiene a través del tiempo gracias a ciertas formalidades, expresadas por ceremonias, que cada comunidad establece para preservar a sus símbolos de los ataques de los inadaptados o de su degradación semiótica o emblemática. En suma, la única manera de fortalecer a nuestra profesión y a la Federación que nos reúne, es eliminar toda distinción entre vexilólogos puros y vexilólogos impuros, ya que manteniendo diferencias entre nosotros, sólo lograremos apartar del camino de la Vexilología a muchos de aquellos colegas heraldistas, ceremonialistas, numismáticos e historiadores. Si las diferencias se mantienen, muchos colegas y muchas instituciones deberán abandonar la Vexilología. En consecuencia, todo el trabajo de investigación, estudio, recopilación, capacitación e intercambio que esos colegas e instituciones han realizado para el desarrollo de la Vexilología habrá sido en vano. Debemos tener en cuenta que los desterrados no serán los únicos perjudicados. También la Vexilología será perjudicada por la pérdida de muchos de sus profesionales más activos. Un viejo axioma de nuestra Cultura asegura que la unión hace la fuerza. Nosotros, los vexilólogos, que tanto hemos sufrido los perjuicios del menosprecio cultural durante tantos años, debemos entender más que nadie que sólo una Comunidad Emblemática que estudia y trabaja unida podrá fortalecer a todas y a cada una de las disciplinas que componen dicha Comunidad.. El destierro es el peor de los castigos que un hombre puede sufrir. Pero el destierro intelectual es una herida letal en el espíritu sensible de un hombre de la Cultura."

Y otra cosa fundamental. Debemos apartar a los opinólogos de ocasión y a los falsos vexilólogos. Nosotros sabemos y ellos también lo saben bien, que muchos de dichos opinólogos se hicieron específicamente "vexilólogos" a partir de cuando nos pidieron -y desgraciadamente les dimos- material que poseíamos muchos de los vexilólogos y ceremonialistas serios. Dejando bien en claro las diferencias que existen entre ellos y nosotros, y sobre todo, entre aquellas instituciones y organismos que se dedican efectivamente a la Vexilología y aquellas instituciones y organismos que sólo son un sello de goma o escuelitas genéricas que sólo aparecen de tanto en tanto dedicando alguna actividad a la Vexilología con el sólo objeto de "parecer vexilológicas" o simplemente para juntar algo de dinero. Es decir, ya en Varsovia dejábamos terminantemente en claro que había que llevar a cabo una permanente distinción entre "Acción Vexilológica" y "Declamación Vexilológica".

En efecto, fuimos contundentes :

"Otro de los caminos que debemos seguir para poner fin a la discriminación entre instituciones puramente vexilológicas e instituciones que no se dedican exclusivamente a la Vexilología, es establecer con absoluta claridad la única diferencias que debemos tener en cuenta para analizar la contextura académica y la influencia cultural de nuestras instituciones: la diferencia entre "acción vexilológica" y "declamación vexilológica". Nosotros, los vexilólogos, la tristeza de ser muchas veces injustamente considerados como profesionales de una ciencia menor, debemos tener en cuenta que toda discriminación intelectual es dolorosa; más aún, cuando nosotros trabajamos con los mismos métodos y con la misma seriedad de aquellos profesionales que se dedican al estudio, la enseñanza y la investigación de las disciplinas socialmente consideradas como mayores. Entonces, nosotros los vexilólogos, heraldistas, ceremonialistas y demás estudiosos de las Ciencias Tradicionales Emblemáticas, debemos poner el énfasis en los "resultados académicos" y no solamente en las "declaraciones constitucionales" de las organizaciones culturales. El conocimiento bíblicamente consagrado, es decir el conocimiento por los frutos, debe ser para nosotros el modo fundamental de conocer. Nunca más bellas declamaciones vexilológicas, mis amigos. Sólo los "hechos vexilológicos" (las acciones vexilológicas) son las que cuentan".

5) Incidencias económicas e imposibilidades prácticas de la reforma simbológica.

La última cuestión que planteábamos en la Introducción del presente artículo como tema a desarrollar, era acerca de otra de las enseñanzas que nos había dejado el 2002: que no se puede legislar ni opinar sobre la reglamentación del Símbolos Nacionales sin tener en cuenta las incidencias económicas y las imposibilidades prácticas.

En efecto, la reforma o el establecimiento de Símbolos Nacionales no puede ser analizada desde la teoría o sólo atendiendo a los antecedentes históricos o estudios cromáticos.

La reforma o establecimiento de Símbolos Nacionales tienen una vertiente absolutamente práctica, ya que traen consecuencias económicas en la vida real y cotidiana de las instituciones y los gobiernos.

De esa forma se expresó quien ésto escribe en el transcurso de su ponencia presentada al plenario de las 1ras. Jornadas Interdisciplinarias de Actualización y Prácticas Innovadoras en Gestión de Ceremonial, Relaciones Institucionales y Comunicación Organizacional, que llevamos a cabo a través del Foro Permanente de Funcionarios de Ceremonial de la Ciudad de Buenos Aires, cuya Mesa Directiva integramos, y que se desarrollaron en nuestra ciudad los días 5 y 6 de septiembre de 2002.

Cuando alguien se propone reformar o reglamentar Símbolos Patrios, debe tener en cuenta no sólo que debe redactar una norma que sea correcta desde el punto de vista legal, histórico y técnico, sino además, que la nueva norma traerá como consecuencia la puesta en marcha de ciertos mecanismos de remoción de los símbolos contrapuestos a la nueva norma, la sustitución por los nuevos, la compra de las telas y demás materiales para su confección, y si no se confeccionan en el propio ámbito que debe sustituirlos, debe tenerse en cuenta la compra de los símbolos manufacturados por terceros a precios de mercado, y un largo etcétera.

Es decir, que cuando alguien desea reformar o reglamentar Símbolos Patrios, debe tener también en cuenta la cantidad de símbolos a reemplazar, la cantidad y costo de horas-hombre a emplearse y el costo final del conjunto simbológico que debe reemplazarse.

Los autores de los proyectos en estudio, los diputados de las tres comisiones que redactaron el proyecto final con media sanción y una gran cantidad de los opinólogos vexilológicos: ¿se han puesto a pensar en ello?, ¿han calculado los costos?, ¿han estimado el valor total de las horas-hombre del operativo?.

Obviamente no. No lo han pensado. No lo han calculado. No han estimado nada. ¿Y saben los lectores por qué?. Ciertamente, porque no lo saben, porque muchos han sido sólo teóricos sin conocimiento cotidiano de las problemáticas de cantidades y costos de conservación, fabricación, reposición y colocación de símbolos, ya que muchos disertaron tras sólo haber leído un libro de Vexilología o tras haber leído y reformado de manera furtiva las fotocopias de los apuntes de clase de los cursos y seminarios a los que previamente asistieron.

Quien ésto escribe no sólo lleva muchos años investigando, enseñando y representando a la Vexilología argentina, sino además, sino además, desde hace varios años, tiene a su cargo la Dirección General de jurisdicción vexilológica dentro del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

En efecto, dentro de la Dirección General a nuestro cargo se encuentra la Dirección de Planeamiento y Producción, área dentro de cuyas misiones y funciones se encuentra la investigación vexilológica, la confección, la conservación, la reposición y las exposiciones de los Símbolos Nacionales, Provinciales y Originarios de nuestro país.

Debido a ello, hemos logrado obtener un conocimiento empírico profundo, no sólo de la problemática vexilológica de nuestro país, sino además, de las cantidades y los costos que entrañaría una reforma como la que se había pretendido.

Quienes escucharon nuestra ponencia en las 1ras. Jornadas Interdisciplinarias del Foro Permanente, recordarán que hablamos de las cantidades y los costos de una posible reforma y de las acciones concretas de difusión vexilológica y de reafirmación patriótica que nos encontrábamos llevando a cabo.

Decíamos entonces que habíamos realizado (además de la presentación del Estudio ya varias veces citado) una profunda contabilización de los costos y las cantidades que, la pretendida reforma simbológica iba a significar únicamente para la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, cantidades que debían multiplicarse por la cantidad de distritos provinciales de nuestro país.

Decíamos entonces que calculándose todas las banderas de la enseñanza inicial, primaria, secundaria, terciaria y universitaria, como asimismo, las banderas del Gobierno de la Ciudad, considerando los Tres Poderes, los mástiles de plazas, el embanderamiento callejero y el stock de banderas argentinas que debían ser cambiadas por nuestra Dirección de Planeamiento y Producción, la cantidad ascendía a 5.635 unidades. Sí, tal cual se lee: 5.635 banderas eran las que debían cambiarse luego de la pretendida reforma simbológica que nos amenazaba.

¿Y sabe el lector a cuánto dinero asciende semejante operación de recambio de tal cantidad de banderas?: $ 1.480.500.- Es decir, a un monto que equivale al valor total de las donaciones de útiles escolares, medicamentos e insumos hospitalarios que nuestra Ciudad de Buenos Aires ha recibido de París (dos envíos), Barcelona, Israel, San Pablo, Ginebra, México D.F., Turín y Berlín.

Esa suma en mayor o menor proporción, debería haberse multiplicado por la cantidad de distritos provinciales. ¿Estaba -o todavía está- nuestro país en posibilidades de gastar semejante suma para cambiar una bandera de color por el simple y unilateral decisorio cromático de los dictaminantes legislativos?.

¿Era o es momento todavía?.

Obviamente ni lo era ni lo es todavía.

¿Cómo explicar al mundo civilizado que, mientras salimos a pedir medicamentos e insumos para nuestros hospitales y colegios, nuestros legisladores obligan a cada distrito provincial a gastar un promedio de $ 1.000.000.- (un millón) para el recambio de todas las banderas nacionales?.

Por supuesto: es inexplicable.

Y fue precisamente por eso, es decir, por inexplicable que no hemos apoyado ninguno de los proyectos generados ni ningún otro alternativo en particular.

Mejores tiempos vendrán y allí estaremos los ceremonialistas y los vexilólogos para realizar junto a los historiadores y los juristas un respetuoso y severo trabajo en común.

Tal es la actitud patriótica y profesional que debemos asumir y que vamos a asumir cuando llegue el momento.

El desafío es grande y grande será -oportunamente- la contribución que los ceremonialistas vamos a hacer a nuestra historia nacional.

Nada más ni nada menos.

Quiera Dios que estemos todos a la altura de semejante desafío.

6) Acciones vexilológicas efectivas y de reafirmación patriótica.


Si bien es cierto que nos hemos opuesto tenazmente a toda reforma en materia de Símbolos Nacionales, no menos cierto es que no hemos optado por esperar el momento oportuno cruzados de brazos.

Muy por el contrario, y además de todas las acciones vexilológicas concretas que venimos llevando a cabo desde 1990 al frente del Centro Interdisciplinario de Estudios Culturales -Fundación CIDEC-, hemos comenzado a planificar, ejecutar y/o profundizar, a partir de nuestra llegada al Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en agosto de 2000, una serie de Programas de carácter vexilológico y de profunda significación como aporte para la reafirmación de los valores patrios.

La Dirección General a mi cargo, a través del accionar tanto conjunto como individual de sus Direcciones Ejecutiva y de Planeamiento y Producción, viene desarrollando y ha planificado desarrollar las siguientes acciones de carácter vexilológico:

a) Mantenimiento permanente de 4.687 banderas pertenecientes al ámbito oficial de la Ciudad y escuelas públicas (todos los niveles), terciarios, universidades, oficinas públicas de todos los Poderes e instituciones y organismos de Gobierno.

b) Confección de símbolos para las distintas reparticiones y organismos del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, como así también -a pedido- para instituciones de carácter privado y solicitantes de otras jurisdicciones (provincias y municipios del interior del país).

c) Provisión de banderas para los 284 mástiles que tiene en su territorio la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

d) Mantenimiento y reposición de 700 piezas de embanderamiento callejero y stock de banderas.

e) Funcionamiento permanente de un departamento y archivo vexilo-heráldico en la sede de la Dirección de Ornamentación.

f) Programa "Una Bandera Nueva para cada Plaza", conjuntamente con las asociaciones culturales y vecinales de los barrios que quieren hacerse cargo del cuidado, izamiento y arrío de la bandera de su plaza. Nuestra Dirección General provee esas banderas.

g) Muestra Itinerante de Símbolos Nacionales, Provinciales y Originarios de la República Argentina. De ella hablaremos en detalle cuando escribamos acerca del proyecto del Museo de la Bandera. No obstante ello, diremos que cuando hace casi dos años nos pusimos a pensar, con Miguel Angel Barbieri, Director de Ornamentación, tareas efectivas de acción y difusión patriótica, dimos origen a la Muestra Itinerante de Símbolos Nacionales, Provinciales y Originarios de la República Argentina. Esta Muestra se ha convertido hoy en uno de nuestros mayores orgullos y, quizás, en uno de los mayores indicadores de presencia institucional de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en el interior de nuestro país. La cantidad de puestas de la Muestra, tanto en la Ciudad de Buenos Aires como en el interior de nuestro país, la cobertura y la difusión alcanzada en todos los medios de prensa, la cantidad de visitantes que ha recibido cada una de ellas y la repercusión que alcanzaron en todo nivel, hablan a las claras de que no nos equivocamos cuando al iniciar nuestra gestión de gobierno decidimos sacar al estudio técnico de los símbolos, la Vexilología, de los reducidos cenáculos intelectuales en los que, por lo general, quiere encerrarse a esta disciplina.

h) 22do. Congreso Internacional de Vexilología.
Vamos a presentar a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires como sede del 22do. Congreso Internacional de Vexilología y de la Asamblea General de la Federación Internacional de Asociaciones Vexilológicas (F.I.A.V.). Nuestra Dirección General ha dispuesto auspiciar activamente la realización de este importante acontecimiento internacional, apoyando las gestiones que en nuestro país y en el extranjero viene llevando a cabo desde hace varios años el Centro Interdisciplinario de Estudios Culturales para que un Congreso Internacional de la F.I.A.V. pueda celebrarse, por vez primera, en suelo latinoamericano. Recién en 1993 se admitió la presencia institucional de la República Argentina en la Federación Internacional y en 1995, en la ciudad de Varsovia (Polonia), tuve el honor de ser el primer delegado institucional argentino, como Presidente del Centro Interdisciplinario de Estudios Culturales (Fundación CIDEC), que participó con su presencia tanto en un congreso internacional de Vexilología como en una Asamblea General de la F.I.A.V.. Este Congreso Internacional de Vexilología de 2007 ("Vexilobaires 2007") reunirá en Buenos Aires a delegados de más de 40 asociaciones vexilológicas de todo el mundo que, durante una semana, disertarán, debatirán y se informarán acerca de aspectos vexilológicos históricos, técnicos y legales. Debe tenerse en cuenta que, con el tradicional congreso bienal de Vexilología, auspiciado por la F.I.A.V. en diferentes ciudades de la comunidad internacional, se ha dado a los vexilólogos la posibilidad de investigar archivos, visitar museos e intercambiar información en un marco profesional de interconsulta y actualización. Nuevas amistades y relaciones se establecen, otras se renuevan, y con los conocimientos obtenidos durante las disertaciones y los debates surgen nuevos proyectos de investigación y se forman grupos de trabajo institucionales y regionales. No podemos dejar de destacar que, gracias a los congresos internacionales de Vexilología y al trabajo profesional de muchos profesionales dentro del marco de la F.I.A.V., ha sido elaborada toda la metodología, la terminología y el sistema de codificación que actualmente utilizamos para describir la simbología vexilológica.

i) Museo de la Bandera. Tal como existen otros en varias ciudades del mundo, hemos proyectado abrir en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, durante el 2003, un Museo dedicado a la exhibición de las banderas nacionales, provinciales, originarias e institucionales de la República Argentina y de países Iberoamericanos, tanto actuales como históricas. A este Proyecto lo hemos denominado "MUSEO DE LA BANDERA", el cual funcionará en la sede y bajo la jurisdicción de nuestra Dirección de Planeamiento y Producción.

FONDO ORIGINARIO:


El Museo contará como primer fondo de exhibición permanente la duplicación del material correspondiente a la "Muestra Itinerante de Símbolos Nacionales, Provinciales y Originarios de la República Argentina".
El fondo originario del Museo (que ya se encuentra confeccionado en su totalidad) se compondrá del siguiente material:
Banderas provinciales: 18
Banderas históricas: 13
Banderas Mercosur: 4
Banderas de Pueblos Originarios: 5
Banderas Iberoamericanas: 21
Bandera Argentina 15 x 10 mts.: 1.
Bandera del Mástil "de la Unidad Nacional", Casa de Gobierno.
Escudos provinciales: 24
Escudos de Capitales de Provincias: 24
Bandera de la Patagonia: 1
Banderas de Ciudades: 4
Escudos Bordados: 6
Banderas de Ceremonia de jardines de infantes: 2
TOTAL DE PIEZAS: 123 (ciento veintitrés)

OBJETIVOS DEL MUSEO:

1) Ser acción efectiva y permanente de reafirmación patriótica y de conservación y difusión de
las tradiciones populares simbólicas y vexilológicas de la Ciudad de Buenos Aires en particular y
de la República Argentina y de Iberoamérica en general.

2) Exponer de manera permanente los Símbolos Nacionales, Provinciales, Originarios e Institucionales argentinos e iberoamericanos que conforman la Muestra Itinerante. La exhibición permanente será de 123 piezas.

3) Ser sede de todo tipo de actos, certámenes, exposiciones y expresiones académicas o artísticas que tengan como objeto los símbolos nacionales, provinciales, originarios e institucionales.

ANTECEDENTES INTERNACIONALES:


Existen museos dedicados a las banderas en varias ciudades del mundo.

Como ejemplo, destacaremos los Museos de Banderas en Varsovia (Polonia), Budapest (Hungría), Roma (Italia), Iguala (Guerrero, México), Pittsburgh ("Flag Plaza", U.S.A.), San Antonio (Texas, U.S.A.), entre otros.

MUESTRA ITINERANTE DE SÍMBOLOS. FONDO ORIGINARIO. LUGARES DE EXPOSICIÓN:


Nuestra Muestra es patrimonio de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y desde ella, es patrimonio cultural y educativo de todo el país y para todo el país.

La Muestra Itinerante de Símbolos Nacionales, Provinciales y Originarios de la República Argentina ha sido expuesta en los siguientes lugares y ciudades de nuestro país:

AÑO 2001:
CIUDAD DE BUENOS AIRES:

Feria Internacional del Libro (Sociedad Rural Argentina)
Facultad de Ingeniería (Museo de Ciencia y Técnica)
Feria del Libro Infantil (Centro de Exposiciones de la C.A.B.A.)
Congreso Iberoamericano de Ceremonial, Imagen y Comunicación.
Primera Feria Artesanal (Centro de Exposiciones de la C.A.B.A.)
Palacio de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

INTERIOR DEL PAÍS:

Provincia de Santa Cruz: Caleta Olivia (Feria Provincial del Libro)
Provincia de San Luis: San Luis Capital, Merlo y Villa Mercedes
Provincia del Chaco: Resistencia
Provincia de Buenos Aires: Azul
Provincia de Santa Cruz: Caleta Olivia (Aniversario del Centenario de la Ciudad.

AÑO 2002:
CIUDAD DE BUENOS AIRES:
Feria Internacional del Libro (Sociedad Rural Argentina)
Feria del Libro Infantil (Centro de Exposiciones de la C.A.B.A.)
Facultad de Ingeniería (Museo de Ciencia y Técnica)
Colegio FASTA Catherina
Escuela de Policía "Ramón L. Falcón" (A pedido del C.G.P. nº 8)
Centro de Gestión y Participación nº 13
Parque de la Ciudad de Buenos Aires Círculo Mutual de Suboficiales Retirados de la Policía Federal Argentina (A pedido del C.G.P. nº 5)
Banco de la Ciudad de Buenos Aires (Primeras Jornadas Interdisciplinarias de Actualización en Ceremonial, Relaciones Institucionales y Comunicación Organizacional)
Parroquia Ntra. Señora del Carmen (Club de Leones Villa Urquiza)
Liceo nº 7 - D.E. nº 1 "Domingo Faustino Sarmiento"
Parroquia "San Agustín"
Escuela nº 15 - D.E. nº 15
Círculo Militar
Escuela nº 14 - D.E. nº 10
Escuela nº 8 - D.E. nº 10
Escuela nº 4 - D.E. nº 4

INTERIOR DEL PAÍS:
Provincia de Santa Cruz: Pico Truncado, Puerto San Julián, Calafate, Río Gallegos
Provincia de Buenos Aires: Morón, Olavarría, Rojas
Provincia de Chubut: Rawson
Provincia de Santa Fe: Rosario
Provincia de Jujuy: San Salvador de Jujuy

ALGUNAS DE LAS MUESTRAS CON PROGRAMACIÓN CONFIRMADA AÑO 2003:
CIUDAD DE BUENOS AIRES:


Palacio del Congreso de la Nación (Salón Azul, abril 2003).
Centros de Gestión y Participación nros. 7, 14, 2 sur, 3
Instituto Madre de los Inmigrantes
Escuela Francisco P. Moreno
Museo de Bellas Artes "Benito Quinquela Martín"
VI Exposición Internacional de la Industria Publicitaria

INTERIOR:
Provincia de Chubut: Trevelin, Comodoro Rivadavia, Trelew, Puerto Madryn, Esquel.
Provincia de Santa Cruz: Pico Truncado, Puerto Deseado, Los Antiguos, Comandante Luis Piedrabuena, Río Turbio, Río Gallegos (Feria del Libro 2003)
Provincia de Santiago del Estero: Termas de Río Hondo
Provincia de Santa Fe: Ciudad de Santa Fe
Provincia de Buenos Aires: Pergamino, San Bernardo, Carlos Casares, Mar del Plata.
Provincia de San Juan: Ciudad de San Juan

ACTIVIDADES QUE SE DESARROLLARÁN EN EL MUSEO:

1) Muestra permanente de Símbolos Nacionales, Provinciales, Originarios e Institucionales argentinos e iberoamericanos. Muestra permanente de 123 piezas.

2) Actos informativos y propiciatorios del 22º Congreso Internacional de Vexilología y de la Asamblea General de la Federación Internacional de Asociaciones Vexilológicas (F.I.A.V.) que deberá llevarse a cabo en julio de 2007.

3) Disertaciones y exposiciones temporarias sobre temáticas de Símbolos Nacionales, Provinciales, Originarios e Institucionales argentinos e iberoamericanos.

4) Actos de incorporación de nuevos símbolos nacionales, provinciales, originarios e institucionales argentinos e iberoamericanos, con presencia de autoridades nacionales, extranjeras, diplomáticas e institucionales que llevarán a cabo la donación o la entronización.

5) Clases explicativas dirigidas a alumnos de la enseñanza primaria y secundaria sobre Símbolos Patrios.

6) Actos, certámenes y expresiones académicas y artísticas que tengan como objeto símbolos nacionales, provinciales, originarios e institucionales.

arriba
RECUERDO POR BLANCO VILLALTA - Por el Prof. Aníbal Gotelli

FALLECIMIENTO DEL EMBAJADOR JORGE BLANCO VILLALTA
Publicado en el Boletín Informativo del Foro Permanente de Funcionarios de Ceremonial de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires - Nro. 3 - Febrero 2003


Hemos tomado conocimiento del fallecimiento del Embajador Jorge G. Blanco Villalta.

Quienes conocimos y fuimos discípulos del Maestro, no podemos sino sentir una profunda conmoción, no sólo porque hemos perdido al primer sistematizador del Ceremonial argentino, sino también, porque como argentinos, hemos perdido a un intelectual brillante, un literato y un historiador nacional e internacionalmente reconocido, un hombre de la Cultura.

El Maestro físicamente se ha ido. Pero nos ha dejado sus profundas enseñanzas acerca de la sabiduría que se encuentra en los cimientos de la cortesía y de toda esa construcción dogmática por la que él hizo del Ceremonial una verdadera religión laica del arte de la vida.

Quizás no compartíamos una misma visión del Ceremonial.

Nuestra visión de nuestra Disciplina era para sus ojos, según nos decía, demasiado pragmática, demasiado logística y demasiado comunicacional.

Pero a pesar de ello, pudimos generar una mutua corriente de respeto, de reconocimiento y de colaboración que sólo pueden dedicarse aquellos que se consideran como verdaderos y serios profesionales del Ceremonial.

Así era Blanco Villalta: un profesional, un intelectual, un Maestro y sobre todo, y sobre todas las cosas, un caballero.

Ahora está en otro lugar, en Aquél para el que se preparó cristianamente durante toda su vida.

Quienes lo conocimos bien, estamos convencidos de que en su nueva vida, bajo la atenta mirada de su Arcángel Gabriel y de la mano de sus queridas Cora y Manuelita, estará -sin dudas- ordenando ángeles y almas y organizando meticulosamente todas las ceremonias del Cielo.

Prof. Aníbal Gotelli


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PROPUESTA LEGISLATIVA PARA EL CEREMONIAL DE LA BANDERA NACIONAL.


(Publicado en la Revista "El Ceremonialista", Nro. 6, 2003)

Por el Prof. Aníbal Gotelli,  Director General de Relaciones Internacionales, Consulares y Cooperación del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a/c de la Dirección de Ceremonial; Presidente del Centro Interdisciplinario de Estudios Culturales -Fundación CIDEC- para el Estudio del Ceremonial, la Comunicación y las Relaciones Institucionales desde 1990. Miembro de Honor del Instituto Argentino de Ceremonial por el Emb. Jorge G. Blanco Villalta (2000) y Académico Correspondiente de la Academia Hispánica de Ceremonial (i.a.) Ha sido autor, entre otros, de los siguientes decretos: a) Decreto Poder Ejecutivo Nacional Nro. 2072/93, del  7 de octubre de 1993, que organizó el Sistema Protocolar de la República Argentina, orden de precedencia nacional, normas de interpretación, de competencia y de representación protocolar. b) Decreto Poder Ejecutivo Nacional Nro. 1574/93, del 23 de julio de 1993, que declaró al 28 de Mayo de cada año como Día Nacional del Ceremonial. Esta declaración fue, asimismo, una propuesta del Prof. Aníbal Gotelli durante la ceremonia de clausura de las 1ras. Jornadas Nacionales de Ceremonial, en 1993. c) Decreto del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires Nro. 1596/2001,  del 19 de octubre de 2001, que organizó el Sistema Protocolar de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, orden de precedencia de la ciudad, normas de interpretación, de competencia y de representación protocolar. d) Decreto del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires Nro. 1706/02,  del 18 de diciembre de 2002, que reasignó sus denominaciones históricas a la Dirección Ejecutiva y a la Dirección de Planeamiento y Producción (ex Dirección de Festejos y ex Dirección de Ornamentación) del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Autor del "Manual de Ceremonial Empresario e Institucional" (Buenos Aires, Ed. Imagen, marzo 2001). Primer Delegado Argentino asistente a un Congreso Internacional de Vexilología - FIAV 1995 (Varsovia, Polonia).

           

Luego de muchos años de ejercicio profesional y de una prédica constante y acalorada en materia de Símbolos Nacionales en cuanta tribuna tuve la ocasión de participar, tanto en nuestro país como en el extranjero, puedo decir que mi prédica fue escuchada y pronto podría  verse reflejada en un texto legislativo de carácter nacional y definitivo.

Con fecha 12 del mes de septiembre pasado (2003) fui invitado formalmente a incorporarme a una Comisión especial que, convocada por el IRAM se encontraba dedicada a reglamentar nuestra Bandera Nacional en sus aspectos tanto técnicos como formales. Dicha convocatoria de por sí ya era bastante auspiciosa, sobre todo, luego de un año particularmente difícil para nuestra Bandera Nacional, que debió sufrir varios intentos legislativos fallidos de reglamentarla contra-histórica y contra-belgraniana natura y de sufrir, como si lo antedicho ya no hubiese sido bastante, los embates de una cantidad de opinología pseudo-vexilológica como hasta el momento no habíamos tenido memoria. Recuerdo que sobre este tema me tocó escribir un acalorado y muy extenso ensayo titulado “El Espíritu Anti-Belgraniano” , publicado en el Boletín Nro. 3 (febrero 2003) del Foro Permanente de Funcionarios de Ceremonial de la Ciudad de Buenos Aires, y que se encuentra al alcance de la consulta pública en la siguiente dirección de internet: www.funcidec.org.ar/c_articulos.htm. En dicho artículo, no sólo expresaba el descontento ante una apurada y nada técnica reforma de nuestra Bandera Nacional, sino además, publicaba los fundamentos por los cuales me opuse -de manera abierta y oficial-, en mi carácter de Director General de Relaciones Internacionales, a cargo de la Dirección de Ceremonial del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, a los tres proyectos de ley que se encontraban a punto de ser aprobados en un lamentable refrito legislativo de dictamen unificado.

La Comisión especial a la que hago referencia, conformada por técnicos de acreditada especialización, por el Instituto Nacional Belgraniano, por la Revista El Ceremonialista y algunos representantes de entidades públicas de carácter nacional, fue convocada por la feliz iniciativa del IRAM y tuvo como propósito acabar de una vez y para siempre con las viejas controversias y toda la mitología protocolar que rodea, desde el 27 de febrero de 1812, a nuestra Bandera Nacional. El dictamen final de dicha Comisión será elevado al Congreso Nacional para que sea convertido en ley, gracias al compromiso asumido por el Diputado Nacional Jorge Villaverde que ha tomado a su cargo la presentación legislativa del dictamen, para su posterior conversión en proyecto de ley.

Hasta este momento, nos habíamos estado rigiendo por normas del ceremonial castrense o educativo utilizadas en el ámbito civil por aplicación analógica; nos hallábamos sumergidos en un mar de dudas y de incertidumbres pertinaces provocadas por la profusa mitología protocolar vexilológica que nos ha hecho dudar si la bandera debe ser lavada o no lavada, si debe ser aplaudida tanto a la entrada como a la salida o si debe o no ser quemada al momento de ser dada de baja, entre otras muchas otras controvertidas cuestiones. 

           

En el caso particular del suscrito, tuve el honor de ser convocado por el IRAM para realizar el compendio de las normas protocolares de aplicación en ámbito civil para nuestra Bandera Nacional, tarea ésta que llevé a cabo y rendí mi informe final con fecha 6 de octubre pasado (2003).

Para llevar a cabo el compendio de referencia, me propuse trabajar con un sistema de compilación sumamente sencillo. La idea que orientó mi tarea fue la de realizar un compendio de mínima expresión, es decir, que contenga la menor cantidad de normas posibles, que sean de fácil comprensión y memorización y, sobre todo, que permitan ser fácilmente tomadas en reglamentaciones menores, tanto de carácter provincial, como municipal o institucional.

 

Asimismo, traté de llevar a su mínima expresión las normas tanto reglamentarias como consuetudinarias de aplicación civil, ya existentes a nivel nacional o tomadas de la práctica vexilológica internacional (Flag Etiquette). Muchas de dichas normas son las que presenté en la ciudad de Varsovia, como Delegado de la Vexilología argentina, al Congreso Internacional y Asamblea General de la FIAV en 1995. Dicha presentación, registrada desde aquél entonces en la FIAV, se titulaba "Bases et propositions pour le progrès de la Véxillologie et l´organisation de la Communauté Véxillologique Internationale". También ha sido el sistema adoptado por las normativas publicadas por la National Flag Foundation (U.S.A.) a través de su excelente "Our Flag, how to honor it, how to display it".

 

Este sistema, fue el mismo que utilizaron para realizar la correcta amalgama entre técnica y ceremonial vexilológicos otros reconocidos especialistas de la Vexilología internacionales, tales como Louis Mühlemann (Armoiries et Drapeaux de la Suisse), Peter Mäder (Fahnen und Ihre Symbole) y Whitney Smith (Flags Through the Ages and Across the World - Customs and Etiquette).

 

No quisiera finalizar abordando el contenido de la compilación sin destacar a las personas que contribuyeron con su labor a que el proyecto de ley llegue a buen puerto, y sobre todo, a enriquecer mi compilación con su análisis y sus aportes. Dichas personas fueron el Presidente del Instituto Nacional Belgraniano, Dr. Aníbal Jorge Luzuriaga (una verdadera eminencia en temas simbológicos y belgranianos); la Lic. Marta Rainone de Barbieri (Jefe del Departamento Tecnología Química del Instituto Argentino de Normalización -IRAM-); la Lic. María Victoria Villanova (Coordinadora de Comisiones, IRAM), la Lic. Diana Alvarez (del Instituto Nacional Belgraniano) y la señora Ana Bartkevicius (del despacho del Diputado Nacional Jorge Villaverde). 

 

En el compendio presentado, agrupé las normas en tres tipos específicos claramente diferenciados: a) Normas protocolares de ubicación: b) Normas protocolares de desplazamiento, izamiento y arrío; y c) Normas protocolares para la baja, cuidado, entrada y salida de la Bandera Nacional.

 

NORMAS PROTOCOLARES DE UBICACIÓN.
He aquí las normas que he propuesto en la compilación:

 

- El lugar de honor de la bandera será el situado a la derecha del escritorio, palco o estrado presidencial del acto, despacho o foco de atención de todo acto, recepción o ceremonia.

- Cuando las autoridades son demasiadas, la Bandera Nacional debe ser ubicada en el rincón derecho del salón, estrado o palco.

- Cuando en un acto deben disponerse dos banderas, la extranjera, municipal, provincial, empresaria o institucional, deberá situarse a la izquierda de la nacional, o en el rincón izquierdo del salón, palco o estrado presidencial del acto, recepción o ceremonia.

- Cuando en un acto deben ser ubicadas en dispositivo central tres o más banderas en número impar, la Nacional habrá de ubicarse en el centro, y las restantes en orden alfabético de derecha a izquierda, en forma alternada y sucesiva, según la inicial del nombre de los países significados por ellas. Para el ordenamiento alfabético de las banderas, deben tomarse los nombres de los países extranjeros escritos en el idioma del país del anfitrión.

- Cuando deba disponerse una cantidad par de banderas nacionales, a la derecha del centro métrico deberá ubicarse la del país anfitrión, a la izquierda de ésta la primera que comience la relación alfabética, y por último, de derecha a izquierda de ambas las banderas restantes por orden alfabético.

- Cuando un conjunto de banderas (sea éste par o impar) no pueda ser dispuesto a partir del centro métrico por falta de espacio en el estrado, las banderas habrán de ser colocadas de la siguiente forma: la Nacional en el extremo derecho del salón, es decir, en el rincón derecho de la pared principal. Las restantes banderas (sean pares o impares) deber colocarse a partir de la Nacional, por orden alfabético y alineadas hacia el centro métrico.

- Para ubicarse banderas nacionales, debe tenerse en cuenta que la bandera nacional del país anfitrión debe ser colocada a la misma altura de las restantes que la acompañen, por cuanto su ceremonial se encuentra subordinado a la Regla de la Igualdad Jurídica de los Estados,  consagrada por el Derecho Internacional Público.

- Cuando la Bandera Nacional deba colocarse junto a dos o más provinciales formando un conjunto impar, deberá tenerse en cuenta que la Nacional deberá ser ubicada en posición central y las provinciales a su derecha e izquierda, en forma alternativa y por orden alfabético de los nombres de las provincias significadas.

- Cuando el conjunto en este caso sea par, la Bandera Nacional debe ir ubicada a la derecha del centro métrico, y las provinciales a partir de su izquierda, por Reglas de Derecha y Proximidad, y de acuerdo al orden alfabético de los nombres de las provincias significadas.

- Cuando la Bandera Nacional y las provinciales no pueden ser ubicadas desde el centro métrico, deberán ser llevadas hacia el rincón derecho del salón. En el rincón se colocará la Bandera Nacional, y a su izquierda, por orden alfabético y hacia el centro métrico, habrán de ser ubicadas las provinciales.

- En cuanto a la altura de los mástiles en el caso de ubicar banderas provinciales junto a la Nacional, debemos tener en cuenta que el mástil de esta última puede ser ligeramente más alto que el de las restantes, aunque ello no es obligatorio.

- Para ubicación de banderas de distintas jurisdicciones, deberá tenerse en cuenta la jurisdicción a la que aquéllas pertenecen, teniendo en cuenta el orden jerárquico internacional tradicional: nacionales, provinciales, municipales, institucionales.

- Bastará con que una sola provincia, institución, empresa, etc., no tenga bandera para que no se pongan las de aquéllas que sí la tienen.

- La Bandera Nacional deberá ser ubicada a la derecha de la puerta de entrada de los edificios. Si debiera ubicarse una segunda bandera, esta última deberá serlo a la izquierda de la puerta de entrada.

- En los vehículos oficiales terrestres del Jefe del Estado se colocará un pequeño mástil metálico situado sobre el guardabarros delantero derecho del vehículo, en el que se ubicará una bandera de 35 centímetros de alto por 45 centímetros de ancho, que en lugar del sol llevará el Escudo Nacional bordado en hilo dorado.

Esta bandera no debe ser confundida con la banderola de presencia que se iza en el mástil frontal (calle Balcarce) de la Casa de Gobierno de la República. Esta banderola también ostensiblemente más pequeña (0,90m x 1 m) que la principal, se iza debajo de la Bandera Nacional (2,75m x 4 m) cuando el Presidente de la Nación ingresa a la Casa de Gobierno y se arría cuando se retira. Esta banderola tiene, al igual que la Bandera Nacional, el sol reglamentario en el centro de la franja blanca. 

NORMAS PROTOCOLARES DE DESPLAZAMIENTO, IZAMIENTO Y ARRÍO: 
Para este tema las normas que he propuesto en la compilación son las siguientes:

- La Bandera Nacional debe ser objeto de los máximos honores y del mayor respeto en todos los actos en los que deba enarbolársela.

- Al paso de la Bandera Nacional, los asistentes deben abandonar toda tarea u ocupación, y rendirle con dicha muestra de atención el condigno respeto que nuestra Bandera merece.

- Cuando una repartición, institución o empresa tiene dos mástiles, uno en la fachada y otro en un patio interno, las ceremonias de izamiento y arrío deben hacerse en ambos mástiles en forma simultánea.

- No puede privarse a ninguna persona del honor de ser abanderados, escoltas o responsables del izamiento, conducción o arrío de la Bandera Nacional por causa de su nacionalidad de origen, de su religión, de sus características físicas o de su elección sexual.

- En cuanto al horario de izamiento y arrío debe tenerse en cuenta los momentos del amanecer y del anochecer, aunque cada jurisdicción provincial quedará facultada para disponer de los horarios de izamiento y arrío de acuerdo con sus características climáticas, estacionales o de cualquier otro tipo que deban ser tenidas en cuenta.

- La Bandera Nacional debe ser izada y arriada aún en días de lluvia, feriados y de fin de semana.

- En ningún caso la bandera que va a izarse (o que ha sido arriada) debe tocar el suelo.

- Para izar la Bandera Nacional en día de duelo nacional, aquélla deberá ser llevada primero hasta el tope de mástil, dejarla un instante en dicho tope, y luego bajarla hasta el lugar correspondiente a la posición de luto. Al arriarla debe procederse de la misma forma, es decir, llevarla primero hasta el tope y luego iniciar desde allí el arrío. Debe tenerse en cuenta que los días 25 de mayo, 20 de junio y 9 de julio la Bandera Nacional debe izarse siempre a tope de mástil. Cuando un día patrio cae dentro de un período de duelo nacional, la media asta debe ser interrumpida dicho día, y continuada el día siguiente hasta completar la cantidad de días de duelo prescrita por el Poder Ejecutivo Nacional, considerándose al día de bandera a tope como efectivamente contado a los efectos del luto.

NORMAS PROTOCOLARES PARA LA BAJA, CUIDADO, ENTRADA Y SALIDA DE LA BANDERA NACIONAL.
He aquí las normas que he propuesto en la compilación:

- A la entrada de la Bandera Nacional de Ceremonia todos los asistentes deben ponerse de pie y saludarla con un aplauso. El retiro de la Bandera Nacional será saludada con el aplauso de los asistentes que también deberán hallarse de pie.

- El abanderado debe transportar la Bandera Nacional de Ceremonia apoyada en su hombro derecho, asiendo con su mano derecha tanto el asta como la parte inferior del paño. Cuando el abanderado debe colocar la bandera en la cuja, debe sostenerla también con su mano derecha.

- Durante la ceremonia, el abanderado y sus escoltas deben ser colocados a la derecha del estrado, palco o pared presidencial del acto.

- Cuando se entonan himnos, tanto el Nacional como extranjeros, la Bandera Nacional de Ceremonia debe ser colocada en la cuja. Igual medida deberá adoptarse cuando se ejecuten canciones o himnos que hayan sido oficialmente declarados como himnos o canciones provinciales. No deberá llevarse la bandera a la cuja cuando se ejecuten otras canciones patrias, himnos de próceres o cualquier otro tipo de canción popular, tradicional o partidaria.

- Al finalizar la ceremonia la Bandera debe retirarse antes que lo hagan las autoridades presidenciales del acto. El arrío de la bandera del mástil del patio o del frente del edificio, debe llevarse a cabo una vez retirada la Bandera Nacional de Ceremonia.

- La Bandera Nacional puede lavarse. Cuando sea necesario sustituir una Bandera Nacional, deberá llevarse a cabo su baja y podrá o no ser incinerada de acuerdo a la decisión que, en cada caso en particular adopte el titular de la repartición, institución o entidad bajo cuya custodia se encontrase dicha Bandera.

Hubo un excelente agregado a la compilación (con fecha 8.10.2003), a propuesta de la Lic. Marta S. Rainone de Barbieri y de la Lic. María Victoria Villanova. Dicho agregado es el siguiente: "Al arriar la bandera, ésta será recogida por el designado, sosteniéndola con los brazos extendidos, sin plegarla y con el sol hacia arriba, la trasladará hasta el lugar en que se guarde".  Debo decir que he suscrito plenamente la propuesta de estas dos profesionales, por cuanto es cierto que cuando se produce el arrío de la bandera, no sólo termina esta última siendo arrastrada por el suelo, sino que también muchas veces es conducida con profundo desdén, a manera de indigno bollo de tela informe. 


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DICTAMEN POR LA BANDERA DE TIERRA DEL FUEGO


Por el Prof. Aníbal Gotelli

(Publicado en "CIDEC EN ACCIÓN", Boletín Informativo de la Fundación CIDEC, Nro. 4 (unificado 19), junio/julio 2003, páginas 3 a 5).

DICTAMEN TÉCNICOVEXILOLÓGICO SOBRE LA BANDERA DE LA PROVINCIA DE TIERRA DEL FUEGO, ANTÁRTIDA E ISLAS DEL ATLÁNTICO SUR", solicitado al Presidente del C.I.D.E.C., Prof. Aníbal Gotelli, por la Gobernación de la Provincia de Tierra del Fuego.

Señor Gobernador:

La cuestión subexámine llega a conocimiento del suscrito en virtud de la requisitoria formulada al respecto en fecha 7 de marzo de 2003, mediante nota 16/03 letra S.G., de la Secretaría General de la Gobernación de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, por la que se solicita la emisión de opinión profesional acerca de la significación  y corrección técnica vexilológica de los colores utilizados en la Bandera Provincial.

A los fines de la emisión de la opinión de referencia fue sometida a consideración del suscrito la documentación que a continuación se detalla: a) Decreto Provincial Nro. 1912/99 por el cual se promulga b)la Ley Provincial Nro. 458 del 24.11.99, c) Decreto Provincial Nro. 1794/99 por el cual se designa ganadora a la señora Teresa Beatríz Martínez, y d) Decreto Provincial Nro. 663/99 por el cual se llama a concurso para la creación de la Bandera Provincial.

Previo a proceder al análisis y consideraciones técnicas de la documentación referida en el párrafo anterior, debe quedar consignado que, tal como se acepta internacionalmente, una bandera provincial ser diseñada y autorizada legalmente de acuerdo con la debida corrección técnico-vexilológica, debe simbolizar a la Provincia, debe ser signo de autonomía, unidad e integridad de su territorio, debe demostrar la pertenencia de la provincia al territorio nacional y debe representar, en una síntesis inequívoca, los valores superiores expresados en la Constitución Provincial.

En el marco de lo expresado en el párrafo precedente, cabe ahora proceder a realizar el análisis técnico-vexilológico solicitado, cuyo resultado -adelanto- será por la negativa, en razón de las consideraciones que a continuación se detallan.

La Bandera Provincial sub-exámine nace con un defecto inicial por demás común en nuestro país: ha sido producto de un concurso abierto, en el que no se han  requerido conocimientos técnicos vexilológicos o heráldicos previos a los diseñadores, y además, la aprobación del diseño final ha sido llevada a cabo por un cuerpo legislativo sin previo dictamen de un tribunal calificado, tal como ocurre en numerosos países de la comunidad internacional. A título informativo, debe destacarse que además de la República Argentina, los concursos abiertos sólo predominan en Brasil, Colombia, Hong Kong, México, Taiwan y Venezuela. Los concursos cerrados predominan en países como Australia, Canadá, Croacia, Finlandia, Francia, India, Países Bajos, Noruega, Pakistán, Puerto Rico, Suecia y Suiza. Los concursos son cerrados para técnicos y expertos en los países siguientes: Austria, Bélgica, República Checa, Dinamarca, Alemania, Grecia, Israel, Italia, Nueva Zelandia, Portugal, España y Reino Unido (conf. Peter J. Orenski, "Quo Vadimus", 2003, pág. 81).

En consecuencia, el diseño de Bandera Provincial aprobado resulta de la creación de una diseñadora comprometida con los valores patrióticos y la vida ciudadana de su provincial pero, evidentemente, no conocedora de las reglas internacionales de la Heráldica y la Vexilología. En efecto, el diseño ganador tiene en primer lugar, una clara dificultad de reproducción y no tiene valor tradicional heráldico-vexilológico. La estilización de su figura central es de tal magnitud que nada representa para el simple observador. En segundo lugar, no guarda relación con los colores del Escudo Provincial, en el cual predominan los esmaltes gules (rojo) y azur (azul) y el metal plata (blanco). La bandera no muestra el color rojo, sino que es el naranja. Es decir, un mismo significado se asigna a dos colores diferentes en escudo y bandera: el fuego. El naranja no es un esmalte tradicionalmente heráldico y, como si ello fuera poco, es un color que no guarda relación alguna con la tradición heráldica, histórica o vexilográfica nacional.

De idéntica manera el suscrito tiene expresado en Boletín del Foro Permanente de Funcionarios de Ceremonial de la Ciudad de Buenos Aires, Año II, Boletín Nro. 3, Febrero 2003, cuando consigna que en materia de símbolos argentinos 1) no se puede ir contra la evidencia histórica ni contra el espíritu mismo de quien concibió, animó y sostuvo con valentía la necesidad de contar con nuestros propios Símbolos Nacionales: D. Manuel Belgrano, 2) Que no se puede legislar sobre símbolos desoyendo o careciendo del asesoramiento técnico profesional de vexilólogos, heraldistas, ceremonialistas, historiadores y demás especialistas en materia de estudios cromáticos (...).

Se advierte, además, que en el anexo I del Decreto Provincial Nro. 1794 se consigna que el facsímil de la Bandera Provincial aprobada se realizó "(...)En Programa Autocad. El color azul cielo corresponde al número 150 del programa. El color naranja fuego corresponde al número 30 del programa. Impresora Epson Stylus Color 1520 (...)". De aquí, surge que la consignación de los colores de la bandera no se ha hecho de acuerdo con las normas internacionales y nacionales de denominación de los colores. En primer lugar, diremos que vexilológicamente el "azul cielo" no existe, sino que el color técnicamente denominado es "celeste" aún en idiomas extranjeros no se traduce, porque es el color propio de la vexilografía argentina. En segundo lugar, no se hace ninguna mención a normas IRAM o PANTONE tal como se hace correctamente cuando se reglamenta sobre banderas.

Es por todo ello, y tal como lo adelantara ut supra, que mi dictamen se inclina por la inviabilidad del color naranja en la Bandera de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur y por la necesidad de llamarse a un nuevo certamen para dotar a la Provincia referida de una nueva Bandera, que sea acorde con las normas internacionales de la Heráldica y la Vexilología, que demuestre coherencia y relación con el escudo provincial y  además, que sus colores sean descritos de acuerdo a normas de reproducción de color pacíficamente reconocidas.



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DICTAMEN LLAVE DE LA CIUDAD DE RAWSON (CHUBUT)


Por el Prof. Aníbal Gotelli

  (Publicado en "CIDEC EN ACCIÓN", Boletín Informativo de la Fundación CIDEC, Nro. 5 (unificado 20), agosto/septiembre 2003, páginas 3 a 5).

Nuestro Presidente, el Prof. Aníbal Gotelli, ha sido convocado a dictaminar en el proceso de aprobación de la "Llave de la Ciudad de Rawson".

El Dictamen es el siguiente:

Buenos Aires, 1 de septiembre de 2003. SEÑOR PRESIDENTE DEL H. CONCEJO DELIBERANTE DE LA CIUDAD DE RAWSON D. JOSÉ C. PORRAS - RAWSON - PROV. DEL CHUBUT.

SEÑOR PRESIDENTE: Me dirijo a usted a efecto
s de acusar recibo de su nota de fecha 6 de agosto del corriente, mediante la cual solicita el dictamen del suscrito acerca de la viabilidad del proyecto de Llave de la Ciudad de Rawson presentado por los señores Alicia Romero y Luis Ardizzone.

Al respecto, me permito dictaminar de acuerdo con las consideraciones técnicas que a continuación se detallan:

De acuerdo con lo que surge del Expte. Nro. 7126 del año 2003, tramitado ante el H. Concejo Deliberante de la Ciudad de Rawson, los señores Alicia Romero y Luis Ardizzone han presentado proyecto de "Llave de la Ciudad de Rawson" de acuerdo con las siguientes características: "Su contorno de pez, simboliza uno de los recursos naturales más importantes que tiene la ciudad de Rawson como es la pesca. Continuado por las curvas de su interior, las cuales representan al Río Chubut, tan sinuoso como imponente. La línea del río se desplaza hacia el encuentro de grandes olas, representando así la desembocadura del mismo en el Océano Atlántico. Como broche final, nuestra fuente de vida, el sol ilustrado con la semi-esfera de oro pulido, dando así un toque brillante que nos brinda este hermoso metal". Asimismo, se acompañan dos fotografías en colores naturales de la "Llave" en cuestión, una de ellas, otorgada al señor Presidente de la Nación en ocasión de su visita a la ciudad de Rawson.

Realizado el estudio técnico correspondiente dictamino diciendo que el diseño en análisis se ajusta a las prácticas y tradiciones tanto nacionales como internacionales en materia de confección de "Llaves" de ciudades. La elección de simbología es libre y cada ciudad ha adoptado los elementos simbólicos que ha creído convenientes, con expresa aprobación -claro está- de su cuerpo legislativo. Si bien es cierto, que la mayoría de las "Llaves" de ciudades estudiadas han adoptado en su paleta la imposición del escudo de armas de dichas ciudades, no menos cierto es que otras tantas han optado por la inclusión de motivos simbólicos o estilizados de muy diverso diseño. Algunos han sido diseñados en trazo heráldico tradicional y otros lo han sido de acuerdo a las más modernas y estilizadas formas de diseño.

A mayor abundamiento, debo señalar que la figura del pez ha sido de profunda y muy antigua significación heráldica a través de toda la historia de la Humanidad. Es, por así decirlo, uno de los diseños heráldicos y simbólicos más simples de mayor antigüedad y por ello, es de resaltar que los diseñadores de la "Llave" en análisis han realizado una brillante elección simbológica.

"Ichthys" es pez en griego. Al mismo tiempo las letras de la palabra son las iniciales de las palabras: Iesous Christos Theou Yios Soter. Ichthys: I = Iesous (Jesús); Ch = Christos (Cristo); Th = Theou (Dios); Y= Yios (Hijo); S=Soter (Salvador). Significado: "Jesús, Cristo, Hijo de Dios, Salvador". El símbolo del pez y el críptico fueron adoptados por los cristianos de la Iglesia Primitiva para representar a Jesucristo y manifestar su adhesión a la fe. Los cristianos, siendo minoría en un mundo pagano, tenían sus propios símbolos para identificarse y avivar su fe. En el pez (Ichthys), encontraban la profesión de fe, la razón por la que adoraban a Jesús y estaban dispuestos a morir. Los creyentes son "pequeños peces", según el conocido pasaje de Tertuliano (De Baptismo, c. 1): "Nosotros, pequeños peces, tras la imagen de nuestro Ichthys, Jesús Cristo, nacemos en el agua". Una alusión al bautismo. El cristiano no solo murió y nació de nuevo en el bautismo sino que vive de las aguas del bautismo, es decir, en la gracia del Espíritu Santo. El cristiano que se aparte de la vida de estas aguas muere. Como un pez muere al salir del agua, el cristiano muere si se deja seducir por la mente del mundo.

El símbolo del pez puede que sea inspirado por la multiplicación milagrosa de panes y peces o por los peces que Jesús Resucitado compartió con sus discípulos (Jn. 21: 9). Al llamar a los discípulos para Jesucristo les dijo: «Venid conmigo, y os haré pescadores de hombres.» Y ellos al instante, dejando las redes, le siguieron. -Mateo 4:19-20.

La referencia escrita del símbolo cristiano del pez más antigua que se conoce es de Clemente de Alejandría, (nacido en 150), quien recomienda (Paedagogus, III, xi) tener como sello una paloma o un pez. San Clemente no da explicación de estos símbolos, por lo que se puede concluir que ya estos eran ampliamente conocidos. El pez se encuentra ya en monumentos romanos de las primeras décadas del siglo II, como la Capella Greca y las Capillas del Sacramento de la catacumba de San Calixto. Los primeros cristianos lo utilizaban en numerosos frescos y sarcófagos.

La asociación del Ichthys con al Eucaristía es enfatizada en el epitafio de Abercius, obispo de Hieropolis del siglo II, y en el epitafio de Pectorius de Autun. Abercius nos dice que en su viaje a Roma, en todas partes recibió como alimento "el Pez del manantial, el grande, el puro", como también "vino mezclado con agua junto con pan". Pectorius también habla del Pez como un delicioso alimento espiritual que nos da el "Salvador de los Santos". La asociación con la Eucaristía también es evidente en los frescos de la catacumba de Santa Priscila. Desde el siglo II, el pez es considerado un amigo del hombre. En la actualidad, este símbolo ha retomado su antigua significación histórica y espiritual para identificar su compromiso de fe hasta la muerte.

Teniendo en cuenta todo lo analizado, concluyo dictaminando que la Llave de la Ciudad de Rawson puede ser aprobada por el Concejo Deliberante de dicha Ciudad por cuanto se ajusta a las técnicas y tradiciones nacionales e internacionales en la materia."


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Propuesta FIAV - Varsovia 1995 - Por el Prof. Aníbal Gotelli

COMUNICACION DEL PROF. ANIBAL GOTELLI PRESIDENTE DEL CENTRO INTERDISCIPLINARIO DE ESTUDIOS CULTURALES DE LA REPUBLICA ARGENTINA AL XVI CONGRESO INTERNACIONAL DE VEXILOLOGIA Y A LA ASAMBLEA GENERAL DE LA FEDERACION INTERNACIONAL DE ASOCIACIONES VEXILOLOGICAS (F.I.A.V.). Varsovia, Polonia, 1 al 5 de julio de 1995.

"BASES Y PROPUESTAS PARA EL PROGRESO DE LA VEXILOLOGIA Y LA ORGANIZACION DE LA COMUNIDAD VEXILOLOGICA INTERNACIONAL".



I.) INTRODUCCION.

                Como ceremonialista y presidente de una institución argentina dedicada a la Vexilología y las demás Ciencias Emblemáticas (es decir, el C.I.D.E.C.) he podido comprobar que, a pesar de la multiplicidad de reglas y principios consuetudinarios de carácter internacional que rigen el Protocolo Vexilológico en la mayoría de los países que conforman la Comunidad Internacional, no han sido muchos los estados que han reglamentado las ceremonias y otras muestras de respeto civil que son debidas a sus banderas y otros símbolos nacionales.

                La mayoría de los países de la Comunidad Internacional aplica reglas protocolares de carácter general aunque sin haberlas instrumentado legalmente dentro de su ordenamiento jurídico, razón por la cual no pueden exigir dentro de sus territorios la obligatoriedad de su cumplimiento.

                En efecto, la mayoría de los reglamentos protocolares existentes son de carácter militar y rigen dentro de un marco militar, en ceremonias de carácter militar y para ser aplicadas por y entre militares.

                A causa del desconocimiento del carácter civil, internacional y general del Protocolo Vexilológico, la mayoría de los ciudadanos de la mayor parte de los países del mundo se niegan a respetar las reglas de dicho Protocolo porque consideran a las ceremonias de las banderas y de la simbología estatal en general, como una especie de deber profesional de los hombres de armas. A raíz de esta concepción general, los ciudadanos hiper-demócratas y los militantes republicanos más ortodoxos, consideran al Protocolo Vexilológico como una especie de imposición totalitaria y militarista.

                En los países en los que reina la confusión vexilológica, sobre todo en los países sudamericanos de larga tradición militarista, el carácter militar del Protocolo de banderas es una noción aceptada por la mayor parte de los ciudadanos.

                Más de una vez, los ciudadanos de estos países terminan por rechazar toda regla vexilológica, o en el mejor de los casos, como es -por ejemplo- el caso de mi país, la minoría de los ciudadanos argentinos que se declaran conocedores del Protocolo Vexilológico, no hacen sino la aplicación de una mezcla horrorosa de las reglas protocolares militares y aquellas del Protocolo Vexilológico Escolar establecido en 1978 por nuestro Ministerio Nacional de Educación.

                A título de ejemplo, puedo relatar en esta Comunicación una serie de viejas controversias vexilológicas de carácter técnico y protocolar que existen aún hoy en día en la República Argentina, que comenzaron en 1812 y que no han sido resueltas todavía.

                En efecto, entre los ciudadanos de la República Argentina existe una vaga creencia colectiva sobre las características y el protocolo de su bandera nacional; pero nadie sabe a ciencia cierta cuál es el color, las dimensiones, el reverso, el protocolo y las proporciones de la bandera y de los elementos que la componen.

                El problema comienza el 27 de febrero de 1812 cuando el General Manuel Belgrano presenta a sus tropas la bandera de color blanca y celeste que debía ser el distintivo contra los enemigos. Debido a circunstancias políticas que no aconsejaban demostrar prácticamente el deseo de declarar la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata, el Triunvirato que gobernaba el país ordenó al General Belgrano a destruir su bandera.

                Sin embargo, a pesar de que la bandera creada por Belgrano tuvo gran aceptación entre el pueblo y los hombres de armas y que fue adoptada por el General San Martín para el Ejército Libertador de los Andes, dicha bandera no fue oficializada como símbolo nacional por ningún gobierno hasta 1816.

                Recién el 25 de julio de 1816 el Congreso de la Argentina independiente oficializó la bandera nacional, confirmando el color celeste utilizado por Belgrano. Sin embargo, el 25 de febrero de 1818, cuando el mismo Congreso establece la inclusión del sol en el centro de la franja blanca de la bandera argentina, describió los colores de dicha bandera como "azul" y blanco.

                Con las disposiciones establecidas por el Congreso argentino en 1816 y 1818 nacen todas las controversias que han enfrentado a nuestros historiadores y confundido a nuestros ciudadanos por más de 180 años.

                Durante décadas los argentinos se dividieron  acaloradamente entre partidarios del "celeste" y partidarios del "azul".

                Debemos tener en cuenta que el color "azul" fue el preferido por los caudillos federales que gobernaron la Argentina desde 1820 hasta 1852, dirigidos por el General Juan Manuel de Rosas; y que el color "celeste" fue el preferido por los enemigos del General Rosas: es decir, los unitarios o centralistas.

                Cuando en 1852 los unitarios vencieron al General Rosas y lo expulsaron del país, quisieron borrar su presencia en la historia argentina desterrando también el color "azul" de la simbología nacional.

 

                Debemos recordar aquí que el General Rosas utilizaba en la bandera el color "azul" que había establecido el Congreso argentino en 1818.

                Desde 1852 a 1944 ningún gobierno quiso poner fin a la antigua controversia vexilológica que perturbaba el espíritu nacional de los argentinos.

                El 24 de abril de 1944 el General Farrel, presidente de la República Argentina, firmó el decreto 10.302 que establecía las características de la Bandera argentina. Este Decreto, muy elemental, provocó la profundización de las controversias.

                Este Decreto estableció que la bandera argentina era la bandera creada por Belgrano de tres franjas (dos celestes y una blanca) con un sol en el centro de la franja blanca, todo ello de acuerdo con lo establecido por el Congreso Nacional en 1816 y 1818.

                Este Decreto hizo más profundas las controversias por las siguientes razones:

                En primer lugar, el General Belgrano creó una bandera de 2 franjas, (blanca la superior y celeste la inferior) y no una bandera de tres franjas como establece el Decreto 10.302.

                En segundo lugar, el sol en el centro fue establecido por el Congreso argentino en 1818. El Congreso de 1816 estableció la bandera argentina sin sol.

                En tercer lugar, el Congreso de 1816 estableció que el color de la bandera era el "celeste" y el Congreso de 1818 estableció que el color de la bandera era el "azul".

                En cuarto lugar, el artículo 3 del Decreto 10302 establece  que la bandera nacional no  puede ser utilizada por los simples ciudadanos. Los ciudadanos sólo podían utilizar "los colores" de la Bandera Nacional, en forma de bandera (sin sol), de escarapela o de estandarte.

                El artículo 3 del Decreto 10.302 provocó la creencia generalizada en los ciudadanos del país que la República Argentina tiene dos Banderas: una de paz o civil (sin sol) y otra de guerra o militar (con sol), y que estas dos banderas tienen normas de Protocolo absolutamente distintas.

                Muchos ciudadanos argentinos afirman con absoluto convencimiento que la Bandera con sol es exclusiva de los regimientos y de los cuarteles militares, y que los ciudadanos tienen prohibido su utilización en sus casas y ceremonias civiles.

                El 25 de julio de 1985, la Ley Nacional Nº 23.208 estableció que la única Bandera argentina es la bandera que lleva el sol en el centro de la franja blanca.

                A pesar del carácter nacional de la ley, muy pocos ciudadanos la conocen, y la mayoría mantiene su vieja creencia de que comete un delito penal si despliegan o muestran en sus casas una bandera con sol. Todas estas controversias han sido provocadas -sin lugar a dudas- por la falta de una reglamentación nacional de la Bandera argentina.

                Estas antiguas confusiones sobre las características y el carácter civil de la Bandera Nacional de la República Argentina, es un pequeño ejemplo del tipo de problemas técnicos y protocolares que los vexilólogos estamos obligados a solucionar.

                El ejemplo argentino sirve para explicar con absoluta claridad la profundidad, importancia y trascendencia social de la confusión técnica y protocolar vexilológica que existe en aquellos países donde no existen normas vexilológicas nacionales claramente reglamentadas.

                Nuestro deber como profesionales apasionados por la Vexilología no debe quedar limitado solamente a la realización de investigaciones históricas y las discusiones teóricas del gabinete científico.

                Nuestro deber consiste, además, en trazar el camino que deben seguir no sólo las futuras generaciones de vexilólogos, sino también las autoridades gubernamentales que, en nuestros respectivos países, tienen la obligación funcional de reglamentar y proteger nuestros símbolos nacionales contra las controversias, el deterioro y las faltas del respeto civil.

                Desde mi experiencia profesional, creo entender que para poder cumplir con los deberes que a los vexilólogos nos impone hoy en día nuestra profesión, debemos -en primer lugar- cerrar algunas controversias epistemológicas que conspiran contra el desarrollo y la difusión de la Vexilología.

                Y en segundo lugar, debemos contar con los instrumentos y reglamentaciones de carácter internacional y general con los que nosotros -como consejeros obligados en Vexilología en nuestros respectivos países- podamos refrendar nuestros dictámenes y sostener frente a nuestras autoridades gubernamentales la necesidad de reglamentar a nivel nacional nuestras respectivas banderas y los honores civiles que a ellas le son debidos, de acuerdo con ciertas normas técnicas y protocolares de validez general dentro de la Comunidad Internacional.

                En mi opinión, el desarrollo y la difusión de la Vexilología se verá incrementado si ponemos fin a las controversias y tomamos las medidas institucionales y reglamentarias que paso a exponer a continuación.


II.) RECONOCIMIENTO Y DIFUSION DEL CARACTER AUTONOMO, CULTURAL Y COTIDIANO DE LA VEXILOLOGIA
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                Nosotros, los vexilólogos, debemos comprender, convencernos y convencer a nuestros respectivos conciudadanos de que la Vexilología no es una disciplina auxiliar de la Historia.

                Debemos reconocer y difundir el carácter autónomo de la Vexilología, teniendo en claro que la nuestra es una disciplina que viene de la Historia pero que trasciende a la Historia,  y que establece reglas y principios técnicos y protocolares que se aplican en el presente y que se aplicarán en el futuro.

                Es decir, que debemos tener absolutamente en claro que la nuestra es -fundamentalmente- una disciplina del presente y del futuro, y que -lejos de auxiliar a la Historia- es una disciplina que brinda una parte de los ingredientes que algún día conformarán  la historia de nuestras respectivas culturas. La Vexilología es, pues, un ingrediente de nuestras respectivas Culturas y no, como muchos piensan, un ingrediente de la Ciencia Histórica.

                Y en tanto que ingrediente de la Cultura, la Vexilología es un ingrediente de lo cotidiano.

                Yo estoy convencido de que la Vexilología es una Ciencia de lo Cotidiano (la Véxillologie est une Science du Quotidien) porque también estoy convencido de que todos los días cometemos o presenciamos acciones vexilológicas, que requieren el conocimiento o la aplicación de principios básicos de la técnica y el Ceremonial vexilológicos.

                El saludo a la bandera que hacen cada día los niños en nuestras escuelas es una acción vexilológica cotidiana.

                El izamiento de nuestras banderas en las plazas y los edificios públicos de nuestras ciudades es una acción vexilológica cotidiana.

                Presenciar y resolver las controversias que se plantean respecto de las objeciones religiosas al saludo de nuestras banderas es, para muchos de nosotros, una acción vexilológica cotidiana.

                El conocimiento de los honores de izamiento, arrío, duelo y desplazamiento de nuestras banderas es para nosotros una acción vexilológica cotidiana.

                La ubicación de nuestras banderas en oficinas, despachos y lugares públicos, es una acción vexilológica cotidiana.

                Éstas y otras muchas acciones vexilológicas se cumplen todos los días en nuestros respectivos países, y no pueden quedar libradas al desconocimiento general de las normas técnicas y protocolares vexilológicas que rigen su conocimiento y aplicación.

                En suma, sólo reconociendo su carácter disciplinario autónomo y su utilidad para la vida cotidiana de nuestras respectivas Culturas, podremos desarrollar una Vexilología dinámina, con una contextura epistemológica y con una aplicación operativa permanente y general, que trascienda el estudio del pasado de nuestros símbolos, para poder programar y proteger su futuro.  

III.) ELIMINAR TODA DIFERENCIA O CLASIFICACION ENTRE INSTITUCIONES PURAMENTE VEXILOLOGICAS E INSTITUCIONES QUE NO POSEEN UN OBJETO DE ESTUDIO EXCLUSIVAMENTE VEXILOLOGICO.

                Otra de las controversias epistemológicas que conspiran contra el desarrollo y la difusión de la Vexilología es la diferenciación que suele hacerse entre instituciones de investigación, capacitación, difusión e intercambio puramente vexilológicas, e instituciones que, aunque se dedican a la investigación, a la capacitación, a la difusión y al intercambio en materia de Vexilología, no son instituciones exclusivamente vexilológicas.

                Esta controversia se funda, básicamente, en los diferentes puntos de vista que se adoptan para medir la fortaleza de los lazos y de la necesidad existencia mútua entre la Vexilología y las demás Ciencias Tradicionales.

                Sobre este tema en particular los vexilólogos debemos comprender y convencernos de que todos nosotros, absolutamente todos nosotros, sin importar cuál es la disciplina tradicional a la que nos dedicamos con mayor intensidad, somos miembros de una misma familia: la antigua y comprehensiva (abarcativa) familia de las Ciencias Emblemáticas.

                Nosotros, en tanto vexilólogos, pero fundamentalmente hombres de la Cultura de nuestros respectivos países, debemos reconocer que esta antigua y comprehensiva (abarcativa) familia de las Ciencias Emblemáticas incluye a todas las Ciencias Tradicionales en un mismo grado de igualdad, porque ninguna de las Ciencias Emblemáticas puede existir sin la asistencia permanente de las otras.

                Muchos vexilólogos han escrito acerca de esta relación familiar entre las Ciencias Tradicionales Emblemáticas; y no pocos de ellos han escrito artículos y ensayos en los que trataron temáticas interdisciplinarias o analizando la comunión operativa y epistemológica entre la Vexilología, la Heráldica, el Protocolo, la Phalerística, la Numismática y la Sigilografía.

                Asimismo, para reforzar la creencia en la necesidad de no discriminar las instituciones vexilológicas de aquéllas que no lo son, podemos recordar que en el último Congreso Internacional de Vexilología, que tuvo lugar en la ciudad de Zürich, no pocos delegados de la Asamblea de la F.I.A.V. expresaron su desagrado por cualquier separación entre Vexilología y las disciplinas relacionadas, es decir de lo que llamamos Ciencias Emblemáticas.

                Respecto de aquellas expresiones de desagrado, podemos recordar que el Secretario General de la F.I.A.V. puso en evidencia y criticó el arbitrario método con el que son clasificadas las instituciones miembros de la F.I.A.V.. En aquella oportunidad, el Secretario General destacó la necesidad de contar con una sola categoría de miembros, para no incurrir en injusticias y continuas disputas.

                También podemos recordar la reacción de desagrado que expresó nuestro destacado colega Dr. Günther Mattern cuando, en su primera sesión de incorporación, la Asamblea General de la F.I.A.V. rechazó la incorporación como miembro de pleno derecho de la antigua y prestigiosa HERALDISCHER VEREIN ZUM KLEEBLATT, una institución que realizó durante más de cien años importantes publicaciones y contribuciones científicas, no sólo en materia de Heráldica -su objeto primario-, sino además en materia de Vexilología.

                Fue precisamente nuestro colega Dr. Günther Mattern quien subrayó enfáticamente la necesidad de considerar a la Vexilología y a la Heráldica como ciencias complementarias.

                Otro de los destacados vexilólogos que se pronunció por la necesidad de terminar con toda controversia fue nuestro colega Roman Klimes, quien en el mismo Congreso Internacional expresó su convicción acerca de que no hay ninguna separación entre -por ejemplo- Vexilología y Heráldica.

                Del mismo modo, también podemos tomar en consideración que muchos de nuestros más ilustres colegas no han agotado su actividad científica en la Vexilología. No podemos dejar de mencionar aquí que uno de los más grandes vexilólogos de nuestra época, fue también uno de los más grandes heraldistas de todos los tiempos: nuestro recordado Maestro, el Dr. Ottfried Neubecker.

 

                Debemos tener en cuenta que los más importantes libros vexilológicos, contienen también numerosas referencias a la Heráldica, el Protocolo Vexilológico, la Phalerística, la Sigilografía y la Numismática.

 

                Por ejemplo, el libro "FLAG" de William Crampton contiene numerosas referencias e ilustraciones de escudos, sellos y símbolos, y además un capítulo especialmente dedicado a los escudos de armas, es decir, a la Heráldica. También el libro "ARMOIRIES ET DRAPEAUX DE LA SUISSE" de Louis Mühlemann contiene numerosas referencias a sellos y escudos. Y en lo que a mi especialidad primaria se refiere, es decir el Protocolo, no puedo dejar de destacar aquí que el libro "FAHNEN UND IHRE SYMBOLE" escrito por Peter Mäder y Günther Mattern, no sólo contiene numerosas referencias a escudos, sellos y monedas, sino además un capítulo especialmente dedicado al uso de la banderas de la Confederación Helvética y que sus autores titulan "Fahnen und Flaggen und ihre korrekte Verwendung".

 

                Por último, no podemos dejar de mencionar aquí que uno de los más importantes libros vexilológicos, utilizado como obra de consulta en todos nuestros países y como referencia obligatoria al momento de dictaminar o enseñar algún aspecto de la Vexilología: "FLAGS THROUGH THE AGES AND ACROSS THE WORLD" escrito por nuestro Fundador el Dr. Whitney Smith, contiene un capítulo especialmente dedicado al Protocolo Vexilológico o "Flag Etiquette".

 

                En este capítulo, que se titula "Customs and Etiquette", el Dr. Smith expone con absoluta claridad que la aparición del Protocolo Vexilológico es tan antigua como la aparición de la propia Vexilología, y que el ingrediente protocolar es tan importante como cualquiera de los demás ingredientes de la Vexilología.

 

                En definitiva, ninguno de nosotros considera posible la existencia de una Simbología Estatal sin bandera o sin escudo, de una Sigilografía sin Heráldica, de una Heráldica sin una Vexilología y de una Phalerística sin Numismática.

 

                Tampoco podemos considerar posible la existencia de un símbolo, de una bandera, de un escudo o de una medalla sin las correspondientes reglas de respeto social que conforman el Protocolo. Y esto es así, porque  ninguna bandera o escudo es puramente símbolo de una comunidad si esa comunidad no siente el general respeto hacia ellos; y  ese respeto sólo se mantiene a través del tiempo gracias a ciertas formalidades, expresadas por ceremonias, que cada comunidad establece para preservar a sus símbolos de los ataques de los inadaptados o de su degradación semiótica o emblemática. 

 

                En suma, la única manera de fortalecer a nuestra profesión y a la Federación que nos reúne, es eliminar toda distinción entre vexilólogos puros y vexilólogos impuros, ya que manteniendo diferencias entre nosotros, sólo lograremos apartar del camino de la Vexilología a muchos de aquellos colegas heraldistas, ceremonialistas, numismáticos e historiadores.

 

                Si las diferencias se mantienen, muchos colegas y muchas instituciones deberán abandonar la Vexilología.

 

                En consecuencia, todo el trabajo de investigación, estudio, recopilación, capacitación e intercambio que esos colegas e instituciones han realizado para el desarrollo de la Vexilología habrá sido en vano.

 

                Debemos tener en cuenta que los desterrados no serán los únicos perjudicados. También la Vexilología será perjudicada por la pérdida de muchos de sus profesionales más activos.

 

                Un viejo axioma de nuestra Cultura asegura que la unión hace la fuerza.

 

                Nosotros, los vexilólogos, que tanto hemos sufrido los perjuicios del menosprecio cultural durante tantos años, debemos entender más que nadie que sólo una Comunidad Emblemática que estudia y trabaja unida podrá fortalecer a todas y a cada una de las disciplinas que componen dicha Comunidad.

 

                El destierro es el peor de los castigos que un hombre puede sufrir. 

 

                Pero el destierro intelectual es una herida letal en el espíritu sensible de un hombre de la Cultura.

 

IV.) DISTINGUIR, COMPRENDER Y RECONOCER CON ABSOLUTA CLARIDAD LA DIFERENCIA ENTRE "ACCION VEXILOLOGICA" Y "DECLARACION VEXILOLOGICA".

 

                Otro de los caminos que debemos seguir para poner fin a la discriminación entre instituciones puramente vexilológicas e instituciones que no se dedican exclusivamente a la Vexilología, es establecer con absoluta claridad la única diferencias que debemos tener en cuenta para analizar la contextura académica y la influencia cultural de nuestras instituciones: la diferencia entre "acción vexilológica" y "declaración vexilológica".

 

                Nosotros, los vexilólogos, la tristeza de ser muchas veces injustamente considerados como profesionales de una ciencia menor, debemos tener en cuenta que toda discriminación intelectual es dolorosa; más aún, cuando nosotros trabajamos con los mismos métodos y con la misma seriedad de aquellos profesionales que se dedican al estudio, la enseñanza y la investigación de las disciplinas socialmente consideradas como mayores.

 

                Entonces, nosotros los vexilólogos, heraldistas, ceremonialistas y demás estudiosos de las Ciencias Tradicionales Emblemáticas, debemos poner el énfasis en los "resultados académicos" y no solamente en las "declaraciones constitucionales" de las organizaciones culturales.

               

                El conocimiento bíblicamente consagrado, es decir el conocimiento por los frutos, debe ser para nosotros el modo fundamental de conocer.

 

                En el caso particular de la República Argentina, puedo decir con un profundo orgullo profesional que a lo largo de los últimos cinco años hemos desarrollado programas de estudio, investigación y difusión de la Vexilología que dieron como resultado no sólo que nuestra disciplina comience a conocerse, sino además, que comience a comprenderse la necesidad de su aplicación.

 

                En 1991 el C.I.D.E.C. ha comenzado a enseñar la Vexilología como Materia autónoma en los cursos regulares de Protocolo de su Programa Regular de Capacitación; y desde entonces, no ha dejado de incluirla en todos los cursos y seminarios que se realizan en Buenos Aires, y en las ciudades capitales de las provincias argentinas.

 

                En 1992, cuando fui designado Profesor Titular de Ceremonial Público en el Instituto Nacional de la Administración Pública de la República Argentina, llevé la enseñanza de la Vexilología a los estudios regulares de los empleados y funcionarios públicos de mi país.

 

                A través de la incorporación de la Vexilología en los Programas Nacionales de Capacitación de la Administración Pública, centenares de empleados y funcionarios públicos de la República Argentina han comprendido la importancia y la necesidad de la aplicación de la Vexilología; y debido a ello, han perfeccionado su relación y su respeto con sus propios símbolos nacionales.

 

                Hoy en día, muchos de mis alumnos, funcionarios públicos, se encuentran impulsando reglamentaciones para la utilización de nuestra bandera nacional. Debemos destacar también además que muchos de mis alumnos que se desempeñan como funcionarios en las provincias argentinas, se encuentran también impulsando reglamentaciones para la correcta descripción y el protocolo de sus propias banderas provinciales.

 

                Pero la enseñanza de la Vexilología que hemos desarrollado a través de los cursos y seminarios del C.I.D.E.C. y del Instituto Nacional de la Administración Pública, no ha sido la única actividad vexilológica que hemos desarrollado en beneficio de nuestra Disciplina.

 

                También hemos contribuído al intercambio y a la difusión de la Vexilología a través de los Boletines del C.I.D.E.C.. En la actualidad publicamos tres versiones de nuestro Boletín Informativo: el Boletín Infomativo Institucional en castellano desde 1991; la versión francesa del Boletín Informativo o "La Page Française" desde 1992 y la versión inglesa del Boletín Informativo o "The Anglo-American Journal" desde marzo de este año.

 

                A través de los distintos Boletines del C.I.D.E.C., todos los especialistas, funcionarios, docentes y alumnos dedicados o interesados en la Vexilología, tanto argentinos como extranjeros, tienen la posibilidad de intercambiar ideas y materiales de investigación y de estudio; como así también mantenerse al corriente de todas las novedades o actividades vexilológicas que se produzcan en nuestro país o fuera de él.

 

                Aunque no son exclusivamente vexilológicos, no ha habido una sola edición de nuestros Boletines que no haya contenido algún artículo dedicado a la Vexilología.

 

                También en el campo de la investigación y las publicaciones académicas, nuestra Institución ha evidenciado un importante desarrollo. Ello se ha debido a los valiosos aportes documentales y normativos que han realizado numerosos especialistas extranjeros y funcionarios argentinos, así como también investigadores, alumnos y exalumnos, quienes colaboran en forma permanente con nosotros.

 

                Gracias a tales aportes, hemos podido realizar significativos avances investigativos y recopilatorios; sobre todo, acerca de aquellos temas cuyos objetos de estudio son totalmente inéditos en nuestro país, y que nos ayudan a mejorar y actualizar el material de estudio de nuestros Cursos y las piezas de intercambio. Así hemos podido incorporar a nuestro Archivo y Biblioteca, no sólo material referente a la Vexilología, sino también a varias de las Ciencias Emblemáticas, entre las que se destacan la Heráldica, el Ceremonial, la Genealogía y las Culturas Comparadas.

 

                Es de destacar que la primera edición de una recopilación documental realizada por nuestra Institución, y que sirvió como material de estudio para nuestros cursos, data ya de marzo de 1992, y se trató de "SIMBOLOS NACIONALES Y PROVINCIALES ARGENTINOS". Esta publicación incluía todo el simbolismo nacional argentino (bandera, escudo, himno nacional, flores y otros símbolos nacionales)  y los símbolos oficiales de las Provincias Argentinas. Cubría además, varios aspectos de las banderas argentinas desde los orígenes históricos del país hasta el momento de la publicación, en especial las concernientes al período de las guerras revolucionarias, incluyendo cronologías, leyes, decretos, bibliografía y numerosas ilustraciones.

 

                También de aquella época data otra importante  publicación didáctica de nuestra Institución, muy utilizada también en nuestros cursos: era una Monografía de Estudio, de la cual soy autor, y cuyo objeto era brindar a mis alumnos una "INTRODUCCION A LA VEXILOLOGIA".

 

                Otro de los componentes vexilológicos que debemos destacar aquí es que gran parte de los Miembros de Honor y Correspondientes de nuestra Institución son Vexilólogos, o personas que tienen como uno de sus principales intereses de estudio a nuestra Disciplina.

 

                Y por último, también podemos destacar aquí que dos de nuestros Diplomas de Honor llevan el nombre de dos destacados especialistas pertenecientes a la Comunidad Vexilológica Internacional: LOUIS MÜHLEMANN y HANS HORSTMANN; y que la Medalla al Mérito Cultural que otorga nuestra Institución ha sido dedicada al DR. OTTFRIED NEUBECKER, cuyo nombre ya se encuentra inobjetablemente escrito con letras de oro en la historia de la Vexilología.

 

                En suma, gracias a la diversidad de Ciencias Emblemáticas que forman su objeto constitucional, nuestra Institución ha podido sostener la enseñanza y la difusión de la Vexilología dentro de un Programa General de Capacitación y Difusión que la ha convertido en una disciplina atractiva, ofrecida dentro del variado menú de ofertas académicas que ponemos al alcance de nuestros alumnos.

 

                La política académica abarcativa que llevamos a cabo, y que comprende la inclusión de unidades vexilológicas en los programas de los cursos que imparto en mi país, han traído como consecuencia que más de 800 alumnos hayan sido introducidos al estudio de la Vexilología y, en consecuencia, hayan comprendido su utilidad y su trascendencia cívica.

 

                En lo personal, puedo decir con profundo orgullo profesional que he logrado que la Vexilología haya comenzado a ser enseñada en mi país de una manera oficial y regular.

 

                Todo lo que hemos logrado en mi país se ha logrado a través de la acción vexilológica, de una Vexilología activa.

 

                Toda declaración es inútil sin acción, y personalmente, creo que a través de nuestra tarea de investigación, difusión, intercambio y enseñanza de la Vexilología lo hemos demostrado.

V.) AGILIZACION DE LOS CANALES DE COMUNICACION ENTRE LAS INSTITUCIONES VEXILOLOGICAS Y FORTALECIMIENTO DEL PRESTIGIO INTERNACIONAL DE LA F.I.A.V..

 

                Para conseguir el progreso de la Vexilología y de la organización de la Comunidad Vexilológica Internacional, los vexilólogos debemos agilizar los canales de comunicación entre las instituciones vexilológicas y, además, fortalecer el prestigio internacional de la F.I.A.V. , para que nuestra Federación se convierta en una organización de gran influencia internacional y en Consejera de instituciones y organismos gubernamentales en materia de Vexilología.

 

                Para lograr estos objetivos, estoy convencido de que las medidas que se presentan a consideración de la Asamblea de la F.I.A.V. en este XVI Congreso Internacional van a contribuir a unir a los vexilólogos y a aumentar el prestigio de la Federación.

 

                Nosotros apoyamos de manera efectiva las siguientes propuestas presentadas a la F.I.A.V.:

 

                a) El establecimiento de una COMISION FISCALIZADORA de Miembros (o Membership Commission), que realice el monitoreo del status institucional y de los objetivos y actividades vexilológicas de las asociaciones que desean ingresar como nuevos miembros de la F.I.A.V..

                b) Continuar y difundir las tareas y los resultados de la COMISION ESTANDARIZADORA de la F.I.A.V. (Computer Standards Commission).

                c) El establecimiento de un sistema internacional de intercambio como el que propone el WORLD VEXILLOLOGICAL RESEARCH INSTITUTE de Alemania a través del WELT VEXILLOLOGICAL EXCHANGE SERVICE.

                d) El futuro registro de la F.I.A.V. en la UNESCO en calidad de Organización no Gubernamental.

 

                Para ello, debería confeccionarse un DIRECTORIO GENERAL (en el que se incluyan los números de Fax) de todas las instituciones miembros de la F.I.A.V., de todas las instituciones que tengan relación con la F.I.A.V. y de las que tengan relación con las actividades y estudios vexilológicos. Este DIRECTORIO GENERAL DE LA F.I.A.V., servirá para poder enviar comunicaciones , circulares, boletines y pedidos de informaciones que tengan el carácter (la característica) de urgentes. 

VI.) CREACION DE UNA COMISION INTERNACIONAL PARA EL PROTOCOLO Y LA PROTECCION DE LOS SIMBOLOS DE LOS ESTADOS.

 

                Otra de las medidas que deben ser adoptadas en el seno de la F.I.A.V. es la creación de una "COMISION INTERNACIONAL PARA EL PROTOCOLO Y LA PROTECCION DE LOS SIMBOLOS DE LOS ESTADOS" (Commission Internationale pour le Protocole et la Protection de la Symbolique d´Etat - International Commission for Protocol and Protection of State Symbolism).

 

                Los objetivos de esta COMISION INTERNACIONAL deben ser los siguientes:

 

                a) Estudiar las normas comparadas de técnica y Protocolo vexilológicos que se encuentran vigentes en la Comunidad Internacional y que tienen una configuración y aplicación similar, con el objeto de integrarlas en un sistema operativo único, que deberá ser integrado en un "REGLAMENTO INTERNACIONAL PARA EL PROTOCOLO Y LA PROTECCION DE LOS SIMBOLOS DE LOS ESTADOS".

 

                b) Realizar la recopilación de las normas protocolares y técnicas vexilológicas vigentes y llevar a cabo su archivo y clasificación para la consulta internacional. Asimismo, esta Comisión Internacional será la encargada de hacer publicar toda la documentación y los reglamentos que reúna en los boletines internacionales de la Federación, como asimismo, a los canales de difusión que en el futuro pudieran crearse, por ejemplo, el WELT VEXILLOLOGICAL EXCHANGE SERVICE cuya creación propone el WVRI a la Asamblea en este XVI Congreso Internacional.

 

                c) Tomar contacto con las instituciones emblemáticas y los organismos gubernamentales de la Comunidad Internacional y notificarle la existencia del Reglamento Internacionas cuyo establecimiento proponemos a la Federación, y de la necesidad de dictar en cada país en particular todas aquellas reglamentaciones oficiales que faciliten la protección y dispongan de manera precisa el Protocolo debido a sus respectivas simbologías nacionales.

 

 

VII.) ESTABLECER UN REGLAMENTO INTERNACIONAL PARA EL PROTOCOLO Y LA PROTECCION DE LOS SIMBOLOS DE LOS ESTADOS.

 

                Por último, entiendo que otra de las medidas que debemos adoptar los vexilólogos para conseguir el respeto general de nuestros símbolos y para fortalecer el prestigio internacional de la F.I.A.V., es establecer un REGLAMENTO INTERNACIONAL PARA EL PROTOCOLO Y LA PROTECCION DE LOS SIMBOLOS DE LOS ESTADOS.

 

                Este Reglamento deberá contener todas aquellas disposiciones que se consideran igualmente válidas en la mayoría de los países de la Comunidad Internacional, referidas al Protocolo y a la técnica vexilológicos, y deberá servir como modelo en aquellos países que aún no han dictado la reglamentación de sus símbolos nacionales , o bien, para aquellos funcionarios con competencia vexilológica que están esperando una reglamentación de validez internacional para utilizar como un antecedente para convencer a sus legislaturas.

 

                Asimismo, este Reglamento habrá de fortalecer la contextura internacional  de la F.I.A.V., por cuanto será un instrumento internacionalmente válido con el que la Federación podrá convertirse en una organización de influencia internacional y consejera de instituciones y organismos gubernamentales en materia de Vexilología.

 

                Este Reglamento que presento al XVI Congreso Internacional de  Vexilología deberá ser aprobado en carácter de "provisorio", para que la COMISION INTERNACIONAL PARA EL PROTOCOLO Y LA PROTECCION DE LOS SIMBOLOS DE LOS ESTADOS pueda comenzar a trabajar sobre una base reglamentaria consensada.

 

                Para confeccionar este Reglamento, he tenido en cuenta todas aquellas reglas que por lo general son respetadas en la mayoría de los países de la Comunidad Internacional.

                El texto definitivo del Reglamento, deberá ser presentado por la Comisión cuya creación se solicita, en la próxima Asamblea General de la F.I.A.V., en su XVII Congreso Internacional.

 

                Los contenidos del REGLAMENTO INTERNACIONAL PARA EL PROTOCOLO Y LA PROTECCION DE LOS SIMBOLOS DE LOS ESTADOS se acompañan a esta Comunicación en el Anexo separado.

VIII.) CONCLUSIONES.

 

                A través de esta Comunicación, he querido transmitir todas aquellas bases y propuestas que considero necesarias para el progreso de la Vexilología y la organización de la Comunidad Vexilológica Internacional.

 

                Estoy absolutamente convencido de que con la eliminación de toda diferencia entre instituciones vexilológicas y con el reconocimiento de la "acción vexilológica" sobre la "declaración vexilológica"  de las instituciones, conseguiremos una Vexilología autónoma y cotidiana, fuertemente emparentada con las restantes Ciencias Tradicionales Emblemáticas.

 

                Estoy absolutamente convencido que a través de la agilización de los canales de comunicación entre las instituciones vexilológicas, y el establecimiento de una Comisión y de un Reglamento Internacional para el Protocolo y la protección de los simbolos de los Estados, los vexilólogos podrán  fortalecer el prestigio internacional de la F.I.A.V. y nuestra Federación podrá convertirse (deviendra) en una consejera de las instituciones y organismos gubernamentales de nuestros respectivos países en materia de Vexilología.


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LA ORGANIZACIÓN PROTOCOLAR DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES

(Publicado en la Revista "El Ceremonialista", Nro. 5, 2003, páginas 16 a 20)

Por el Prof. Aníbal Gotelli,  Director General de Relaciones Internacionales, Consulares y Cooperación del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a/c de la Dirección de Ceremonial; Presidente del Centro Interdisciplinario de Estudios Culturales -Fundación CIDEC- para el Estudio del Ceremonial, la Comunicación y las Relaciones Institucionales desde 1990. Miembro de Honor del Instituto Argentino de Ceremonial por el Emb. Jorge G. Blanco Villalta (2000) y Académico Correspondiente de la Academia Hispánica de Ceremonial (i.a.) Ha sido autor, entre otros, de los siguientes decretos: a) Decreto Poder Ejecutivo Nacional Nro. 2072/93, del  7 de octubre de 1993, que organizó el Sistema Protocolar de la República Argentina, orden de precedencia nacional, normas de interpretación, de competencia y de representación protocolar. b) Decreto Poder Ejecutivo Nacional Nro. 1574/93, del 23 de julio de 1993, que declaró al 28 de Mayo de cada año como Día Nacional del Ceremonial. Esta declaración fue, asimismo, una propuesta del Prof. Aníbal Gotelli durante la ceremonia de clausura de las 1ras. Jornadas Nacionales de Ceremonial, en 1993. c) Decreto del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires Nro. 1596/2001,  del 19 de octubre de 2001, que organizó el Sistema Protocolar de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, orden de precedencia de la ciudad, normas de interpretación, de competencia y de representación protocolar. d) Decreto del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires Nro. 1706/02,  del 18 de diciembre de 2002, que reasignó sus denominaciones históricas a la Dirección Ejecutiva y a la Dirección de Planeamiento y Producción (ex Dirección de Festejos y ex Dirección de Ornamentación) del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Autor del "Manual de Ceremonial Empresario e Institucional" (Buenos Aires, Ed. Imagen, marzo 2001).

                                                              

Cuando el actual Jefe de Gobierno porteño, Dr. Aníbal Ibarra, me puso al frente de su Ceremonial como Director General de Relaciones Internacionales, Consulares y Cooperación (7-agosto-2000), me propuse regular -de manera precisa y normatizada-  la organización, tanto del servicio protocolar como de los actos, ceremonias y demás expresiones formales públicas que se llevasen a cabo en jurisdicción de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Hasta ese entonces, no había todavía ninguna reglamentación protocolar en el Gobierno de la Ciudad. Los actos, ceremonias y demás reuniones, se organizaban de acuerdo con las viejas prácticas, usos y costumbres del antiguo ceremonial municipal, adaptándolas -de facto- a la existencia de las nuevas autoridades surgidas luego de la reforma constitucional que dio autonomía a Buenos Aires. También se utilizaban, por analogía, las normas protocolares establecidas en el Decreto 2072/93.

Me propuse trabajar en dos ejes principales de acción. El primero, una reglamentación de precedencias, de interpretación, de representación, de competencias y de coordinación protocolar, tal como ya lo había hecho en 1993 cuando en la Dirección General de Ceremonial de la Presidencia de la República redacté el Decreto 2072/93 para organizar el Ceremonial Nacional. El segundo eje, impulsar la sanción de un régimen de honores y distinciones, ya que el sistema era consuetudinario y no existía ni coherencia en su otorgamiento ni en el órgano que debía otorgar cada una de aquéllas.   

        

Debemos recordar aquí, que la Ciudad de Buenos Aires posee jerarquía constitucional de Ciudad Autónoma, y como consecuencia de esto, en ella residen no sólo los poderes públicos de la administración federal sino, además, los tres poderes públicos y todas las instituciones de gobierno de una Ciudad que ha alcanzado –desde 1996- un rango jurisdiccional intermedio entre municipio y provincia, pero bastante más cercano al de esta última.

En primer lugar, y como medida de mayor urgencia, debimos dar misiones y funciones a la Dirección de Ceremonial para enunciar y delimitar sus servicios con absoluta claridad. Dicho objetivo se cumplió con la emisión del primero de los decretos que organizaron el servicio protocolar de nuestra Ciudad, el Decreto Nro. 5/GCABA/2000.

En este decreto, hemos dejado claramente establecidas las misiones y funciones de la Dirección de Ceremonial del Gobierno de la Ciudad. Tales misiones y funciones son las siguientes:1) Determinar la normativa protocolar a seguir en la organización  de actos y ceremonias oficiales. 2) Organizar los actos protocolares y ceremonias oficiales que presida el señor jefe de Gobierno. 3) Supervisar  el orden de precedencia de las autoridades del Gobierno de la Ciudad. 4) Disponer el procedimiento  adecuado para el recibo y atención  de las audiencias  protocolares del señor Jefe de Gobierno. 5) Intervenir en la elección  de presentes para ser entregados  en compromiso  protocolares por el señor Jefe de Gobierno. 6) Diligenciar y coordinar las invitaciones cursadas al señor  al señor Jefe de Gobierno. 7) Redactar excusas, agradecimientos, felicitaciones, condolencias. 8) Llevar la correspondencia protocolar y las efemérides. 9) Coordinar con los organismos respectivos el programa de actividades  de las visitas oficiales al Gobierno de la Ciudad. 10) Análisis, tramitación, seguimiento y reclamos de Conveniencias de Asistencia, Participación o Integración de Comisiones Honorarias por parte del señor Jefe de Gobierno. 11) Análisis y emisión de excusaciones protocolares. 12) Análisis, tramitación y requerimiento de Representaciones.13) Análisis, tramitación y atención de Audiencias con personalidades, instituciones y organismos internacionales. 14) Asistir y acompañar al señor Jefe de Gobierno en actos, ceremonias, recepciones oficiales, invitaciones y audiencias protocolares que conceda. 15) Entender en la aplicación  de las normas protocolares correspondientes. 16) Intervenir en las relaciones internas y externas del Gobierno de la Ciudad Autónoma. 17) Coordinar tareas logísticas con las Direcciones Ejecutiva (ex Festejos) y Planeamiento y Producción (ex Ornamentación).

En segundo lugar, comencé a trabajar en la redacción de un decreto que sirviese para reglamentar e interpretar las precedencias, para establecer normas de representación y de competencia protocolar y, asimismo,  para dotar de mayor efectividad al servicio de Ceremonial recién organizado, a través de la conformación de mecanismos de información, de coordinación y de enlace operativo.

Fue así que, a partir del 7 de agosto de 2000, me puse a trabajar en la redacción de dicha normativa, con el objetivo de que el futuro decreto contuviese algunos requisitos básicos de viabilidad: a) Que contemplase a todas las autoridades del Gobierno Autónomo, sin exclusión de los organismos descentralizados, los organismos de control y las reparticiones fuera de nivel. b) Que contuviese instrucciones precisas de interpretación de las normas protocolares, respecto del modo de establecer las precedencias, de la representación y de la competencia protocolar. c) Que fuese una normativa protocolar sin resabios de discriminación hacia las mujeres funcionarias. d) Que se encontrase a la altura de las más modernas normativas protocolares de la comunidad internacional. e) Que estableciese un sistema de coordinación, enlace e información protocolar.   

En este orden de ideas, trabajé durante casi un año en el estudio de las reglamentaciones constitucionales e institucionales de la Ciudad de Buenos Aires, de los distintos órdenes de precedencia vigentes tanto en provincias como en ciudades autónomas y capitales, tanto argentinas como extranjeras y de los informes de distintas dependencias y organismos descentralizados y de control de la Ciudad de Buenos Aires.

Fueron casi doce meses de trabajo arduo, en el que traté de escribir un proyecto de decreto que cumpliese, no sólo con los objetivos propuestos, sino –además- con los requisitos de coordinación y de absoluta claridad explicativa que se imponen en una realidad jurisdiccional tan compleja como la de Buenos Aires, donde conviven tantos organismos de tan variada jerarquía, tanto públicos como privados, tanto nacionales como del Gobierno de la Ciudad.

Fue así que el 19 de octubre de 2001, el actual Jefe de Gobierno, firmó el  Decreto GCABA Nro. 1596/01 por el que quedó aprobado el llamado "Manual de Instrucciones Protocolares del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires".

En este Decreto se establece, en primer lugar, el Orden de Precedencia que rige en todos los actos, recepciones y ceremonias de carácter público y oficial que se celebren en jurisdicción de la Ciudad Autónoma: 1 - Jefa o Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. 2 - Vicejefa o Vicejefe de Gobierno. 3 - Presidenta o Presidente del Tribunal Superior de Justicia; Presidenta o Presidente del Consejo de la Magistratura. 4 - Ex Jefas o Ex Jefes del Gobierno de la Ciudad. 5 - Jefa o Jefe de Gabinete; Secretarias y Secretarios del Gobierno de la Ciudad; Procuradora o Procurador General; Síndica o Síndico General. 6 - Presidenta o Presidente del Ente Regulador de los Servicios Públicos; Defensora o Defensor del Pueblo. 7 - Vicepresidentas o Vicepresidentes de la Legislatura; Presidenta o Presidente de la Auditoría General.  8 - Juezas y Jueces del Tribunal Superior de Justicia; Consejeras y Consejeros del Consejo de la Magistratura; Fiscal General; Defensora o Defensor General; Asesora o Asesor General de Incapaces. 9 - Subsecretarias y Subsecretarios de la Jefatura de Gobierno; Vicejefa o Vicejefe de Gabinete del Gobierno de la Ciudad; Presidenta o Presidente del Banco de la Ciudad de Buenos Aires; Escribana o Escribano General. 10 - Presidentas y Presidentes de los Bloques de la Legislatura; Diputadas y Diputados de la Legislatura.  11 - Vocales del Ente Regulador de los Servicios Públicos; Defensoras y Defensores del Pueblo Adjuntas/os; Fiscal General Adjunta/o; Defensora o Defensor General Adjunta/o; Asesora o Asesor General de Incapaces Adjunta/o. 12 - Subsecretarias y Subsecretarios de las Secretarías del Gobierno de la Ciudad. 13 - Secretarias y Secretarios de la Legislatura; Secretarias y Secretarios del Tribunal Superior de Justicia, Secretarias y Secretarios del Consejo de la Magistratura. 14 - Titulares de Organismos Descentralizados y Autárquicos; Miembros del Directorio del Banco de la Ciudad de Buenos Aires. 15 - Directoras y Directores Generales de Centros de Gestión y Participación; Directoras y Directores Generales del Gobierno de la Ciudad.

En el Anexo del Decreto, aprobado por el artículo 2º de la normativa, establecimos el "Modo de Establecer las Precedencias" (Capítulo I), la "Representación Protocolar" (Capítulo II), la "Competencia Protocolar" (Capítulo III), el "Servicio de Información Protocolar de la Ciudad de Buenos Aires" -denominado SIPROBA- (Capítulo IV) y el "Foro Permanente de Funcionarios de Ceremonial de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires" (Capítulo V).

No voy a transcribir aquí el texto completo del Decreto sino que voy a referirme a algunas cuestiones puntuales dignas de ser mencionadas. Si el lector desea acceder al texto completo de la normativa, puede hacerlo a través del siguiente sitio Web: www.funcidec.org.ar, en el que se publica este Decreto acompañado por la normativa nacional (Dec. 2072/93).

En primer lugar, he querido dejar absolutamente en claro (Anexo, art. 1) que el Jefe de Gobierno siempre ocupa la presidencia de todos los actos, recepciones y ceremonias que se desarrollen dentro de la Ciudad, salvo que se encontrase presente el Presidente de la Nación, en cuyo caso, pasaría a ocupar -inmediata y automáticamente- el segundo lugar de la precedencia. También quise dejar aclarado de manera definitiva que en todos los actos, recepciones y ceremonias que se desarrollen en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el representante de la Presidencia de la Nación debe ocupar la inmediata derecha de la Jefa o Jefe de Gobierno de la Ciudad y es esta/e quien debe cerrar el orden de discursos. El representante de la Presidencia de la Nación debe hacer uso de la palabra inmediatamente antes de la Jefa o Jefe de Gobierno (Anexo, art. 2). Con ésto he querido que no quedase ninguna duda de que el representante del Presidente de la Nación no tiene precedencia sobre el Jefe de Gobierno de la Ciudad. Era una forma de dar solución a una vieja disputa que veníamos sosteniendo con nuestros colegas de ministerios y demás reparticiones nacionales de alto nivel, cada vez que concurría a un acto en territorio porteño un funcionario investido con la representación presidencial. Ahora, en territorio de la Ciudad, salvo el Presidente de la Nación nadie tiene mayor precedencia que el Jefe de Gobierno local, tal como ocurre en las demás provincias con cada gobernador.

En el art. 3 del Anexo, y también para dar solución a otra vieja controversia protocolar muy común en nuestro país, propuse aclarar que la ubicación subsiguiente de funcionarios en un mismo punto de precedencia, separados por ";" (punto y coma), indica su ubicación protocolar posterior. Con ello, quisimos decir que si bien todas las autoridades nombradas en un mismo punto son todos iguales en jerarquía bruta, la jerarquía neta de cada uno de ellos se decide observando quién se encuentra después de quién entre puntos y comas.

También quise dejar aclarado que ningún funcionario puede exigir una ubicación diferente a la que le fuera asignada por la Dirección de Ceremonial de la Jefatura de Gobierno (Anexo, art. 5).  Esto también sirvió para terminar con otro viejo problema. Cuando a alguien no le gustaba el lugar que le habían asignado, exigía caprichosamente su cambio de sitio. Con este Decreto, la decisión protocolar de la Dirección de Ceremonial de la Ciudad en cuanto a ubicaciones se ha convertido en inapelable.

En el art. 6 del Anexo, aclaramos la ubicación en presidencias compartidas del Jefe de Gobierno y su esposa. En estos casos, he querido dejar escrita una vieja costumbre protocolar, por la cual la esposa ocupa la derecha de su marido, compartiendo el centro métrico del dispositivo de presidencia.

Respecto del Modo de Interpretar las Precedencias diré que he buscado dejar establecidas seis (6) vías, delimitadas de acuerdo a la costumbre protocolar y a las reglamentaciones generales o particulares de cada una de las instituciones o funcionarios mencionados en el Decreto: Por Antigüedad: Ex Jefes de Gobierno (Anexo, art. 7), Secretarios de Gabinete (arts. 8 y 9), Subsecretarios de la Jefatura de Gobierno (Anexo, art. 12 y 13), Presidentes de Bloques -en caso de paridad representativa- (Anexo, art. 14). Por Orden de su Numeración: Vice Presidentes de la Legislatura (Anexo, art. 10), Directores de Centros de Gestión y Participación (Anexo, art. 24). Por Orden Interno del Cuerpo: Jueces del Tribunal Superior de Justicia (Anexo, art. 11), Secretarios de la Legislatura (Anexo, art. 19), Secretarios del Consejo de la Magistratura (Anexo, art. 21). Orden Decreciente de Representación: Presidentes de Bloques de la Legislatura (Anexo, art. 14). De acuerdo al Orden del Organismo del que dependen: Subsecretarías (Anexo, art. 18), Directores Generales (Anexo, art. 25). Orden Alfabético de sus Apellidos: Diputados (Anexo, art. 15), Miembros del Directorio del Ente Regulador de los Servicios Públicos (Anexo, art. 16), Defensores del Pueblo Adjuntos (Anexo, art. 17), Miembros del Directorio del Banco de la Ciudad de Buenos Aires (Anexo, art. 23).

Respecto de la Representación Protocolar (Capítulo II del Anexo) sólo destacaré aquí el artículo 29, en el que he podido dejar elaborados los "actos de asistencia obligatoria". En dicho artículo quedó establecido que ninguna Secretaria, Secretario, Subsecretaria o Subsecretario de la Jefatura de Gobierno o funcionario dependiente del Poder Ejecutivo de la Ciudad puede dejar de concurrir a los actos, ceremonias y recepciones a los que haya sido especialmente invitado a acompañar a la Jefa o al Jefe de Gobierno de la Ciudad. Dichas invitaciones deben señalarse con la leyenda siguiente: "INVITACIÓN DE ASISTENCIA OBLIGATORIA CONF. DEC. (número del presente Decreto) - ANEXO I - CAPITULO II - ARTICULO 29".  Con este artículo se logra que el Jefe de Gobierno se encuentre siempre debidamente acompañado por su Gabinete y otros funcionarios del Gobierno afines al acto que se organiza, máxime en los casos de las ceremonias tradicionales recurrentes, tales como el 25 de mayo, el 20 de junio y el 9 de julio.

En lo que a la Competencia Protocolar se refiere (Capítulo III del Anexo), diré que el sistema es el mismo que establecí para la Presidencia de la Nación en el Decreto 2072/93. La única nota de diferencia que habré de destacar es la inclusión del artículo 35. A fin de dar cumplimiento y operatividad efectiva a la normativa protocolar en todas las áreas dependientes de la Jefatura de Gobierno, los titulares de cada una de estas últimas deben designar un funcionario de enlace y coordinación protocolar. Dichos funcionarios tienen como función la de coordinar con la Dirección General responsable del Ceremonial de la Jefatura de Gobierno la tramitación de conveniencias y excusaciones de las invitaciones recibidas por la Jefatura de Gobierno y la organización y coordinación en sus áreas de todos los actos, ceremonias, recepciones y demás manifestaciones públicas formales a las que deba asistir y presidir la Jefe o Jefa de Gobierno o su representante. La totalidad de los funcionarios de enlace y coordinación protocolar conforman la Red de Enlace y Coordinación Protocolar del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La coordinación general de dicha Red está a cargo de la Dirección General responsable del Ceremonial de la Jefatura de Gobierno. Pero también quiero dejar en claro, que el desempeño como funcionario de enlace y coordinación protocolar no ocasiona la percepción de adicional remuneratorio alguno, y que las tareas consignadas en el decreto deben ser desempeñadas junto con las habituales asignadas al funcionario que se designe como agente de enlace.

En el Capítulo IV quedó establecido el SERVICIO DE INFORMACIÓN PROTOCOLAR DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES -SIPROBA-. El mismo se pone al alcance de todos los funcionarios de Ceremonial con sede en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, para conocimiento de cuestiones propias de la materia y para una mejor coordinación de los actos y ceremonias públicas que se lleven a cabo en jurisdicción de la Ciudad. La Coordinación General de este Servicio está a cargo de la Dirección General responsable del Ceremonial de la Jefatura de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. A través del SIPROBA se reciben y se contestan todas las inquietudes de colegas, docentes, alumnos y público en general interesados en cuestiones de Ceremonial y, además, se emite el Boletín Informativo Periódico Virtual del Foro Permanente. El primer Boletín Informativo del Foro se envió a la comunidad protocolar y a todo el Directorio Informativo SIPROBA en septiembre de 2002.

Por último, en el Capítulo V quise oficializar la creación del FORO PERMANENTE DE FUNCIONARIOS DE CEREMONIAL DE LA CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES. En este se convocan periódicamente todos los funcionarios, jefes, directores o encargados de Ceremonial, Protocolo, Relaciones Públicas o denominaciones análogas para actualización, cooperación y coordinación protocolar con sede en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. A este Foro también pueden ser convocados funcionarios, jefes, directores o encargados de Ceremonial, Protocolo, Relaciones Públicas o denominaciones análogas de otras jurisdicciones, a los mismos fines enunciados en el párrafo precedente. Del mismo modo, este Servicio está a cargo de la Dirección General responsable del Ceremonial de la Jefatura de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la que ejerce la Coordinación General del Foro. En la actualidad, la Mesa Directiva de este Foro se encuentra integrada por el suscrito, en representación de la Dirección de Ceremonial del Gobierno de la Ciudad, y por los directores de Ceremonial de la Legislatura, del Tribunal Superior de Justicia, del Consejo de la Magistratura y del Banco de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Este Foro también ha llevado adelante importantes iniciativas de capacitación y actualización profesional, de carácter libre y gratuita: las 1ras. y 2das. Jornadas Interdisciplinarias de Actualización y Prácticas Innovadoras de Gestión en Ceremonial, Relaciones Institucionales y Comunicación Organizacional en septiembre 2002 y en mayo 2003; Festejo del 10º Aniversario del Día Nacional del Ceremonial  el 28 de mayo de 2003 y Cursos de Capacitación en Gestión Protocolar Legislativa (en sede de la Legislatura de la Ciudad) desde el mismo momento de creación del Foro, tomando como propia de este último una actividad de capacitación que yo mismo había comenzado en la Legislatura de la Ciudad en el año 1997.

En materia de Reconocimientos y Distinciones de la Ciudad Autónoma, la Legislatura convirtió en Ley -finalmente- un proyecto de ley en el que trabajé también durante casi un año cuando tenía a mi cargo la Dirección de Ceremonial y Protocolo de la Legislatura porteña. Dicho proyecto, dio origen a la Ley 578, sancionada el 10 de abril de 2001.

Dicha Ley está dividida en dos capítulos. El Capítulo I está dedicado a los Reconocimientos y Distinciones que pueden ser otorgados por los Poderes de la Ciudad, y en el Capítulo II, quedaron establecidos el sistema y los mecanismos para obtener Declaraciones de Interés, tanto del Poder Ejecutivo como del Poder Legislativo de la Ciudad Autónoma.

De acuerdo con lo establecido en la Ley 578, las Distinciones en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires han quedado delimitadas a las siguientes: Visitante Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires; Huésped de Honor de la Ciudad de Buenos Aires; Ciudadano/a Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires y Medalla al Mérito. Como aporte original que hemos querido para la presente ley, hemos impulsado la inclusión en el texto normativo de una cláusula expresa de no concesión. En efecto el artículo 2 de la Ley, establece con absoluta claridad que los reconocimientos y distinciones no podrán ser otorgados a personas que hayan cometido crímenes de lesa humanidad en cualquier parte del mundo, ni a quienes hayan ejercido e impartido órdenes de represión durante las dictaduras militares en nuestro país.

De acuerdo con lo establecido en el artículo 3, la Distinción de "Visitante Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires" podrá ser otorgada a los Jefes de Estado y de Gobierno, Vicepresidentes, máximas jerarquías de las diferentes confesiones religiosas, Primeros Ministros, Presidentes de poderes extranjeros que se encuentren en visita oficial en la Ciudad de Buenos Aires y demás personalidades de jerarquía equivalente y el otorgamiento se hará mediante Decreto del Jefe de Gobierno o Declaración de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. Tendrá vigencia durante el lapso en el cual el homenajeado permanezca en la Ciudad.La Distinción consistirá en la entrega de un diploma suscripto por el Jefe de Gobierno y de una medalla de oro (cuando sea otorgada por el Poder Ejecutivo de la Ciudad de Buenos Aires), y de un diploma y de una medalla de oro suscripto por el Presidente de la Legislatura cuando es otorgada por este Cuerpo.

El artículo 4 establece las características y requisitos de concesión de la Distinción denominada "Huésped de Honor". La distinción de "Huésped de Honor de la Ciudad de Buenos Aires" podrá ser otorgada a visitantes extranjeros que se hayan destacado en la Cultura, las Ciencias, la Política, el Deporte, o hayan prestado relevantes servicios a la humanidad, haciéndose acreedores al reconocimiento general. Tendrá vigencia durante el lapso en el cual el homenajeado permanezca en la Ciudad.La Distinción será concedida mediante decreto del Jefe de Gobierno o Declaración de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires y consistirá en la entrega de una medalla de oro y un diploma suscripto por la autoridad respectiva.


Por su parte, la Ley establece que la Distinción de "Ciudadano/a Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires" será otorgada mediante ley de la Legislatura, aprobada por los dos tercios de los miembros del Cuerpo.Pueden recibir la distinción personas físicas, argentinas, nacidas en la Ciudad de Buenos Aires o que hayan residido en ella durante diez años como mínimo y que se hayan destacado por la obra y la trayectoria desarrollada en el campo de la cultura, la ciencia, la política, el deporte y la defensa de los derechos sostenidos por la Constitución Nacional y por la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires. La distinción consiste en una medalla de oro alusiva en cuyo reverso llevará impreso el Escudo Oficial de la Ciudad de Buenos Aires y un Diploma de Honor que la acredite y será otorgada por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires en la "Semana de Buenos Aires".


Como última Distinción, la Ley dispone -respecto de la "Medalla al Mérito"- que el Poder Ejecutivo mediante decreto, podrá entregar una medalla de oro al ciudadano/a que se hubiere distinguido por un acto sobresaliente o función destacada prestada a la comunidad.


Como ya había adelantado, el Capítulo II establece las características y los requisitos de las Declaraciones de Interés la Ley instituye las figuras de reconocimiento "Declaración de Interés del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires" otorgada mediante Decreto del Poder Ejecutivo de la Ciudad, "Declaración de Interés de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires" mediante Resolución de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires y "Declaración de Interés de la Ciudad de Buenos Aires" mediante Declaración aprobada por la Legislatura de la Ciudad y en los términos de su Reglamento Interno. Los temas que se refieran específicamente a un área deberán ser considerados por la Comisión de Asesoramiento respectiva, incluyéndose después de la palabra "interés" la temática correspondiente. La distinción se acreditará mediante la entrega de un Diploma. Cada Comisión Permanente de Asesoramiento de la Legislatura podrá auspiciar las actividades que hacen a temas de su área de incumbencia.


También de acuerdo con lo estipulado en la Ley 578, las Declaraciones de Interés deberán cumplir con los requisitos siguientes: a) Dar prioridad a las actividades que propendan a la divulgación, conocimiento, experiencia y extensión de carácter científico, cultural, tecnológico, deportivo, y cuyas finalidades sean de evidente interés comunitario. b)
Evaluar los antecedentes de las instituciones y entidades organizadoras y la naturaleza y finalidad de los actos. Esta evaluación estará a cargo de la Secretaría del Poder Ejecutivo o de la Comisión Legislativa, en cada caso, a las que les corresponda intervenir por razones de competencia, de acuerdo con el tipo y carácter del encuentro cuya declaración de interés se solicita.  c) Se considerará, con especial preferencia, aquellos casos de encuentros internacionales, cuando se traduzcan en un significativo aporte de enseñanza, experiencia y divulgación de acontecimientos o se derive de ellos interés y repercusión en el extranjero que permitan apreciar y conocer el nivel de desarrollo y perfeccionamiento alcanzado en nuestro país en las distintas materias y disciplinas científicas y culturales.  d) Los actos que realizan instituciones oficiales dependientes o vinculadas al Gobierno de la Ciudad no podrán ser calificadas para estas distinciones.




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ROSAS, URBANIDAD PUNZÓ.

El aspecto menos conocido de la obra reformadora llevada a cabo por Juan Manuel de Rosas es, sin duda, el referido a la modificación de las costumbres urbanas de los porteños.

(Artículo publicado en la Revista "PLAZA MAYOR", Nro. 11, septiembre/ octubre 1992, páginas 54 a 57, Buenos Aires, República Argentina)

Por el Prof. Aníbal Gotelli,  Director General de Relaciones Internacionales, Consulares y Cooperación del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a/c de la Dirección de Ceremonial; Presidente del Centro Interdisciplinario de Estudios Culturales -Fundación CIDEC- para el Estudio del Ceremonial, la Comunicación y las Relaciones Institucionales desde 1990. Miembro de Honor del Instituto Argentino de Ceremonial por el Emb. Jorge G. Blanco Villalta (2000) y Académico Correspondiente de la Academia Hispánica de Ceremonial (i.a.) Ha sido autor, entre otros, de los siguientes decretos: a) Decreto Poder Ejecutivo Nacional Nro. 2072/93, del  7 de octubre de 1993, que organizó el Sistema Protocolar de la República Argentina, orden de precedencia nacional, normas de interpretación, de competencia y de representación protocolar. b) Decreto Poder Ejecutivo Nacional Nro. 1574/93, del 23 de julio de 1993, que declaró al 28 de Mayo de cada año como Día Nacional del Ceremonial. Esta declaración fue, asimismo, una propuesta del Prof. Aníbal Gotelli durante la ceremonia de clausura de las 1ras. Jornadas Nacionales de Ceremonial, en 1993. c) Decreto del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires Nro. 1596/2001,  del 19 de octubre de 2001, que organizó el Sistema Protocolar de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, orden de precedencia de la ciudad, normas de interpretación, de competencia y de representación protocolar. d) Decreto del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires Nro. 1706/02,  del 18 de diciembre de 2002, que reasignó sus denominaciones históricas a la Dirección Ejecutiva y a la Dirección de Planeamiento y Producción (ex Dirección de Festejos y ex Dirección de Ornamentación) del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Autor del "Manual de Ceremonial Empresario e Institucional" (Buenos Aires, Ed. Imagen, marzo 2001). Primer Delegado Argentino asistente a un Congreso Internacional de Vexilología - FIAV 1995 (Varsovia, Polonia).

           

Durante los primeros años de su mandato, el Gobernador dispuso una serie de medidas tendientes a ordenar y hacer más seguro el desplazamiento de los transeúntes por las calles de Buenos Aires; las que -al parecer- mucho distaban de hallarse a la altura de la fama política y artística de la Gran Capital del Sud, tal como se la llamaba entonces a nuestra ciudad.

Entre los muchos peligros e incomodidades que perturbaban el desplazamiento de los porteños de paseo o de camino a sus obligaciones sociales o laborales, se encontraban, por ejemplo, la estrechez y suciedad de las calles. Las calles porteñas eran por demás angostas y en su mayoría de tierra, razón esta última por la cual se anegaban de tal modo en los días de humedad o de lluvia, que su tránsito y cruce resultaban en extremo peligrosos. En ellas no era raro que los transeúntes se accidentasen, ya sea cayéndose a causa de lo resbaloso de su superficie, o bien siendo embestidos por los jinetes que a todo galope atravesaban la ciudad como si se tratase de campo abierto.

No eran escasos tampoco los accidentes causados por los carruajes, tanto de pasajeros como mercantiles y fúnebres. A modo de ejemplo, resulta ilustrativo un pasaje extraído de una crónica escrita por el capitán Bond Head que relata uno de los tantos funerales al galope que cruzaban las calles de Buenos Aires. "Un día volviendo a casa en mi caballo, me alcanzó un carrito que transportaba un cadáver de un negrito casi desnudo. Galopé al costado a cierta distancia; el muchacho, con el rápido movimiento del vehículo, bailaba unas veces sobre la espalda y otras sobre el rostro, en ocasiones un brazo y una pierna salían por la barandilla y dos o tres veces realmente creí que el muchacho iba a caer del carruaje...".

 Asimismo, las calles eran en extremo obscuras ya que contaban como toda iluminación con faroles alumbrados a velas de cebo o candiles de aceite de potro. Cabe recordar aquí, que en 1823 Rivadavia había contratado el primer alumbrado a gas de la ciudad de Buenos Aires; pero manos anónimas atentaron en tres oportunidades contra las máquinas del inglés Bevans, provocando que éste desconectara finalmente su "moderno" sistema de iluminación.

Sobre este tema, un cronista inglés pone de manifiesto que "...Por el estado de las calles, a excepción de las principales, son muy ingratos los paseos nocturnos; en tiempo húmedo, hay incluso peligro, y no existen aquí coches de alquiler que salven la situación. Se tiene el proyecto de empedrar todas las calles, pero la escasez de hombres y material torna difícil la realización de este proyecto. Prescindiendo de su estrechez, las calles empredradas son semejantes a las calles de Londres, las calles sin empedrar son miserables".

No menos riesgoso para la  integridad del cuerpo y la vestimenta de los transeúntes, resultaba el desplazamiento por las veredas. Estas últimas eran de ladrillo o de piedra, altas y muy estrechas; tan estrechas que no cabían en ellas dos personas andando a la par.

Tan angostas eran que los pequeños acostumbraban a marchar por ellas de uno en fondo. Cuando una señora iba a misa con sus hijos, por ejemplo, los últimos caminaban delante, iniciando la fila el menor y cerrándola el mayor, seguidos por la madre, y ésta a su vez por su sirvienta, que era la encargada de llevar la manta que usarían todos para arrodillarse en el templo.

Achicaban aún más la superficie útil de las veredas las llamadas "rejas voladas" y los postes que de tanto en tanto las jalonaban para evitar que las invadiesen los caballos y carruajes.

Las rejas voladas sobresalían más de un cuarto de vara de la línea de edificación, hecho éste que, sumado a la escasa iluminación, provocaba no pocos accidentes a los transeúntes. Tal como acreditan algunos testimonios periodísticos de la época, no era raro que algún paseante se rompiese un brazo o hasta perdiese uno de sus ojos al embestir desprevenidamente una de tales rejas.

Más y mayores complicaciones aún sobrevenían cuando se encontraban dos personas o contingentes de personas que circulaban en la misma vereda, ya que ninguno de ellos se avenía a bajarse de ella para ceder el paso. Las riñas y conflictos se multiplicaban y el desorden se fue acentuando con el correr de los años.

A partir de 1823 comenzaron a utilizarse en Buenos Aires los famosos peinetones "gigantes", introducidos al país, y luego fabricados aquí, por el comerciante castellano Manuel Masculino.

Estos accesorios, de desproporcionadas dimensiones, fueron rápidamente adoptados por las porteñas, quienes competían en la complejidad de sus calados, adornos y medidas.

Hay que tener en cuenta que, con el advenimiento de la moda victoriana y la adopción de los miriñaques, los vestidos de las señoras no sólo ocupaban todo el ancho de las veredas, sino que a veces llegaban a descender de estas últimas, continuando sobre el barro de la calle.

El desplazamiento de los porteños por las veredas, también se veía perturbado por la utilización generalizada de las burlas e insultos callejeros, por parte de jóvenes y vagos que solían sentarse en las veredas frente a las puertas de las pulperías. No era raro que muchos de estos personajes bebiesen hasta quedar dormidos sobre la vereda, o se reuniesen en plan de contar picardías o proferir obscenidades, por lo que muchas veces las damas y caballeros debían descender a la calle con los consiguientes peligros que ello entrañaba, según lo hemos visto.

Pero, sin lugar a dudas, las molestias más vulgares y violentas que sufrían los transeúntes de Buenos Aires eran las que debían padecer en épocas de Carnaval. Las calles se convertían entonces en verdaderos campos de batalla, ya que los tradicionales juegos de agua solían degenerar en ominosos excesos.

Un testigo de la época describe así las peculiares características del Carnaval porteño: "Llegado el Carnaval se pone en práctica una desagradable costumbre: en vez de música, disfraces y bailes, la gente se divierte arrojando cubos y baldes de agua desde los balcones y ventanas a los transeúntes y persiguiéndose unos a otros de casa en casa. Se emplean huevos vaciados y llenos de agua que se venden en las calles. A la salida del teatro en Carnaval, el público es saludado por una lluvia de huevos. Las fiestas duran tres días y mucha gente abandona la ciudad en este tiempo, pues es casi imposible caminar por las calles sin recibir un baño ( . . . ) Más de una vez, al pasar frente a un grupo de ellas (las mujeres) he recibido un huevo de agua en medio del pecho. Quienes por sus ocupaciones deben transitar por la calle salen resignadas a soportar el baño. Tampoco se divierten los extranjeros. Un armador inglés, recién llegado, fue saludado con un cubo de agua. No teniendo noticias de la costumbre, el hombre recogió unos ladrillos y juró que no dejaría un vidrio sano en la casa. Fue difícil apaciguarle...".

Para reencauzar las costumbres y poner fin a la peligrosidad que entrañaba el tránsito corriente por las calles de nuestra ciudad, Juan Manuel de Rosas dispuso el dictado de una serie de reglamentos y edictos ordenadores que, al menos durante su mandato, devolvieron a Buenos Aires su tranquilidad y buen todo tradicionales.

Entre las medidas adoptadas, deben destacarse las siguientes:

1- Los conflictos que provocaba el tránsito peatonal por las veredas porteñas llevaron a Rosas a ordenar el dictado de un reglamento para organizar el desplazamiento de los transeúntes. En dicho reglamento se establecía que la prioridad de paso correspondía a quien marchara por la mano derecha y, además, que quien trayese la pared a su izquierda y disputase el paso al que le trae a su derecha, sería considerado como agresor en la contienda.

Disponía, asimismo, que las mujeres, sacerdotes y funcionarios del Gobierno que trayesen sus distintivos  visibles, tendrían prioridad de paso en la vereda, sea cual fuere el sentido de su marcha.

Por último, el reglamento establecía el orden de paso de las parejas que se encontraban en una vereda, disponiendo que ambos caballeros debían descender a la calzada mientras que la dama que llevaba la pared a su izquierda debía ceder la marcha a la que la llevase a su derecha.

2- Para terminar con las burlas y groserías que debían soportar los transeúntes porteños, Juan Manuel de Rosas instruyó a su Jefe de Policía para que emitiese un reglamento penalizándolas con la mayor severidad posible.

De tal modo, el 8 de mayo de 1836, don Benjamín Victoria firma un edicto en el que se establecía que todos aquellos individuos  que fuesen oídos en la vía pública profiriendo palabras obscenas o descorteses  serían destinados al servicio de las armas en los cuerpos de línea del ejército por el término de cuatro años.

Respecto de los jóvenes y muchachos, la pena consistía en destinarlos a puestos de tambores y trompas  en los mismos cuerpos del ejército, con recomendación para que "no se les afloje ejercicio tarde y mañana", a fin de que fuesen corregidos "en un vicio tan perjudicial para la sociedad".

Del mismo modo, este edicto destinaba a tambores y trompas a los muchachos que se encontrasen por las calles y demás lugares públicos jugando a "la canita, hoyito, changuita, montoncitos, o en alguna otra cosa de mal entretenidos".

3- Para poner fin a las molestias que causaban a los transeúntes los violentos festejos del Carnaval, el Gobernador Rosas dispuso en 1844 la eliminación lisa y llana de dicha Fiesta.

El decreto, dictado el 22 de febrero, y cuyo texto reproducimos aquí íntegramente, resulta de valor inestimable para todo aquel que desee comprender el espíritu y valores que animaban la urbanidad porteña de entonces.

                Las consideraciones en que dicho decreto fue fundado y su cuerpo dispositivo son los siguientes:

 "Las costumbres opuestas a la cultura y al interés del Estado suelen pertenecer a todos los pueblos o épocas. A la autoridad pública corresponde designarles prudentemente su término.

Con perseverancia ha preparado el Gobierno por medidas convenientes este resultado respecto a la dañosa costumbre del juego de Carnaval en los tres días previos al Miércoles de Ceniza; y considerando:

Que esta preparación indispensable ha sido eficaz por los progresos del país en ilustración y moralidad.

Que semejante costumbre es inconveniente a los hábitos de un pueblo laborioso e ilustrado.

Que el tesoro del Estado se grava y son perjudicados los trabajos públicos.

Que la industria, las artes y elaboraciones en todos respectos sufren por esta pérdida de tiempo en diversiones perjudiciales.

Que redundan notablemente perjuicios a la agricultura y muy señaladamente a la siega de los trigos.

Que se perjudican las fortunas particulares y se deterioran y ensucian los edificios de las ciudades por el juego sobre las azoteas, puertas y ventanas.

Que la higiene pública se opone a un pasatiempo del que suelen resultar enfermedades.

Que las familias sienten otros males por el extravío indiscreto de sus hijos, dependientes o domésticos.

Por otras y estas consideraciones, el Gobierno ha acordado y Decreta:

Art. 1º- Queda abolido y prohibido para siempre el juego de Carnaval.

Art. 2º- Los contraventores sufrirán la pena de tres años destinados a los trabajos públicos del Estado. Y si fuesen empleados públicos, serán además privados de sus empleos.

Art. 3º- Comuníquese, publíquese e insértese en el Registro Oficial".

Este es un aspecto poco conocido de la obra de gobierno de Juan Manuel de Rosas, y sobre el que pocos historiadores se han adentrado.

Sea cual fuere la posición desde la cual se analice este período de la historia argentina, no podrá dejar de reconocerse la originalidad y la resolución del Gobernador por sanear las costumbres públicas de los porteños; las que al parecer se habían tornado por demás inciviles. La contribución de Rosas a la configuración de una urbanidad netamente nacional, empero, no duró más  de lo que duró su gobierno; ya que quienes le sucedieron en el poder, se inclinaron por la adopción de costumbres sociales más acordes a la etiqueta clásica de factura franco-austriaca.


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MI ¿UN UNIVERSO CEREMONIAL NUEVO O UNA CYBER-GEOGRAFÍA DE LA ESTAFA?.
 
¿Sabe usted la diferencia que existe entre las Micronaciones
y los Estados de Fantasía?
¿Tienen validez en Argentina los estudios de Ceremonial y disciplinas conexas avalados o certificados por universidades virtuales?
¿Puede llamarse "monarca en el exílio" quien nunca gobernó?
¿Son legítimos y legales las embajadas y los títulos nobiliarios otorgados por pseudo-monarcas?
Todas estas respuestas y muchas más en esta Investigación Exclusiva realizada durante todo el año 2003 del Prof. Aníbal Gotelli ® (*)
(* Ley 11.723).

Publicado en la Revista "El Ceremonialista", Nro. 7, febrero 2004, pags. 18 a 22; y Nro. 8, abril 2004, pags. 21 a 26.
Por el Prof. Aníbal Gotelli, Director General de Ceremonial y Planeamiento Ejecutivo del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, ex Director General de Relaciones Internacionales, Consulares y Cooperación del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a/c de la Dirección de Ceremonial, el Coordinador de Protocolo de la Presidencia de la Nación, entre otros destinos funcionales. Presidente del Centro Interdisciplinario de Estudios Culturales -Fundación CIDEC- para el Estudio del Ceremonial, la Comunicación y las Relaciones Institucionales desde 1990. Miembro de Honor del Instituto Argentino de Ceremonial por el Emb. Jorge G. Blanco Villalta (2000) y Académico Correspondiente de la Academia Hispánica de Ceremonial (i.a.) Ha sido autor, entre otros, de los siguientes decretos: a) Decreto Poder Ejecutivo Nacional Nro. 2072/93, del 7 de octubre de 1993, que organizó el Sistema Protocolar de la República Argentina, orden de precedencia nacional, normas de interpretación, de competencia y de representación protocolar. b) Decreto Poder Ejecutivo Nacional Nro. 1574/93, del 23 de julio de 1993, que declaró al 28 de Mayo de cada año como Día Nacional del Ceremonial. Esta declaración fue, asimismo, una propuesta del Prof. Aníbal Gotelli durante la ceremonia de clausura de las 1ras. Jornadas Nacionales de Ceremonial, en 1993. c) Decreto del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires Nro. 1596/2001, del 19 de octubre de 2001, que organizó el Sistema Protocolar de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, orden de precedencia de la ciudad, normas de interpretación, de competencia y de representación protocolar. d) Decreto del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires Nro. 1706/02, del 18 de diciembre de 2002, que reasignó sus denominaciones históricas a la Dirección Ejecutiva y a la Dirección de Planeamiento y Producción (ex Dirección de Festejos y ex Dirección de Ornamentación) del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Autor del "Manual de Ceremonial Empresario e Institucional" (Buenos Aires, Ed. Imagen, marzo 2001). Primer Delegado Argentino asistente a un Congreso Internacional de Vexilología - FIAV 1995 (Varsovia, Polonia),i.a.

 

1. Introducción.

A falta de territorios por descubrir, a falta de reyes legítimos que los condecoren y de órdenes caballerescas que los incorporen, muchos han optado por crear cyber-órdenes de caballería, cyber-instituciones, cyber-dinastías reales en el exilio y micronaciones virtuales, en las que para conseguir cartas-patentes, ciudadanía, pasaportes o embajadas virtuales, sólo hace falta contar con una simple conexión telefónica.

Toda esta aparición desenfrenada de cyber-condecoraciones, cyber-caballerías, cyber-casas reales "en exilio" y micronaciones vituales, ha dado origen a la conformación -a nivel internacional- de un complejo repertorio de normas de Ceremonial cyber-institucional, cyber-caballeresco y micronacional y, además, de construcciones protocolares de tal magnitud, que han llegado a provocar una verdadera confusión entre los ceremonialistas de nuestro país, quienes se encuentran desconcertados por los auspicios, patronatos y altos patrocinios, que reciben algunas actividades profesionales y de capacitación impartidas en nuestro país, de parte de reyes, emperadores, nobles, países y órdenes caballerescas que no encuentran en ninguna enciclopedia ni en ninguna genealogía de aquilatada seriedad.

Tal como comúnmente se los caracteriza, las instituciones, las condecoraciones, las casas reales, las órdenes caballerescas y los países virtuales o micronaciones, no necesitan de un territorio, ni siquiera de una ubicación lógica del mismo: puede ser una plataforma abandonada en aguas internacionales, la corteza terrestre sumergida bajo el mar, aldeas incrustadas en el territorio de países verdaderos o la suma de metros o de hectáreas que conforman la vivienda de sus creadores y sus amigos de aventura.

Hoy en día, la oferta de nacionalidades, que ya alcanza varias centenas de países, se multiplica hasta el infinito; son las Utopías que Tomás Moro no alcanzó siquiera a soñar, las coronas y las naciones inexistentes que encontraron una forma de manifestarse más allá de los confines del papel.
A diferencia de lo que sucedía antiguamente, la aparición y las luchas endógenas y exógenas de las nuevas colonizaciones, las nuevas caballerías y las nuevas casas reales "antiguas" no ha sido sangrienta, pero la traición, la estafa y el engaño persisten en ellas con la misma, o aún mayor intensidad.
Ya no se trata de "asuntos de estado", sino de una forma simple para ganar dinero. La ciudadanía se compra y con ella es posible la adquisición de toda la gama de documentos oficiales: pasaportes, cartas de inmunidad diplomática, licencias para conducir, bonos de gobierno, placas para automóviles, títulos universitarios, permisos para operar líneas aéreas y títulos de nobleza, por mencionar algunos.
Por ejemplo, en el Dominio de Melquisedeck la ciudadanía se adquiere con una "donación" de diez mil dólares. O en su defecto se puede estudiar Filosofía en su Universidad (la Universidad del Dominio de Melquisedeck) por sólo 6500 dólares. Si solamente se interesa en adquirir estampillas de uno de estos países, Hutt River ofrece cada una de éstas por sólo 20 dólares. Un catálogo "indispensable para un buen filatelista", aseguran. Los títulos de nobleza también están disponibles para el que tenga la cartera abierta. Duques, Condes, Caballeros, por sólo cinco mil dólares. En Araucania (Reino de un francés que pretende la Patagonia Argentina y Chilena) los títulos son simbólicos, "hasta que el Reino obtenga reconocimiento oficial".
Si la venta de documentos "verdaderos"- inútiles más allá de la página web respectiva de cada país- no es suficiente para el "sano" ejercicio de las arcas nacionales, hay alternativas poco ortodoxas: lavado de dinero, venta de "inmunidad diplomática" a criminales, etiquetación falsa de productos, solicitud de préstamos bancarios para "inversión pública", y el más acabado de todos los ejemplos, tráfico ilegal de armas.
Una de las micronaciones que peor fortuna ha tenido es Sealand: "ciudadanos" y "diplomáticos" suyos se han visto involucrados en todo tipo de operaciones ilegales, a pesar de que su fundador, Roy Bates, se declara ajeno a ello y trata de explotar su "territorio" - localizado en una explataforma de guerra localizada en el Mar del Norte, a menos de 2 mil kilómetros de Inglaterra - mediante una paraíso fiscal para operadores de Internet.
Los pésimos "ciudadanos" de Sealand comienzan con el estadounidense Andrew Cunanan, asesino de Gianni Versace, continúan con los españoles Francisco Trujillo y Juan Sabino Martínez Montaner, que intentaron comprar armamento pesado a Rusia para luego venderlo en África, y finalizan con los alemanes Friedbert Ley y Torsten Reineck, sospechosos de fraudes y lavado de dinero en su país natal.
No siempre son los "ciudadanos" corrientes los que cometen tropelías. David Korem, fundador del Dominio de Melquisedeck, es sospechoso de múltiples fraudes en Estados Unidos y autoridades de ese país lo investigan de manera permanente, aunque todavía no le han podido comprobar nada.
La mayoría de las micronaciones buscan un reconocimiento oficial. Para ello esgrimen todo tipo de argumentos. Desde bíblicos, mitológicos y religiosos hasta tratados y leyes internacionales con una forzada interpretación.
El Principado de Sealand es "soberano" porque la ex plataforma de guerra que lo alberga está en aguas internacionales y en el momento de su ocupación llevaba más de 20 años abandonada.
Pero el más espiritual es el fundamento místico del Dominio de Melquisedeck. Goza de una "eterna soberanía" que le conceden las "Sagradas Escrituras hebreas y cristianas" sobre islas desconocidas y anónimas en las que nunca ha estado nadie pero que "están ahí", según los testimonios que dice conocer David Korem.
Pero debe quedarnos en claro que ninguna de sus órdenes caballerescas, monarquías en el exilio y las micronaciones cuenta con reconocimiento diplomático de países verdaderos, de casas reales histórico-legítimas o de instituciones internacionales legítimas. Cómo un paliativo a este contratiempo, los reinos en "exilio", las cyber-órdenes de caballería y las micronaciones ya establecen relaciones diplomáticas entre ellas y cuentan con varios organismos multinacionales al mejor estilo de la ONU. Recientemente ha aparecido en nuestro país alguno que otro "embajador" de alguno que otro país o monarquía "en exilio".

Hoy en día, el repertorio de "creaciones" es realmente vasto y, por demás, en extremo variopinto; verificándose a nivel internacional la proliferación de un sistema de pseudo-estados, pseudo-órdenes caballerescas y pseudo-casas reales en "exilio" que han dado origen a un complejísimo entramado de construcciones protocolares difíciles de entender pero que, al ojo del que no entiende, resultan sumamente atractivas. Conocemos muchos colegas ávidos de colgar en su cuello algunos collares cuyo origen desconocen. Y, lo que es peor aún, a muchos parece no importarles de dónde provienen, ya que resultan tan pomposas las denominaciones y los títulos que reciben y que por otra vía no obtendrían, que aceptan dichos honores de buen grado y hasta animan a otros colegas a sumarse a esta nueva caterva de nobilísimos cybernautas del delirio y la ilegitimidad.


 
2. De micronaciones, cyber-órdenes, cyber-monarcas y otras ficciones por el estilo.
Para que toda esta cuestión quede clara al lector, vamos a comenzar por definir cada una de las ficciones encontradas en la Web.

Las micronaciones (también llamadas "países-maqueta", "contra-naciones", "estados efímeros" o "cyber-naciones") son comunidades de individuos con ideas semejantes, comúnmente iniciadas como cyber-hobby doméstico y sin reconocimiento oficial alguno por parte de la comunidad internacional organizada. Estas micronaciones tienen jefes de estado, gabinetes, símbolos, constituciones, nobles, pasaportes y celebran tratados, todo ello, sin ningún valor internacional legítimo. Son en realidad, en muchos casos, juegos de rol de mayor sofisticación, y la mayoría de ellos, sin pretensión alguna de legalidad por parte de sus creadores o de quienes los juegan.

Las micronaciones como hobby doméstico, comenzaron a desarrollarse con más fuerza a partir del surgimiento del estado de Ely-Chaitlin, en California (U.S.A.), en los años 60, fundado por Marc Eric Ely. Más tarde, en 1979, bajo influencia de Ely, el joven Ben Madison (que contaba entonces con sólo 13 años) fundó en la ciudad de Milwaukee un país cuyo territorio era su propia casa: el actual cyber-reino de Talossa. Durante la década de 1980, proliferaron las micronaciones en Australia, Nueva Zelandia, Estados Unidos y Europa. Con la aparición y el crecimiento de la Web, muchas micronaciones comenzaron a inter-comunicarse y comenzaron un proceso de gran proliferación y de integración regional e internacional. En 1992 fue fundada la primera micronación de América Latina, fue en el Brasil y su nombre es el de Porto Claro. Su fundador, Pedro Aguiar (un niño de Río de Janeiro que por entonces tenía 10 años), divulgó su país en la Internet y a partir de 1996 aparecieron numerosísimas micronaciones nuevas que tomaron el modelo "portoclarense" para organizarse y darse a conocer.

Las cyber-órdenes caballerescas, las cyber-monarquías "en exilio" y las cyber-instituciones son una forma más sofisticada de instalación de grupos pseudo-legítimos a nivel internacional y de su inclusión a nivel nacional en muchos países de la comunidad internacional. Estos son grupos de individuos que ocultan la ilegitimidad de sus títulos, orígenes, pretensiones dinásticas y titulaciones "internacionales" ocultando la verdad, sólo diciendo una parte de ella o bien, forzando genealogías e historias nacionales o regionales. Son grupos que no declaran estar jugando un juego de rol cibernético, sino que precisamente ocultando su origen espúreo -o al menos en extremo dudoso- se lanzan a cooptar incautos, a vender cursos, a ofrecer condecoraciones o a otorgar títulos nobiliarios con el objetivo de conformar una especie de pseudo-secta laica que termina siendo una especie de "corte real" para algunos personajes que no se resignan a haber nacido en una república.

Analizaremos primero las micronaciones. Del largo y profundo análisis que hemos hecho sobre este tema, hemos encontrado una cantidad de 201 micronaciones, casi todas ellas con completísimas, bien presentadas y atrayentes páginas Web. Hay muchas más en la Internet, pero no hemos podido consultar sus páginas para dar aquí con seguridad sus detalles de existencia y organización. Cláudio de Castro asegura que su número llega casi a 300.

Por nuestra parte, las micronaciones que hemos encontrado en la Web son las siguientes:
Abaco (Free Nation of), Aeldaria (Empire of), Aerica (Empire of), Akhzivland (State of), Alameigh (Principality of), Almadrabã, La (Grand Duchy), Almazonia (State of), Al-Muhanmin (Islamic Republic of), Alphistia (State of), Amador (The People's Republic of), Amerada (Republic of), Anahuac (New Empire of), Anodyne (Republic of), Ansconia (Republic of), Antverpia (The Islamic Republic of), Aquitânia (Kingdom of), Aranien (Republic of), Araucania and Patagonia (Kingdom of), Arteñya (Democratic Republic of), Astoria (Kingdom of), Athenian (Republic), Atlantica (Imperial Republic of), Atlantis (Nation of), Atlantium (Empire of), Attera (Federation of the Imperial States of), Augustinia (Commonwealth of), Avalon (Independent Nation of), Aveshria (Kingdom of), Babkha (Kingdom of), Bahoudii (Kingdom of), Baja Arizona (Republic of), Bannesled (Kingdom of), Barnstorvia (Kingdom of), Benveria (Kingdom of), Bergonia (Republic of), Betzgranitzburg (Grand Duchy of), Borovnia (Kingdom of), Bravia (Kingdom of), Brunão (Kingdom of), Burnisia (State of), Caledonia (Principality of), Campos Bastos (Republic of), Carenia (Kingdom of), Carlonia (Kingdom of), Cascadia (Commonwealth of), Castellania (Principality of), Celestial (Empire), Clipperton (Principality of), Comanica (Empire of the Island of), Conch Republic (Republic), Coralland (United Kingdom of), Corvinia (Sovereign Principality of), Cristobal (Serene Principality of), Crowsnest Pass (Principality of), Cruciform (Sovereign Order of the Sword), Cryonica (Principality of), Cyber Yugoslavia (Variable constitution), Cyberia (Commenwealth of), Cherusken-Isonomia (Democracy of), Chokonya (State of), Dabulieqie (United Net Kingdom of), Descrete (Kingdom of), Drullische (Empire), Eagleland (Princedom of), Econia (Democratic Republic of), Eldorado (Micronation of), Elgaland-Vargaland (Kingdom of), EnenKio (Kingdom of), Erinton (Democracy of), Falkenberg (Kingdom of), Farran Eayst (Principality of), Fartland (Anarchist Government of), Feianova (Anarcho-Syndicalist Commune of), Fira (People´s Republic of), Flanders (Republic of), Freedonia (Principality of), Freelonia (Sultanate of), Frobnia (People´s Republic of), Garabond (Independent State of), Gelbes Reich (Empire), Glennsylvania (Principality of), Glib Room (Empire of), Grognardia (Grand Duchy of), Gruver and Prussia (Empire of), Hamudistan (State of), Haren (Grand Duchy of), Hassmoria (Virtual Republic of), Henosia (Empire of), Hesperia (Empire of), Hillsborough (Vice Royalty of), Hiperborea (Micronation of), Homeland (Monarchy of), Hutt River Province (Principality of), Ibrosia (Great Commonwealth of), Imperial Jahn (Empire of), Island, The (Genial State of), Isodimos (Community of), Istvanistan (Republic of), Jamtland (Republic of), Justus Township (Country of), Kajsteranij (Republic of), Kamberra (Kingdom of), Kaputistan (Dependent Republic of Bible-devoted Communists), Kató (Theocracy and Empire of the Nations of), Kauptistan (State of), Kelterspruf (Cordial Kingdom of), Kerguelon (Kingdom of), Kiseenia (Great United Kingdom of), Kle, Freistaat (Free State of), Kyrolonia (Free Protectorate of), Ladonia (Republic-Monarchy of), Laputa (Free Republic of), Lassaria (National Authority of), Lautenia (State of), Lucastan (Republic of), Lusitania (Principality of), Lykosha (Monarchy of), Lyrica (Republic of), Llome (Republic of), Madawaska (Republic of), Malídia (Free Kingdom of), Malliticus (Kingdom of), Mallorca (Federal Republic of), Marat Idar (Kingdom of), Marelian Empire (United Provinces of the), Mariana Republic (Republic), Martian (Government in Exile - Gobierno de Marte en el Exilio), Maya Republic (Republic), Medea (Federative Republic of), Melchizedek (Dominion of), Merovingia (Kingdom of), Minbari (Federation), Minerva (Republic of), Molossia (Republic of), Montsegur (Gay Nation of), Monvainia (Empire of), Morac-Songhrati-Meads (Republic of), Morovia (Kingdom of), Mosquito Shore (Nation of), Murriet (Republic of), Nautica (United Kingdom of), Neuvelle (Republic of), New America (Democratic State of), New Australia (State of), New Etruria (Democratic Republic of), New Pacific (Principality of), Newfiveland (United Anarchic Monarchy of), Nikhedonia (Kingdom of), Nord-Norge (Free State of), Nova Arcadia (Principality of), Nova Econia (Kingdom of), Nova Roma (Republic of), Numidia (Kingdom of), Nutopia (Conceptual Country of), Occusi-Ambeno (Sultanate of), Oceania (State of), Oceanus (State of), Odecia (Kingdom of), Orange (Republic of), Oscania (Confederation of), Oua-Dai (Democratic Republic of), Pacary (Micronation of), Pacifica (Empire of the Realm of), Patria (Mental State of), Pendronia (Kingdom of), Ponferrata (Democratic Republic of), Port Colice (Commonwealth of), Porto Claro (Kingdom of), Prifarrd (Royal Freehold of), Promethia (Free State of), Purple Bunny Federation (Federation), Q'attera-Macusiaa (Rasinate of), Quatloosia (Netdom of), Racktidan (Empire of), Rainbowisland & Montana (The United Empire of), RandLand (Kingdom of), Ratelon (Democratic Union of), Raven (Republic of), Reunião (Holy Empire of), Riesenguthland-Ellermark (Kingdom of), Roadkills-R-Us (United States of), Rugen Reich (Republic of), Rumbiana (Republic of), Ruritarian Republic (Republic of), Saint Paul (Kingdom of), Saint-James (Republic of), San Serriffe (Frobnian Territory of), Sandaria (Co-Principality of), Sarmatia (Principality of), Sealand (Principality of), Sedang (Kingdom of), Serendip (Principality of), Silvania (Kingdom of), Sinon (Ultramarine Empire of), Somtovia-St.Papinian (United Zoe Katholike Patriarchate of), Southumberland (Principality of), Sperone (Lordship of), Strathclyde (Kingdom of), Swaenenburgh (Kingdom of), Taemoe (Sovereign Principality of), Talossa (Kingdom of), Tarsicia (Kingdom of), Telusia (People's Democratic Republic of), Terra Firma (Republic of), Tetiti (Maori Kingdom of), Textor (State of), Thalassa (Democracy of), Thord (Glorious Kingdom of), Tierra del Mar (Republic of), Tir Na Nog (Free Prepublic of), Torhavn (Kingdom of), Triparia (Kingdom of), Trobanto (Provincial Union of), União (Kindom of), Unitia (Democratic Republic of), URSP (Union of the Socialistic People's Republics), Utopia (United Provinces of), Vanesia (Sovereign Order of), Veshault (Republic of), Vinland (Republic of), Virtuelle (Republic of), Vivaldia (Republic of), Vulcanien (Sunny Paradise of), Westerland (Holy Empire of), Wildwood (Hegemony of), Wolfenstein (People's Republic of), Xliponia (Kingdom of), Yevolkian (Free State of), Youkali (Sovereign Republic of), Zzanduria (Country of), Zugesbucht (Principality of).

Todos estos cyber-estados dicen contar con su propio presidente, soberano, dictador o titular de poder ejecutivo con denominación y potestades similares a los de las naciones reconocidas. Además cuentan con una constitución o estatuto análogo, embajadores, tratados con otras cyber-naciones, planos ideales con división política y localización de ciudades virtuales, embajadores, publicaciones, periódicos, boletín oficial y newspaper virtual. Además tienen ministerios. Respecto de este tema, sería interesante contar un poco aquí al lector cómo se conforma un gabinete de estas micronaciones. Tomamos como ejemplo uno que nos pareció más acorde con el carácter virtual, onírico y lúdico de las micronaciones: el gabinete del Reino de Homeland.

El Orden de Precedencia del Gabinete de Gobierno del Reino virtual de Homeland se conforma de la siguiente manera: el Monarca, el Vice Presidente, la Primera Dama, el Secretario Privado del Monarca, el Ministro de Etica, Moral y Confianza, el Ministro de la Internet o Virrey, el Ministro de Propaganda, el Ministro de las Dimensiones, el Ministro del Espacio, el Ministro del Café, el Ministro de la Dominación, el Ministro de las Conspiraciones, el Ministro de la Crítica, el Ministro de Cultura, el Ministro de la Moda, el Ministro Dorado (o del Oro), el Ministro de Manga (dibujo animado estilo japonés), el Ministro de la Estética, el Ministro Responsable por los Derechos de los Chanchos, el Ministro de los Paisajes, el Ministro del Amor, un Embajador en Dublin (Irlanda), un Consejero en Asuntos Islámicos, un Líder Espiritual de la Secta Extraoficial del Reino y un Agente Secreto.

También estas micronaciones generan un sistema protocolar propio. Por ejemplo, el Imperio de la Reunión, cuyo cyber-soberano virtual es Claudio I, casado con "su majestad imperial" la emperatriz consorte Roberta, tiene publicado en su sitio Web un complejo sistema de normas protocolares. He aquí dichas normas: "Maneras de dirigirse a personas con títulos nobiliarios", "Ceremonia de elección del día para la solemnidad de coronación de un nuevo emperador" y "El uso de medallas, honras y condecoraciones".

A su vez, numerosas micronaciones se han agrupado en una serie de "organismos internacionales", a la manera de las Naciones Unidas. Algunos de los "organismos internacionales" de microciudades que hemos encontrado en la Web son los siguientes: Dutch Geo Fiction Association (fundada en 1984); League of Secessionist States -LOSS- (fundada en 1995); League of Unrecognized Nations -LUN- (sd); Assembly of Micronations (fundada en 1995); International Council of Independent States -ICIS- (fundado en 1984); Intermicronational Federation (sd); United Micronations Organization -UMO- (fundada en 2000); International Micropatrological Society (sd); League of Monarchist States (fundada en 1998); Microstates International House (fundada en 1998); Association of Oneiric Nations (sd); United Association of Micronations (sd); United Micronations (fundada en 1997); Unrepresented Nations & Peoples Organisation (fundada en 1991); United Federation of Independent Democratically Governed City States (sd); League of Micronations -LOM- (sd).

Además de un complejo cyber-repertorio protocolar, este intrincado entramado de organizaciones cyber-nacionales y de cyber-relaciones internacionales, ha dado origen a un complejo sistema normativo cyber-internacional que ha terminado constituyendo una especie de cyber-Derecho Internacional Público y una teoría pseudo-científica del micronacionalismo virtual: la Micropatriología, uno de cuyos doctrinarios más reconocidos es el francés Fabrice O´Driscoll, presidente del "Instituto Francés de Micropatriología" y autor del libro "Ils ne siègent pas à l´ONU", es decir, "Ellos no tienen una banca en la ONU".

Del estudio que hemos hecho en este punto en particular, y luego de haber analizado pormenorizadamente la mayoría de las organizaciones micronacionales y sus múltiples inter-relaciones, podemos establecer una primera clasificación formal del movimiento micronacional, a la que arribamos luego de haber leído las primeras conceptualizaciones que hicieron hace ya algún tiempo Claudio de Castro, Fabrice O´Driscoll y Erwin S. Strauss, entre otros.

a) Micronaciones Derivativas. Ellas se conforman únicamente de elementos reales: sus miembros utilizan sus nombres verdaderos, la nación se localiza -por lo general- donde vive su líder o fundador y su historia comienza a partir de su fundación, sin ningún elemento ficticio.

b) Micronaciones Modelistas. En ellas se mezclan elementos ficticios y reales, sus miembros pueden usar pseudónimos, la localización de la cyber-nación puede ser cualquier lugar del globo terrestre, sin necesidad de que un ciudadano de aquélla deba vivir en alguna localidad determinada o en el sitio en el cual se declara la localización de la micronación. Suelen adoptar historias ficticias hasta el día de su fundación, y a partir de ahí comienzan a escribir su verdadera historia. Los modelistas tienen plena noción de que están practicando un hobby, una simulación, una especie de "pais-modelismo", tal como ocurre con los practicantes del ferromodelismo, el automodelismo o el aeromodelismo.

c) Micronaciones Peculiaristas. Son casi completamente ficticias. Sus miembros suelen asumir varios personajes, inclusive no humanos, su localización suele ser en otro planeta y hasta puede ser en otra dimensión y su historia es siempre fantástica.

d) Micronaciones Virtualistas. Son las que a pesar de poder contener cualquiera de las características anteriores, son creaciones nacionales absolutamente irreales o virtuales. Son aquellas que más claramente se advierten como verdaderos juegos virtuales de rol on line.

e) Micronaciones Individualistas. Son las que están formadas por una sola persona. Son las denominadas "one-man nations".

f) Micronaciones Concretistas. Son las que han recibido algún tipo de reconocimiento o permiso de cierta autonomía o mantenimiento de cierta organización tradicional querida por un grupo de los habitantes que se encuentran dentro de un país, región o ciudad determinados, y que vota en consulta popular para ello. El ejemplo más claro de esta categoría es el Principado de Seborga, ciudad de Italia que cuenta con un Príncipe pretendiente de su Corona por elección popular y que batalla legalmente para obtener su total independencia.

De esta clasificación, las micronaciones más difundidas y más activas, y por ende, las que mayormente son confundidas por los incautos con países reales, son las micronaciones modelistas. El caso más activo y con mayor presencia internacional y mediática de micronación modelista es el Sacro Imperio de la Reunión (Reuniao) del que ya hemos destacado su meticulosa organización protocolar virtual.

El "Sacro Imperio de la Reunión" (Sacro Imperio de Reuniao) fue fundado en 1997 por Cláudio André P.R. de Castro, quien hoy se presenta internacionalmente como "S.M. el Emperador Cláudio I" y un grupo de cinco amigos que lo acompañaron en su aventura. En la actualidad, esta micronación cuenta con más de 900 "ciudadanos" y de acuerdo con el último censo llevado a cabo por su "gobierno" cerca de 200 de aquéllos se encuentran plenamente activos e inscriptos en los foros virtuales de discusión del sitio Web micronacional. Su "gobierno" en principio fue de carácter absoluto, pero luego parece haber evolucionado hacia formas más democráticas de administración, debido a la presión "democratizante" de sus ciudadanos cibernautas. El Poder Moderador de Reunión se encuentra en cabeza del Emperador y del Lord Protector, que es su asesor directo. El funcionamiento de esta micronación está regulado por su "Sagrada Constitución" que ya recibió algunas "enmiendas" por parte del Premier (Jefe del Gobierno) y del "Egregio Consejo Imperial del Estado", que es su Poder Legislativo. Este microestado hasta sufrió también una "revolución" al estilo clásico, ya que uno de los fundadores del país y ex "Desembargador Imperial" (Jefe del Poder Judicial) encabezó la llamada "Intentona Duardista", luego de que intentara -sin éxito- manipular los resultados de una cyber-elección en beneficio de su cyber-partido político. El Imperio de Reunión publica también un "Manual del Ciudadano" que regula las relaciones internéticas de los cyber-ciudadanos del país. Reunión es la micronación de la que más menciones hemos encontrado en la prensa escrita brasileña (ya que Brasil es la sede real donde vive su fundador y monarca) e internacional: VEJA (BRASIL), INTERNET BR (BRASIL), SUCESSO ON-LINE (BRASIL), WEBGUIDE (BRASIL), VISÃO (PORTUGAL), JORNAL DO BRASIL (RJ-BRASIL), O DIA (RJ-BRASIL), O CORREIO POPULAR (SP-BRASIL), DIÁRIO DE PERNAMBUCO (PE-BRASIL), FOLHA DE S. PAULO (SP-BRASIL), O ESTADO DE SÃO PAULO (SP-BRASIL), A TARDE (BA-BRASIL), LA LIBERÁTION (FRANÇA), LE MONDE (FRANÇA), LE QUOTIDIEN (ILHA DE REUNIÃO), THE NEW YORK TIMES (EUA), ASIAN TIMES (TAIWAN) y LA REPUBBLICA (ITÁLIA).

Realizada ya una primera aproximación al estudio de las micronaciones como realidad política virtual, vamos ahora a realizar el estudio del segundo fenómeno que se encuentra en auge en la Internet y que ha comenzado a penetrar en nuestro país con una increíble y pertinaz virulencia. Tal es el fenómeno de las cyber-órdenes caballerescas, las cyber-monarquías "en exilio" y las cyber-instituciones de carácter religioso o académico y que tanto están confundiendo el universo y el trabajo cotidiano de nuestros ceremonialistas.

Bien sabemos los ceremonialistas que las órdenes caballerescas históricas y de origen tradicional legítimo son grupos de individuos nobles o ennoblecidos por la Iglesia, por un monarca o por un señor feudal legítimos, que se asociaban bajo una estricta y casi monástica forma de vida para proteger a los peregrinos y defender las conquistas cristianas en Tierra Santa. En el siglo XIV, cuando las órdenes monástico-militares originales estaban buscando una nueva misión tras la pérdida de Tierra Santa, los reyes comenzaron a crear sus propias órdenes, copiando en parte a aquellas órdenes originales, pero con una finalidad diferente: blindar su propia nobleza. Ejemplos de unas y otras son las Ordenes de Santiago, Calatrava, Alcántara, Montesa, San Juan, Santo Sepulcro, San Lázaro, Toisón de Oro, etc..

Por otra parte, asimismo, sabemos que las monarquías históricas y legítimas "en exilio" son Casas Reales e Imperiales cuyos monarcas debieron abandonar su país a causa de una revolución popular o de un golpe de estado. Son Casas Reinantes en el exilio, por ejemplo, las de Grecia, Rumania, Albania, Bulgaria, Italia, Egipto, Pahlavi de Irán, Selassie de Etiopia, entre otras.

Por último, también sabemos los ceremonialistas que las instituciones legalmente constituidas y con actividades válidas y legítimas son aquellas que han sido creadas de acuerdo con las normativas legales vigentes en nuestro país, como empresas privadas o entidades civiles sin fines de lucro, con resolución debidamente obtenida en la Inspección General de Justicia y con actividades autorizadas, o al menos reconocidas, por la autoridad nacional o provincial de aplicación correspondiente. Si son instituciones extranjeras, deben estar legalmente constituidas en su país de origen, y si ofrecen actividades de cualquier tipo, y sobre todo de capacitación, dichas actividades deben estar reconocidas por la autoridad nacional y provincial de aplicación en cada caso en particular.

Fijadas estas premisas de análisis, nos queda ahora por analizar algunos de los fenómenos que han aparecido últimamente en el universo cotidiano de los ceremonialistas argentinos.

Desde hace un tiempo a esta parte, los profesionales, funcionarios, docentes y estudiantes del Ceremonial de nuestro país, hemos comenzado a leer con insistencia la aparición de ciertos "ilustres personajes" que dan "lustre", "patrocinio" y "auspicio" a varias actividades de capacitación, perfeccionamiento y actualización protocolar en Argentina, y /o que presiden de manera honoraria instituciones, condecoraciones o celebraciones protocolares en nuestro país.

Aquí mencionaremos tres casos paradigmáticos:

a) CASA TIBERIANA DOBRYNIANA DE ROMA Y RUSIA. En este caso, su representante internacional se presenta como S.A.I.R. il "principe" don Antonius II Giulio Cesare Claudio Augusteo Tiberio d'Angelo Dobryniano di Roma e di Russia. Jefe de Nombre y de Armas don Antonius II, por derecho derivado de Sus Augustos Abuelos "jure sanguinis" (por derecho de sangre), y se encuentra plenamente legitimado para ejercitar todas las prerrogativas de la propia Dinastía: desde el "Jus Maiestatis" (derecho de majestad) hasta el "Jus Honorum" (el derecho de los honores). VII Soberano Magno Maestro Supremo ("Magnus Magister Supremus") y Pontífice Máximo de las Ordenes Dinásticas: Imperial Orden de la Milicia Cesárea Romana; Sacra Orden Imperial de los Caballeros Augustos; Imperial Orden Ecuestre de la Corona de Roma y de la Ortodoxa Corona de Rusia; Imperial Orden Angeles Templarios de Santa María de Magdala y de Santa Helena de Bizancio; Orden Troyana Militar de los Cavalieri Dardanidi; Orden Militar de los Caballeros del Sacro Imperio Romano; Orden Soberana de San Juan de Jerusalem - rama de los Caballeros Rusos de Malta; Gran Maestre General de la Orden Sacro Imperial Hospitalaria de los Caballeros de los Padres San Pío y San Antonio; Príncipe Imperial del Imperio Romano, Príncipe Imperial del Imperio Bizantino; Príncipe de Dardania; Gran Duque de Rusia; Príncipe de Dobrynia; Príncipe de Bitetto; Príncipe de Bojano; Rey de Alba Longa; Rey de Roma; Patricio Romano; Rey de Bretaña, Rey de Francia; Príncipe de Egipto; Señor del Sannio y del Bierno del Sacro Imperio Romano; Gran Vicario del Sacro Imperio Romano; Duque Longobardo de Benevento y Spoleto; Conde Soberano Normando de Boscopopoli e de Alifana; Gran Duque de Valdimir, Moscú, Nòvgorod, Pskov, Smolènsk, Tver’, Jugoria, Perm’, Vjatka, Cernigov, Rjazan, Volozk, Rscev, Bjalsk, Rostòv, Jaroslavl, Kiev, Beltz; Príncipe Imperial, Bey y Kan de Enez; Príncipe Real de Dinamarca, Noruega, Francia, Bulgaria, Galizia, Polonia; Gran Príncipe de Cujavia, Cujavia, Curlandia, Livonia, Lituania, Estonia, Mazovia y Somogizia; Príncipe Soberano de Novogrudek, Ostrog, Slonim, Czartorijsk, Kukejnoss, Rohaczov, Ghertzikij, Dmitrov, Kholm, Volinia y otras Regiones; Príncipe y Señor de Novlenskoje, Tmutarakhàn, Peremyszl, Terebolv, Zvenigorod, Maczwa, Bosnia; Zar de los Khanatos de Kazan y de Astrakhán; de Georgia, de Semaca y de la Siberia; Príncipe Feudal de Riga; Drutzk, Wczyz, Peresonitza, Gorodetz, Wyszgorod, Glukhov, Cuja, Medziboz, Debreczin y otros dominios; Príncipe Palatino de la Iglesia Ortodoxa Eslava; Inca del Perú; Duque de Valencia, de Aragón y de Castilla; Duque de Pernambuco y Marqués de las Azores; Duque de Troya, de Tebas y de Corinto; Conde de Guarda de Montego; Conde Palatino de Antioquía; Marqués de Romania; Emir de Bamyian de Afgania Paropamisia; Patricio de Modena; de Asís y de Trevi; Patricio Napoleónico de Chieti; Noble de los Barones de Cameli-von Kamel de los Príncipes de Bohemia y de los Príncipes Bonaparte; Patricio de la Santa Iglesia Romana de Viterbo y de Cortona; Noble de la Santa Romana Iglesia de Turín di Sangro; Soberano Pretendiente al Trono Imperial Romano Universal, al Trono de Bizancio y al Trono de Kiev y de Moscovia; Caballero Gran Cruz de Justicia con Gran Collar de la Orden Ecuestre Apostólica de San Jorge de Borgoña; Caballero de Gran Cruz de Justicia de la Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de Acre y de Santo Tomás; Caballero de Gran Cruz de Justicia de la Orden Militar y Hospitalario de San Juan de Jerusalem; Comendador de Justicia y Vice Canciller Hereditario de la Orden Militar Real Portuguesa de Nuestra Señora de la Concezione de Vilavisosa; Comendador de Justicia y Consejero Patricio de la Orden Militar y Hospitalaria de Santa María de Belen; Gran Balí Comendador de Justicia del Soberano Orden Militar de San Julián el Hospitalario d´Acaia; Gran Vicario Hereditario Comendador de Justicia de la Orden Militar Valenciana de los Caballeros del Cid; Caballero de Gran Cruz y Gran Collar de la Orden del Águila de Epiro; Gran Cruz de la Orden Católica de los Caballeros de San Clemente; Gran Cruz de la Real Compañía de la Orden de Santa María de Las Mercedes; Gran Cruz de Estamento de Hijosdalgos del Nuevo Reino de Granada; Gran Cruz con Gran Collar de Justicia de la Soberana Orden Dinástica de Granada; Gran Cruz con Gran Collar de Justicia de la Soberana Orden Dinástica de los Caballeros Normandos; Caballero Palatino Hereditario; Gran Cruz de la Soberana Orden Jerusalemitana (de Jerusalem) de Malta de los Caballeros del Krac; Gran Cruz de la Deutscher Ritterorden Saint Georg; Gran Cruz de la Internationaler Deutscher Militarorden (Ordo Teutonicorum); Gran Cruz del Ritterschaft Zu Eufordia; Gran Inquisidor del Parlamento de la Caballería Cruzada; Gran Collar de Justicia de la Soberana y Real Orden de la Corona de Susiana y Venerable Orden de los Ambrosini; Gran Cruz de Justicia y Gran Consejero de la Orden Soberana de Caballería de Santa Elizabeth; Gran Cruz de Justicia de la Real Orden de las Benditas y Santas Cruzadas; Miembro del Sacro Concilio de los Exarcas Apostólicos de los Arias; y un largo etcétera. Rector y Presidente "ad vitam" (vitalicio) del "Imperial Genius Institut - for Intelligent Science" (Instituto del Genio Imperial para la Ciencias Inteligentes) de investigación biogenética y cultura histórica antigua (Italia); Lord Presidente y Gran Mariscal "ad vitam" (de por vida) de la Confederación Tradicional "Gran Oriente Monárquico - Orden Monárquica del Meditarráneo) (Italia); Jefe del Primer Gobierno Monárquico Romano y Ruso; Príncipe Senatus dei Patres; Embajador y Gobernador Honorario de la PLM - Polska Liga Monarchistyczna (Krakòw); Miembro de la « Pontificia Accademia Tiberina » y de la “Legion d’Oro” de Roma - Presidente Honorario del Comité de Consulta Cultural del Consorcio Internacional Universidad del Mediterráneo (Damaso, Italia); Presidente Honorario de la Federación Internacional Body Builder's Union of Italy (trad. "Unión de los Fisico-culturistas italianos"); Colegiado Correspondiente y Medalla al Mérito Centro de Estudios Históricos en Derechos Humanos Diego de Torres y Moyachoque Cacique de Turmequé (Santiago De Tunja); Mención de Honor en Periodismo de la República de Colombia; Miembro Legitimista de la Asociación Legitimista Francesa en Colombia Luis XX; Presidente Honorario y Docente en Parapsicología de la Diandra University (California, USA); Presidente Honorario del Juzgado Heráldico para el Derecho de Nobleza, como supremo órgano de vigilancia internacional. Asimismo, manifiesta tener el rango de General del Cuerpo de Voluntarios de Asistencia y Paz y Supremo Gran Maestre Honorario para los Asuntos Internacionales y Diplomáticos y -como si todo hasta aquí fuera poco- Ministro de la Investigación Científica de la Soberana Corona de Susiana; Primer Presidente Honorario de la Organización Humanitaria de la Diandra University "Médicos por la Vida" y Gran Inquisidor Científico Honorario sobre "Alte Energie Biologiche del Mondo Vivente" (trad. "Altas Energías Biológicas del Mundo Viviente"). (Fuente consultada: www.imperialclub.net).

b) CASA IMPERIAL DE LOS LASCARIS-COMNENOS DE BIZANCIO. El representante internacional de esta "casa" es H. I. R. H. PRINCE THEODORE IX, Gran Protector de la Casa y Gran Maestre de la Orden de San Constantino el Grande Este "príncipe" se proclama heredero del Trono de Bizancio y su "familia imperial" reclamó hace algún tiempo el trono de Grecia. Tiene designados "consejeros" de su "corte" y además, "embajadores", exarcas y representantes en varios países del mundo. Además, este "príncipe" preside una "universidad", la IPHBAU, o International Philo-Byzantine Academy and University. (ver: http://www.new-byzantium.org/).

c) CASA REAL DE SUSIANA.
El representante internacional es el italiano Giuseppe Ambrosini, quien se autoproclama "Su Majestad Real e Imperial Tammaritu III Yosef. Principe Real Giuseppe Ambrosini, Rey Teocrático de Elam, Rey de Susiana, Príncipe Gran Maestre de la Soberana Orden de la Casa de Susiana, Depositario del Derecho y Pretendiente del Real y Teocrático Poder del Viejo Reino de Susiana de los Elamitas; "por dereho" Miembro del Sagrado Consejo de los Apostólicos Exarcas de los Arias; Gran Caballero del Sacro Romano Imperio; Príncipe de las Benditas y Santas Cruzadas; Venerable Exarca "Propietario" de Susiana; Duque de Asgard, Duque de Santa Catalina de Cantabria; Conde de Thusa, Barón de Ginosa, Noble Palatino, Duque de la Divina Providencia, Caballero Comendador de Nuestra Señora de Ricorp; Caballero Comendador de Vilanova i la Geltríu; Gran Collar de la Real Corona de la Gran Gothia. (Fuente consultada: www.susianadiandra.org)

Basta con leer, aunque más no sea de manera superficial, la catarata de "títulos" y "dignidades" de los titulares de las "nobles casas" que hemos comenzado a descubrir en nuestro país, para colegir que nos encontramos frente a títulos, dignidades, órdenes y condecoraciones de dudosa o nula legitimidad. Los títulos, dignidades, órdenes y condecoraciones antedichos no aparecen reconocidos en ninguno de los registros internacionales usuales en la materia. No figuran en los repertorios de órdenes y condecoraciones, ni en los registros de órdenes caballerescas tradicionales, ni en los de las Casas Reales actualmente en ejercicio y menos aún, en el histórico "Almanaque del Gotha", registro siempre actualizado y siempre irrefutable de las monarquías y las casas nobiliarias legítimas que se publica desde 1763. Bien sabemos los ceremonialistas que esta publicación ha sido siempre el registro más influyente e inobjetable a nivel internacional.

El caso más paradigmático es quizás, en primer lugar, el del supuesto emperador pretendiente de Rusia y de Roma, Augusto Tiberio d´Angelo "Dobrynia de Rusia y Roma". No se puede ser pretendiente al trono imperial de Rusia, porque ya existe una Familia imperial legítima pretendiente al trono de Rusia: es la Romanoff, que tiene un Jefe de Familia que está vivo y con todos sus derechos históricos legal e internacionalmente reconocidos. En segundo lugar, nadie puede arrogarse ser heredero de la corona imperial de Roma. El imperio occidental fue disuelto en 476, luego de varios emperadores que no tenían relación familiar entre si, por lo que no puede alegarse pretender un trono que nunca perteneció a la familia del que lo reclama. Además, este señor se proclama Príncipe Real de Dinamarca, Noruega, Francia, Bulgaria, Galizia, Polonia. Si este señor -como él mismo lo declara- fuese príncipe real directo de tantas Casas Reales, debería ser -si fuese en verdad un príncipe- el personaje más importante de la Realeza Europea. Sin embargo, este señor no figura en ningún lado, no lo conoce nadie, ni lo reconoce nadie. Sólo recibe honores, condecoraciones y títulos nobiliarios de pseudo reyes y pretendientes imaginarios, tan imaginarios como él mismo. Además se proclama rey de Britannia: ¿Acaso no hay una reina legítima que gobierna en el Reino Unido (la ex Britannia de los romanos) que se llama Isabel II, de la Casa de Windsor, Sajonia-Coburgo y Gotha?. Se proclama "príncipe de Egipto", pero bien sabemos que la única familia principesca de Egipto es la que desciende del rey Faruk, familia que está todavía vigente y tiene su cabeza visible viviendo en Europa. Se proclama "rey de Francia". ¿Este señor no sabe que la Corona de Francia tiene dos pretendientes legítimos: uno por la casa de los Capetos y otra por la casa de los Borbones: el Conde de París y Luis XX Alfonso de Borbón?. No creo que lo desconozca. Además más arriba se proclama como "Príncipe de Francia". Pero, ¡¿cómo es ésto?!, ¿es príncipe de Francia o es rey de Francia?. Se proclama "príncipe Inca del Perú": ¿puede ser capaz de semejante falacia?. Si, es evidente que sí. ¿Debemos nosotros convalidar tanta falacia?. No, es evidente que no. ¿Inca del Perú?. ¿Se imagina el lector a este señor como descendiente de sangre legítima de nuestros Incas?. Este punto no resiste el menor de los análisis. También dice ser Duque de Troya, de Tebas y de Corinto. ¿Cómo es posible que alguien resulte heredero de coronas extinguidas hace miles de años?. Es más, son ciudades y comunidades desparecidas prácticamente desde la Edad Antigua. Dice ser "Soberano Pretendiente al Trono Imperial Romano Universal". No se puede ser soberano si no se tiene soberanía. Si alguien pretende un trono, es porque ha perdido la soberanía, es un concepto elemental de Derecho Público. Se proclama caballero de Malta y de muchas órdenes más. Bien sabemos que sólo existe una orden legítima por cada denominación histórica. Basta con ver el repertorio de órdenes ilegítimas y no reconocidas por Italia, Francia o la Santa Sede, como para ver que este señor "príncipe" las tiene prácticamente todas, muchas las ha recibido de manos de "colegas de aventura", tales como el señor de Covadonga o el señor de Susiana, por nombrar sólo algunos. Pretende también el trono de Bizancio. Pretende el Trono de Kiev y de Moscú, los únicos pretendientes legítimos posibles son los descendientes de la Casa Romanoff. Cabe destacar en este punto que un simple y elemental estudio heráldico del escudo de armas de la Casa Imperial de Romanoff, repito única pretendiente legítima posible del trono de Rusia, incluye los escudos -en las alas del águila que soporta el conjunto- las armas de Moskova (Moscú), Kazan, Polonia, Taurida, Kiev, Astrakan, Siberia, Georgia y Finlandia. Destaco entonces que Kiev y Moscú no pueden ser pretendidas por ninguna persona que no fuese heredero legítimo de la Casa de Romanoff. Además se pretende duque de Valencia, de Aragón y de Castilla. ¿Acaso no sabe este señor que los únicos "señores" legítimos de Valencia, de Aragón, de Castilla, de Cataluña, de Asturias y de León son los reyes de España?. ¿No sabe, acaso, que D. Juan Carlos de Borbón es el único señor posible legítimo de tales territorios?. Si, yo particularmente creo que lo sabe. Además dice ser miembro de la Asociación Legitimista Francesa en Colombia Luis XX. Aquí esto ya es insólito. En su afán por escribir pertenencias curriculares no ha reparado en que acaba de escribir lo imposible. Dice ser rey de Francia. Dice ser príncipe de Francia. Ahora bien. En este último punto se proclama miembro de una Asociación "Legitimista". Por definición y por objetivo fundacional histórico, una asociación "legitimista" es una institución cuya función es la de proclamar internacionalmente los derechos dinásticos de la Casa de Borbón a la corona de Francia, en cabeza de su actual heredero Luis XX Alfonso de Borbón. ¿Qué clase de rey de Francia es éste señor "Dobrynia" que se inscribió como miembro de una asociación que sostiene la candidatura como rey de otra persona que no es él mismo?. ¡Cuánta locura, por Dios!. El "Legitimismo" es la corriente dinástica que sostiene para la posible futura corona de Francia la herencia de la Casa de Borbón, y no de "Dobrynia de Rusia y Roma". Como si todo ésto ya no fuera poco, se proclama también Presidente Honorario y "Docente en Parapsicología" de la Diandra University, una institución virtual que preside el Rey de Susiana, otro colega de aventura, y a la cual ya le dedicaremos un capítulo aparte más abajo. Como si fuera todavía poco, también dice ser "ministro de la Investigación Científica" de la Soberana Corona de Susiana. Un pretendiente al trono no tiene gabinete, sólo los gobiernos en el exilio lo tienen. Si fuese cierto que Giuseppe Ambrosini que lo nombró ministro es el descendiente legítimo de los reyes elamitas de Susa no estaría jamás técnicamente en el exilio, y por lo tanto no puede tener gabinete. Además una Corona que no reina no es soberana y por lo tanto no puede tener soberanía. Y todavía más, ¿cómo puede ser que sea rey de un país y ministro de otro?. ¿Dónde queda el "orgullo nacional" de este soberano que actúa como funcionario servil de "otro rey"?. Y además no podemos dejar de resaltar que se autoproclama como "Gran Inquisidor Científico Honorario sobre las Altas Energías Biológicas del Mundo Viviente", ¿qué engendro es éste?. No puedo dejar de terminar sin resaltar que incluye en su currículum, como supuesto "rey" el "galardón" de ser Presidente Honorario de la Federación Internacional Body Builder's Union of Italy (trad. "Unión de los Fisico-culturistas italianos").

¡Y qué decir de la Casa "Imperial Lascaris-Comnenos de Bizancio"!. Mientras me hallaba terminando esta investigación, llegó a mi conocimiento un revelador sitio web acerca de estos "príncipes" de Bizancio. Dicha página contiene un excelente artículo de un investigador de falsas dinastías y falsas órdenes de caballería, llamado Guy Stair Sainty, quien en su sitio: http://www.chivalricorders.org/royalty/fantasy/lascaris.htm, hace un excelente estudio acerca de cómo una familia sin abolengo, pero con ansias de figuración y estirpe social, deforma su historia y hasta su apellido para reclamar un trono que jamás les perteneció legítimamente. En efecto, nos cuenta Stair Sainty que en dos artículos publicados en 1954 por la Revista "Hidalguía", el desaparecido Dr. José María de Palacio y de Palacio, marqués de Villareal de Alava, se ocupó de hacer públicas las primeras informaciones acerca de la ilegitimidad de los pseudo-príncipes de Lascaris. Debemos tener en cuenta, señala Stair Sainty, que estos "príncipes de Bizancio" aparecieron "llamativamente" hacia 1920 cuando se estaba discutiendo el futuro de la Monarquía de los griegos, razón por la cual, se presentaron como herederos de la tradición real de los helenos. En su investigación, el marqués de Villarreal descubrió que quien en su época se hacía llamar "príncipe Eugenio Lascaris Comnenus Paleologo, duque de Atenas, era realmente un abogado español, realmente llamado Eugenio Lascorz y Labastida. Lascorz es un apellido vasco cuyo lazo con la antigua Casa de Bizancio no pudo jamás ser legítimamente probada. Villarreal publica que el antepasado más reciente que pudo encontrarse de don Eugenio, era Alonso Lascorz y Cerdan, de la ciudad de Plan, Huéscar, quien fue a su vez el padre de Victoriano Lascorz y Abad (muerto en 1886y), quien a su vez fue padre de Manuel Lascorz y Serveto (muerto en 1906), quien a su vez fue padre del auto-proclamado "príncipe" Eugenio. Los documentos originales que acreditan el bautismo de Eugenio Lascorz se encuentran guardados en la iglesia de Nuestra Señora del Pilar, libro 19 de Bautismos, folio 338, y su inscripción civil de nacimiento se encuentra en los archivos municipales de Zaragoza bajo el número 2, del 26 de marzo de 1886, libro 38, folio 104. Fue entonces que, ya crecido, Eugenio pareció encontrarse a disgusto con sus modestos orígenes, y decidió que su apellido "Lascorz" era una corrupción española del apellido "Lascaris" y el 16 de marzo de 1917 obtuvo la "rectificación" de la partida de nacimiento de su padre. Eugenio, luego, se casó el 17 de enero de 1920 con Nicasia Justa Micolau y Traver Blasco y Margell. En el registro eclesíastico dice que dicho Eugenio era hijo de "Manuel Lascorz (ó Lascaris) y Serveto". Eurgenio y María fueron padres de varios niños a los que le dieron nombres de origen griego y, además, inscribieron directamente como Lascaris: Teodoro (actual "heredero" de la Corona de Bizancio), Constantino, Alejandro, Juan Arcadio (actual "gran maestre" de la "orden" de San Eugenio de Trebizonda), Elena y Sofía. No contento con todo ello, también Eugenio solicito la corrección de la inscripción de nacimiento de su hermana y del casamiento de sus abuelos. No obstante ello, según Villarreal y Stair Sainty, en documentos que aún se conservan, consta que el hermano de Eugenio, es decir, Lorenzo Lascorz y Labastida, estudiante de medicina, fue inscripto, tanto a su nacimiento como en el momento de su muerte, con sus apellidos originales. Eugenio mandó publicar varias "genealogías" de su familia, en las que trataba de forzar la historia de manera tal que un obscuro trabajador domiciliado en Plan, cerca de Huéscar, terminó siendo el "heredero" de Bizancio. Así, el padre y el abuelo de su padre se convirtieron (por esa primera genealogía), de Alonso Lascorz a "príncipe Teodoro Lascaris, Porfyrogénito" (1761-1819) y de Victoriano Lascorz a "príncipe Andrónico Teodoro Lascaris, alias Victorio (sic)". No contento con ello, en una segunda genealogía publicada en 1947, la pobre mujer de Victorio, pasó de ser Raimunda Seveto y Ballarán a ser "Irene Comnena Cantacuzena", supuestamente nacida en Tsalónica e hija de Demetrios Esteban Comneno y de Maria Cantacuzena. Todos estos y muchos otros más detalles se encuentran prolijamente descriptos y refutados por el excelente trabajo de Stair Sainty, y cuya lectura recomiendo en su totalidad.

 
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PALABRAS DEL PROF. ANÍBAL GOTELLI DURANTE EL ACTO DE INAUGURACIÓN DE LAS 3ras. JORNADAS

INTERDISCIPLINARIAS DE ACTUALIZACIÓN Y PRÁCTICAS INNOVADORAS EN GESTIÓN DE CEREMONIAL,

RELACIONES INSTITUCIONALES Y COMUNICACIÓN ORGANIZACIONAL.
27 de mayo de 2004

Señores Colegas de la Mesa Directiva del Foro Permanente,
Señora Directora General del Centro Cultural General San Martín, Lic. María Victoria Alcaraz,
Señores Coordinadores que me acompañan en la gestión, Doña María Laura Arnejo y Don Alejandro Capua,
Colegas, futuros colegas,
Señoras y Señores,



Introducción y bienvenida.

 

Una vez más, (la 3ra. desde la creación del Foro Permanente de Funcionarios de Ceremonial), debo darles la bienvenida a una nueva edición de nuestras Jornadas Interdisciplinarias de Ceremonial, Relaciones Institucionales y Comunicación Organizacional.

Y vuelvo a hacerlo, comprobado que nuestras Jornadas ya se han convertido (indiscutiblemente) en el mayor encuentro anual de los ceremonialistas y los organizadores profesionales de reuniones, los OPR, de la República Argentina.

Y digo que se han convertido en el mayor encuentro anual de nuestra actividad por varias razones.


Temática.

En primer lugar, por su Temario.

Porque nuestras Jornadas no abordan temáticas trilladas y agotadas.

Por el contrario, cuando elaboramos su temario tuvimos nuevamente en cuenta que las temáticas sean realmente innovadoras, actualizadoras y, sobre todo, que nos permitan un abordaje interdisciplinario, y dentro de los más altos estándares profesionales, de las mejores herramientas de la Gestión Protocolar.

Podrán ver que no hemos repetido temas ya tratados en Jornadas anteriores.

Hemos renovado absolutamente el contenido y el enfoque del temario, diferenciando de manera clara y didáctica tres esferas de prática, actualización y capacitación profesional.

Un segmento, lo hemos dedicado a la Logística Protocolar y las Técnicas de Organización Formal.

En este segmento serán abordadas temáticas referentes a:

La técnica y la problemática de las Delegaciones Extranjeras.

Las técnicas receptivas y honoríficas aeroportuarias para la recepción de personalidades y comitivas.

Nuevas tendencias nacionales e internacionales en materia de Vexilología.

La coordinación de las ceremonias civico-eclesiásticas

Y hablaremos también sobre Ceremonial y Logística Organizativa Protocolar Aplicada, en la que abordaremos específicamente la organización profesional de un Servicio Protocolar, con sus misiones y funciones.

Otro segmento, lo hemos dedicado a la Imagen y la Comunicación Institucional, Personal y Corporativa.

En este segmento, abordaremos técnicas y problemáticas de:

La Imagen Corporativa,

La Imagen Personal y Profesional,

La Imagen Gráfica Institucional

Y la Comunicación Institucional relacionada con el Ceremonial.

Y, finalmente, contamos con un segmento específicamente dedicado a la Práctica Profesional. Para ello, organizamos un nuevo taller de Práctica Profesional o de Clínica Protocolar, en el que no solamete podrán adquirirse o actualizarse conocimientos, sino además, en el que podremos poner fin a algunas dudas que tengamos o en el que podremos descubrir vicios en la aplicación de las normas, las herramientas o los dispositivos de Gestión Protocolar.

En definitiva, estas Jornadas vuelven a tener un temario coherente y conductivo, pero sobre todo, interdisciplinario.

Un temario que vuelve a asegurar y consolidar el prestigio de estos encuentros.

Gracias a su Temario, estas Jornadas son -nuevamente- el claro paradigma de lo que debemos hoy entender por Ceremonial, una Disciplina Técnica Organizativa y Comunicacional, una Logística de acción cotidiana y de aplicación práctica pura,

en la que no hay lugar para la frivolidad, la estrictez inamovible o las construcciones teóricas con que quieren tentarnos algunas aventuras académicas de capacitación.

Ratifico lo que he dicho más de una vez, con la misma vehemencia que lo he dicho siempre:

Una vez más, queremos dejar en claro, que los Ceremonialistas y los Organizadores Profesionales de Reuniones de la República Argentina, somos comunicadores vocacionales, somos logísticos y debemos ser hombres y mujeres altamente tecnificados.

Con esta idea, organizamos -año tras año- estas Jornadas, y así elaboramos su Temario.


Aquí nadie hablará de teoría pura,

ni de medallas y condecoraciones que aquí nadie usa y cuya historia puede leerse en cualquier manual de Phalerística o Medallística.

ni de dispositivos ideales concebidos para otras geografías y otras realidades tan lejanas a nosotros.

Todos los temas que vamos a tratar son concretos, de aplicación directa en nuestra labor profesional.


Gratuidad.

También estas Jornadas son el mayor encuentro de Ceremonial de cada año, porque no son un encuentro cerrado, en el que se haga diferencia entre los que pueden pagar una cuota de inscripción y los que no pueden pagarla.

Conozco bien la problemática de los profesionales y los estudiantes del Ceremonial de nuestro país.

Recorro muy seguido nuestro territorio, año tras año, desde hace ya muchos años.

Conozco los niveles salariales de nuestro sector.

Conozco los esfuerzos económicos que deben hacer nuestros colegas y nuestros estudiantes para venir desde sus provincias a la Ciudad de Buenos Aires.

Son casi veinte años de profesión y de actividad académica y todo este tiempo he tomado la firme convicción de que estos grandes encuentros deben hallarse al alcance de todos, para que todos puedan adquirir los mismos niveles de conocimientos y sobre todo, ya que la nuestra es una Disciplina Comunicacional, para que todos podamos conocer y hablar el mismo Lenguaje Logístico.

En esta firme convicción me acompañan los demás integrantes del Foro Permanente y así, hemos podido incorporar estas Jornadas a las múltiples ofertas de capacitación y actualización profesional que ponemos al alcance todas y de todos, con la única exigencia de la vocación y el interés por capacitarse, mejorar y profesionalizarse.

Estas Jornadas son gratuitas como, también son gratuitas otras ofertas de capacitación protocolar que hemos encarado en la Ciudad de Buenos Aires:


La Capacitación Protocolar Legislativa,

Los Ciclos de Conferencias Temáticas. Este año, el Ciclo -con forma de Seminario Internacional- se encuentra dedicado a las Relaciones Interculturales y al Ceremonial y la Vida Social de 10 diferentes culturas. En el Ciclo actual, se han inscripto casi 200 personas.

Las Visitas Guiadas Situacionales con conferencias especiales sobre Organización Protocolar de la Ciudad de Buenos Aires.

Y además, como viene ofreciéndose desde 1995, la Carrera Terciaria Oficial, Pública y Gratuita de Ceremonial, a través del CENT 22, de la Secretaría de Educación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Respecto de esta última Carrera, diremos que hemos logrado nuevamente que los alumnos del CENT 22 puedan justificar su inasistencia a clase para poder venir a estas Jornadas y además, hemos comenzado a trabajar con varias cátedras de la Carrera para llevar a cabo actividades conjuntas para ofrecer a sus alumnos.

Por ello, quiero agradecer especialmente aquí a la Directora de Educación Superior del Gobierno de la Ciudad, Lic. Graciela Morgade, que ha firmado su disposición del 23 de marzo de 2004 que justifica las inasistencias de los alumnos de la Carrera de Ceremonial del CENT 22, pero además, porque lo hace diciendo que dicha Dirección General "entiende de sumo interés la participación de los alumnos de la Carrera de Ceremonial en estas Jornadas".

Además, quiero agradecer a los profesores de varias Cátedras del CENT 22 que se han acercado a nosotros para dar a sus alumnos mayores y mejores posibilidades de capacitación y de práctica profesional.

Disertantes y moderadores.

También digo que estas Jornadas se han convertido en el mayor encuentro de Ceremonial de cada año porque la oferta de disertantes no sólo es amplia, sino además, confeccionada de acuerdo a los intereses expresados por nuestros colegas a partir de la misma fecha de cierre de las jornadas del año anterior.


Verán todos ustedes que no hemos repetido prácticamente a ningún disertante de las jornadas anteriores.

Sólo dos nos repetimos. El profesional que se hará cargo del Taller de Práctica Profesional, Prof. Juan Carlos Alvarez y quien les habla, que además de hacerse cargo de temáticas sumamente específicas y no repetidas, lo hacemos en nuestro carácter de integrantes de la Mesa Directiva del Foro Permanente.


Pueden volver a comprobar, también este año, que los disertantes y moderadores son 21 profesionales de amplia capacitación y de comprobable actuación profesional.

Y esto lo destaco, porque nos hallamos en una época donde los currículos inventados se encuentran a la orden del día y muchos pseudo-profesionales lanzados a la aventura de la capacitación, no dudan en abultar sus flacos relatos de vida con méritos inventados o con títulos que ofrecen o que recibieron sin ningún respaldo institucional, ni profesional ni estatal, ni nacional ni internacional.

Todos los que vamos a estar frente a ustedes, durante estos dos días, tenemos una especialización ampliamente acreditada en aquellas materias sobre las cuales vamos a disertar o a moderar.

En estas Jornadas, como lo repito año tras año, no hay lugar para dar rienda suelta al "animus disertandi" de los amigos, sino para que los verdaderos profesionales hablen a otros verdaderos profesionales o a quienes serán, en el corto o largo plazo, también profesionales del Ceremonial y de la Organización Profesional de Reuniones.


Vuelvo a repetir, y no es una redundancia como algunos de mis alumnos de Redacción Protocolar podrían descubir, porque vuelvo a repetirlo como lo hice ya en las dos Jornadas anteriores:

En nuestras Jornadas no se habla sin saber de qué va a hablarse,

no se habla sin saber para qué va a hablarse,

y no se habla si no se tiene la capacitación, la experiencia o el prestigio suficientes para hablar.

Cantidad y Perfil de los participantes.

Otra de las razones por las que he afirmado que estas Jornadas se han convertido en el mayor encuentro protocolar de cada año, es debido a la cantidad y el perfil de los participantes.

En primer lugar, porque hemos vuelto a lograr una convocatoria que ha superado todas nuestras expectativas.

Nuevamente, hemos batido un record de inscripción:

El 24 de mayo pasado, día en que cerramos la inscripción estas Jornadas, arribamos a la cantidad de 892 inscriptos, casi 400 más que en las anteriores Jornadas. (Finalmente, confirmando el record, tomaron su vacante 756 personas, n. del a.).

Ello nos indica que no sólo no nos han abandonado los participantes de los años anteriores, sino que además, se ha sumado una enorme cantidad de personas que participan de estas Jornadas por primera vez.

¡Cómo no vamos a estar satisfechos y orgullosos los que conformamos nuestro Foro!. ¡Cómo no vamos a afirmar que nos encontramos participando del mayor encuentro de Ceremonial de cada año!.

Nuestra afirmación no es fruto del mero Voluntarismo, sino por el contrario, es comprobación empírica pura.

Tampoco este año es un dato menor, que hayamos tenido que rechazar casi 200 inscripciones más.

Pero, no sólo la cantidad de los participantes debe ser destacada.

También este año hemos visto que el Perfil de los participantes es de un altísimo nivel.

La gran mayoría de ustedes son profesionales, ejercientes, docentes y estudiantes de las disciplinas a tratarse, y además, provienen de casi todo el país.

Estas Jornadas se celebran en la Ciudad de Buenos Aires, pero trascienden la incidentalidad de sus fronteras.

Estas Jornadas se celebran en la Ciudad de Buenos Aires, pero son para todo el país.


Auspicios Institucionales.

También debo destacar los importantes auspicios que vuelven a recibir estas Jornadas, y los que se suman en la presente edición.

Pero no sólo son importantes porque provienen de instituciones importantes.

Sino además, porque provienen de muchas instituciones íntimamente relacionadas con el Ceremonial, la Imagen y la Comunicación, que hasta hace no muchos años no participaban en conjunto de actividades de capacitación.

Muchas de estas instituciones auspiciantes, varias de las cuales se suman en esta edición de las Jornadas, han cedido disertantes, con lo cual no sólo han auspiciado, sino además, se han comprometido con la organización, con el fundamento y con el éxito de estas Jornadas.

Esto demuestra que nuestro sector, el sector profesional del Ceremonial, quiere volver a trabajar mancomunado por el progreso y mejoramiento de nuestra actividad, pero que no quiere hacerlo a cualquier precio, uniéndose con cualquiera para hacer cualquier cosa.

Estas Jornadas sirven también para dejar clara la diferencia entre paja y trigo. Cada quien sabrá quién es paja, cada quién sabrá quien es trigo.

También vuelve a ser importante el apoyo que hemos recibido de prestigiosas instituciones colegas del exterior y de organizaciones internacionales relacionadas con nuestro sector.


Agradecimientos.

También estas Jornadas son mayores en calidad, prestigio y trascendencia, gracias a los muchos agradecimientos que deben ser expresados cada vez que nos reunimos.

Ello quiere decir que han sido muchas las personas, instituciones y entidades que se han comprometido en su organización y celebración.

En primer lugar, debo agradecer al Centro Cultural General San Martín, en la persona de su Directora General la Lic. María Victoria Alcaraz. En ella, agradezco también a todo su personal, por la colaboración y la predisposición que han demostrado para que estas Jornadas sean posibles.

Quiero agradecer al Subdirector Nacional de Ceremonial, el Ministro Marcelo Pujó, que aceptó ofrecer la Conferencia de Apertura de estas Jornadas.

También, debo y quiero agradecer a mis colegas de la Mesa Directiva del Foro Permanente, porque una vez más hemos demostrado que en Ceremonial puede trabajarse en conjunto, sin recelos y sin inútiles competencias.

En especial, quiero agradecer a mi colega Juan Carlos Alvarez por su trabajo de organización del Taller de Práctica Profesional.

Del mismo modo, y como lo hago año tras año en discursos anuales hace más de 14 años, quiero y debo agradecer a mi amiga y colega María Laura Arnejo, Coordinadora Adjunta del Sistema de Información Protocolar de la Ciudad de Buenos Aires -el SIPROBA-, por su dedicación y por el trabajo organizativo de estas Jornadas.

Del mismo modo, quiero agradecer al Técnico en Ceremonial Alejandro Capua, Coordinador de Relaciones Institucionales de la Dirección General a mi cargo por todo su trabajo en la Comisión Organizadora.

Asimismo, deseo volver a reconocer, en nombre del Foro Permanente, la labor de las Direcciones Ejecutiva y de Planeamiento y Producción del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, por todo el apoyo técnico y humano que han dado a estas Jornadas.

Quiero agradecer también a Don Gustavo Tracchia, Comisionado General del CIDEC en la ciudad de Nueva York (USA) y colega en el Comité Organizador Nacional del 21er. Congreso Internacional de Vexilología "Vexilobaires 2005", que vino especialmente durante esta semana para estar junto a nosotros.

También agradezco a mi permanente colaboradora, María Julia Arnejo, por su labor de difusión y coordinación de los sistemas de información de estas Jornadas. Ha sido ella, quien ha lidiado con los pros y los contras de la Cibernética, luchando contra la capacidad muchas veces saturada de los correos electrónicos gratuitos y buscando las mejores y más efectivas alternativas de comunicación.

También quiero agradecer a la Revista "El Ceremonialista" por todo el apoyo y toda la difusión periodística que le dieron a estas Jornadas.

Asimismo, no puedo olvidarme de agradecer al Banco de la Ciudad de Buenos Aires y a AUSA (Autopistas Urbanas S.A.), por el apoyo institucional que nos han brindado y a todas las instituciones académicas y profesionales que han auspiciado y apoyado la celebración de estas Jornadas.

Y sobre todo, quiero agradecer a todos los participantes por su presencia; sobre todo, teniendo en cuenta que muchos de ustedes han hecho un gran esfuerzo para estar hoy aquí y participar en estas Jornadas.


Final.
Y ahora debo finalizar.

Quienes me escuchan estos discursos anuales desde hace muchos años (18 años), saben bien que los termino echando mano a algún pensamiento ya escrito por otro que se adapte al pensamiento que quiero dejar como reafirmación del espíritu que animó la escritura de mi alocución.

Yo solía decir que si ya lo había escrito otro y lo había escrito bien, para qué escribir otra cosa que a lo mejor no salía tan bien como la que había escrito un buen escritor o un buen filósofo o pensador.

Pero este año, ya que prometemos Jornadas de "innovación" voy a cambiar y voy a cerrar con un pensamiento producto de mi propia cosecha. Producido, destilado y envasado en origen.

Mis estimados colegas y futuros colegas ceremonialistas, organizadores y demás profesionales de las Disciplinas de la Representación y la Comunicación Institucional:

Cuando me propuse escribir el pensamiento de cierre, busqué en mi interior algo para decir que exprese real, clara y acabadamente lo que quiero decir.

Y entonces, como pensamiento final me di cuenta que sólo puedo decir que después de tantos años de actividad protocolar,

cada traspaso de mando,

cada congreso internacional,

cada toma de posesión de cargo,

cada reunión cumbre,

cada atención plural de delegaciones, etc.;

es decir, toda reunión de alta complejidad que debí organizar o tomar participación en su organización y desarrollo, tanto a nivel internacional, como a nivel nacional o en jurisdicción del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires,

sirvió para crear en mi, y fortalecer -por cierto- el convencimiento de que de nada sirven los títulos y las láureas que muchos pseudo-ceremonialistas agregan a sus inventados currículos.

Que de nada sirve alegar auspicios de universidades anti-reglamentarias o autoproclamarse o ser designado embajador, noble palatino, obispo o catedrático de países de fantasía o de instituciones académicas virtuales no autorizadas en nuestro país, que sólo existen en la Internet y en las mentes virulentas de sus creadores y seguidores.

Que de nada sirve ser presidente de asociaciones profesionales que ya no representan a nadie.

Que de nada sirve organizar, año tras año, coquetas celebraciones para el Día del Ceremonial sin saber siquiera los antecedentes de la declaración de ese Decreto.

Yo mismo, que soy el autor de la idea del Día Nacional del Ceremonial y autor también del proyecto de Decreto que finalmente se firmara para institucionalizarlo en 1993, no he organizado ningun cóctel. Los ceremonialistas que, como digo siempre, son hombres y mujeres de acción, celebran como vamos a celebrar nosotros mañana el Día Nacional del Ceremonial, es decir, trabajando. Y de paso, tampoco he querido organizar ningún cóctel después de la finalización de estas Jornadas, para que ustedes puedan ir a la celebración o cóctel que elijan para honrar al Día del Ceremonial y allí, donde vayan a celebrar, hagan como de multiplicadores apostólicos y hablen de la excelencia y del éxito de estas Jornadas.

Y que de nada sirve invocar auspicios de organizaciones internacionales de Ceremonial y Protocolo que no son más que negocios unipersonales de sus creadores y una patente de corso para beneficio de sus directivos o sus socios locales.

Y que tampoco sirve de nada proclamar en la docencia lo que no se hizo en su tiempo en la función pública, por abulia, por dejadez o por incapacidad.

Todo ello puede servir únicamente para vender más y más cursos, seminarios y congresos a aquellas personas que se inscriben a todo sin importarle nada, y que no ven más allá de lo que leen en publicidades y folletos, sin investigar la verdadera consistencia curricular de sus capacitadores.

Sin embargo, colegas y futuros colegas, lo único que sigue valiendo en materia de Ceremonial es, primero, la verdadera e integral capacitación protocolar, en actividades serias y con docentes de acreditada capacitación y actuación profesional.

En segundo lugar, lo que sigue valiendo es la experiencia, adquirida a través de la práctica cotidiana del Ceremonial,

del enfrentamiento de los grandes desafíos y la superación exitosa del sinnúmero de eventualidades que se interponen en toda gestión protocolar de alto nivel.

Y en tercer lugar, adquirir un acabado conocimiento normativo de leyes, decretos y reglamentos de aplicación, ya que la legalidad es la base real de toda formalidad protocolar.


Pero sobre todo y por sobre todas las cosas debemos valorar especialmente la Vocación Protocolar y la unión y la ayuda mutua entre todos los vocacionales.

Los ceremonialistas, los organizadores profesionales de reuniones y los relacionistas en general, debemos tener en cuenta que, en esta nueva era del Ceremonial Profesión, mayores serán nuestras posibilidades y mejor el desarrollo de nuestras actividades y la prestación de nuestros servicios, cuanto más unidos nos hallemos todos los vocacionales, los que sufrimos, reímos y comemos cotidianamente con nuestra Profesión y los que estudian y se preparan para sufrir, reir y comer con nuestra Profesión;

y cuanto más rápido también entendamos que el Ceremonial es Gestión, es Logística, es Organización, es Imagen y es Comunicación.

Sin olvidar nunca que el Ceremonial debe ser siempre un trabajo de equipo y de complementación en un marco de ética y consolidación sectorial.

Hoy, como siempre, y frente a este plenario, quiero invitar a todos los colegas y futuros colegas a bregar por un Ceremonial

de sumas y no de restas,

de capacitación y de profesionalismo,

de ética y de juego limpio.

Somos nosotros, de cara al tercer milenio, quienes estamos llamados a realizar esta tarea.

Quiera Dios que estemos a la altura del desafío.

Muchas gracias.

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